19 de abril 1810

Por: Cáp. Ej. Braulio Vásquez

Palabras conmemorativas pronunciadas por el Capitán Ej. Braulio Vásquez en los actos de celebración del 19 de Abril de 1810, durante la sesión de Cabildo Abierto, en la Plaza Bolívar de Guasdualito, Edo, Guárico, Venezuela el 19/04/2005

        Quiero comenzar mis palabras no hablando del 19 de abril de 1810, si no a manera general como fueron sucediendo los hechos desde aquellos tiempos donde Cristóbal Colón piso tierras americanas y no como decían y nos enseñaban en la escuela cuando éramos niños “Descubrió a América”.

 

        Para el año de 1492, el estudio de los textos escritos por los filósofos griegos era materia obligada en las universidades de España, Alemania, Francia e Inglaterra. Ptolomeo de Alejandría fue uno de los grandes astrónomos griegos, quien aseguraba que los planetas eran esféricos y giraban alrededor de un  eje central en lo que llamó el “universo geocéntrico”.

 

        Esta teoría la explicaba a sus alumnos con un instrumento de varias esferas al que llamó “Esfera Amilar”, con el cual se demostraba la rotación de los cuerpos celestes y su forma esférica, incluyendo a la tierra, la cual se consideraba como el centro del universo.

 

        Cuando se le preguntaba a Colón sobre su seguridad en la existencia de otras tierras más allá del horizonte, lo resumía a la providencia divina; y con ese argumento, convenció a los reyes católicos... Colón decía: “me abrió nuestro señor el entendimiento para navegar de aquí a las indias, y la voluntad para la ejecución de ello; y con este fuego vine a vuestras altezas"… Fue la misma providencia divina, quién lo iluminó y lo guió en todos los viajes..., que desatino y falta de preparación la que tuvieron en esa época los que llegaron a invadir nuestro continente.

 

         Con colón, la supuesta tierra “plana” y la “llegada al nuevo mundo”, se abrió una brecha inagotable de riquezas para mantener la nobleza parasitaria europea. Para la época del “descubrimiento”, España contaba con seis millones de habitantes, en su mayor parte campesinos y artesanos arruinados. Fueron grandes aliados de España, Portugal, Francia, Holanda, Gran Bretaña y Alemania. Los mecanismos tributarios habían quebrado la industria por las altas tasas en impuestos que se pagaban a la corte. La deuda externa obligaba a crear más y más impuestos, generando una carga impositiva inaguantable. Los países bajos se beneficiaron de esta quiebra económica, por cuanto se convirtieron en los exportadores de bienes para España. Prácticamente toda la Europa eran países de desocupados, regidos por una burguesía inhumana que explotaba indistintamente a hombres y bestias. Las ciudades se llenaban de mendigos y se acentuaba el abandono del campo. Por ello, colón se convirtió en el héroe de una aventura económica más que en una aventura geográfica...

 

         Y es así como durante 300 años estas autoridades realistas y sus secuaces fueron saqueando las riquezas naturales y humanas de nuestra tierra, pero siempre hubo  resistencia, así como por ejemplo, la de Guaicaipuro cacique de los indios Teques y Caracas, quien acaudilló la resistencia a la penetración europea en la zona nor-central de Venezuela durante la década de 1560, fue el más fuerte opositor que encontraron los conquistadores españoles.

        El Cacique Guaicaipuro, se constituyó en la figura central de un gran levantamiento por parte de todas las tribus y jefes indígenas del Valle de Caracas desde Cúpira hasta el Lago de Valencia, los Caciques Naiguatá, Guaicamacuto, Aramaipuro, Chacao, Baruta, y Paramaconi reconocieron a Guaicaipuro como líder, lo que hizo temer a los españoles por el futuro de la recién fundada Santiago de León de Caracas en 1567. Diego de Losada supo que Guaicaipuro había promovido un frustrado asalto a la recién fundada ciudad de Caracas y ordenó su aprisionamiento; confió este encargo al alcalde francisco infante, quien, con indios fieles que conocían el paradero del cacique, salió de Caracas, al pueblo de Suruapo donde Guaicaipuro tenía su vivienda; conducidos por los guías llegaron a la puerta del bohío de Guaicaipuro, viendo los españoles la imposibilidad de rendir al cacique, quemaron el gran bohío en el cual estaba guarecido y esa noche murió Guaicaipuro. Sin embargo su espíritu de lucha y resistencia ha perdurado hasta nuestros días. Se le considera un libertador indígena. La memoria de Guaicaipuro es la de muchos pueblos que resistieron antes y después de la conquista. El nombre de Guaicaipuro, es lanza en llamas en el cielo azul de los orígenes.

        Es así mis apreciados oyentes como después de tantas luchas y resistencia indígena, que aunque ellos no contaron con la capacidad tecnológica y logística que si tuvieron los conquistadores, de esa época, si contaron con la valentía, arrojo temple y decisión que siempre ha caracterizado a los habitantes de estas tierras, como llegamos a el 19 de abril de 1810, donde Caracas fue la primera ciudad latinoamericana que comenzó a gobernarse autónomamente, rechazando a las autoridades realistas.

        Dos días antes, el 17 de abril llego a Caracas la noticia de que los ejércitos de napoleón Bonaparte habían ocupado España. Los criollos caraqueños que  eran contrarios a la dominación española, se movieron rápido para que no se les escapara  la oportunidad y pidieron al alcalde de la ciudad, Don José de las Llamozas, que convocara al cabildo la nueva situación política de la entonces Capitanía General de Venezuela.

 

        Querían valerse del ayuntamiento para constituir una junta que gobernara en nombre y representación del rey Fernando VII. Necesitaban contar con el apoyo popular y por eso se presentaban como defensores del rey prisionero de Bonaparte.


        Al estar encarcelado el rey y ocupada España por los franceses, las colonias quedaban sin autoridad, debiendo asumir su propio gobierno, en espera de que la situación se definiera.

 

        Tenían que crear un gobierno fuerte que defendiera a Venezuela de una invasión francesa y que restableciera la autoridad del monarca en  nuestro país.
 

        El Capitan General Vicente Emparan era simpatizante de los franceses, así que debía ser destituido. De esta manera el alcalde caraqueño convoco al cabildo para el día 19 de abril.

 

        La noche anterior los blancos criollos recorrieron Caracas, motivando al pueblo para que asistiera a la sesión de cabildo abierto del día siguiente  y dieran el apoyo necesario para instalar un gobierno con autoridades locales.

 

        Amaneció el 19 de abril, era jueves santo. Ya Caracas era un hervidero de personas exacerbadas por sus ansias de libertad.

 

        A las siete de la mañana, el cabildo se reunió como siempre, para tomar parte en los servicios públicos. Sus miembros enviaron a llamar al gobernador quien acepto acudir.


        En su camino encontró la plaza pública llena de gente. Llego al cabildo y se le exigió el establecimiento de un cuerpo representativo en Caracas. Emparan se ofreció para la presidencia de dicho cuerpo, aunque pospuso el análisis del problema para después de la misa y abandono el sitio para dirigirse a la catedral.

 

        Fue entonces cuando Vicente Salías, uno de los promotores del plan; le agarro del brazo y le ordenó volver a la cámara del cabildo, el gobernador, atemorizado, accedió a regresar  a la reunión. Dos diputados le explicaron que ya no querían que fuera el rector de los destinos del país. Él,  en su confusión, no protesto y aceptó la idea cuando llego el canónigo cortés de Madariaga, acérrimo partidario de la libertad de las colonias. Este sacerdote quien se había declarado representante del clero, describió con los mas oscuros colores la situación reinante en España y pidió la expulsión de emparan.

 

        El gobernador se asomó al balcón para preguntar a la gente si querían su gobierno. Madariaga, detrás de él, exhortó a la multitud con un gesto para que no lo aceptaran y finalmente la muchedumbre grito: “No lo queremos”.

 

        El gobernador se retiro del balcón diciendo: “Yo tampoco quiero mando”.

 

        Con esto emparan renuncio y se constituyó la junta de gobierno de Caracas.

 

        La Revolución había conseguido su primera victoria.  

 

        Si, su primera victoria. La aristocracia criolla deseaba establecer un gobierno propio en un continente liberado del yugo español.

 

        Quien iba a imaginar que la rebelión que armaron seria el inicio de toda la gesta emancipadora e iba a llevar a los anales de la historia a todos nuestros grandes libertadores y lograr al final el cumplimiento de parte del sueño de Simón Bolívar, tener a la América libre del yugo español.

 

        ¡19 abril de 1810!, 195 años han transcurrido desde esa trascendental fecha y, hoy día, el espíritu de esa Revolución sigue vivo, si, por que hemos trasladado el espíritu de esa Revolución armada en contra de potencias extranjeras e invasoras a una Revolución social a favor del pueblo, una Revolución del estado para hacerle llegar la mayor suma de felicidad a todos nuestros compatriotas laborando juntos gobierno, fuerza armada y pueblo.

 

        Las misiones que el estado venezolano adelanta, Robinson, Ribas, Sucre, Identidad, Guaicaipuro Vivienda, Vuelvan Caras, Barrio Adentro y otras, son el espíritu vivo de esas grandes luchas de nuestros antepasados que comenzaron el 19 de abril de 1810. Y es así mis queridos compatriotas como debemos ver y trasladar  tan   importante  fecha  a los actuales momentos,

 

        Seamos nosotros participes directos de esa lucha social para lograr el avance y desarrollo de nuestra querida patria Venezuela.

 

        Pero eso si,  así como hace 195 años el pueblo, sus dirigentes revolucionarios y los libertadores se revelaron en contra del poder conquistador e invasor español, hoy día nosotros el pueblo, el gobierno nacional y la fuerza armada nacional estamos dispuestos a impedir que potencia extranjera, colonialista, invasora e imperialista alguna intente violar nuestra soberanía e integridad nacional, que quieran controlar nuestro territorio, nuestras autoridades, y nuestras riquezas, ¡ya han fracasado en años anteriores y seguirán fracasando en lo sucesivo.

 

        Recordemos compatriotas en todo momento y mantengamos vivo el espíritu revolucionario y de lucha que el 19 de abril de 1810 nuestros libertadores iniciaron y nos legaron con sacrificio, sangre, sudor y lagrimas. Siendo así estaremos siempre prestos a defender la patria y sus instituciones, de quienes intenten soslayar los derechos del pueblo venezolano a vivir en un mundo de mayores oportunidades y bienestar.

 

        Aremos en la tierra de la prosperidad y del desarrollo, dándole continuidad  en el  tiempo  a  estas  fechas patrias y que mañana podamos contarles a nuestros hijos como la historia se sigue escribiendo desde 1810 hasta nuestros días, como ellos lograron en esa época encender la mecha de la Revolución e independencia y hoy día la mantenemos viva con trabajo constante y tesonero de lucha social, con la fe inquebrantable hacia el creador del universo, que nos apoya en todas nuestras acciones, con la mirada puesta en el futuro promisorio de una gran patria llamada  ¡Venezuela!.

 

Damas y caballeros, por su atención

 

Muchas gracias.   

Por: Cáp. Ej. Braulio Vásquez

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© Copyright Johannes W. de Wekker  junio, 2004