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Los
maestros de El Libertador fueron:
Francisco A Carrasco
Fernando Vides
Presbítero José Antonio Negrete
Guillermo Pelgrón
Pedro Palacios y Sojo, (Padre
Sojo)
Fray Francisco
de Andújar
Simón Narciso
Rodríguez, (Samuel Robinson)
Andrés Bello
Alejandro Humboldt
Jerónimo
Ustáriz y Tovar, (Marqués
de Ustáriz)
Aimé
Bonpland
Personajes que influyeron en su
formación:
Fueron ejemplos de mucho peso que
influyeron en una u otra forma, en la actuación de Bolívar en su
edad adulta, o sea en la segunda etapa de su vida enmarcada dentro
del período 1804-1827, el mismo maestro Don Simón Rodríguez, el
siempre preferido y bien recordado por el alumno; el precursor
Francisco de Miranda, el sabio Barón alemán Alejandro de Humboldt,
el botánico francés Amadeo Bompland, Napoleón Bonaparte, el Marqués
de Ustáriz, Tomás Jefferson, (Presidente de los Estados Unidos,
1801-1809), el escritor francés Carlos de Secondat Montesquieu
(1689-1755), el escritor de lengua francesa Juan Jacobo Rousseau
(1712-1778), Francisco María Arouet Voltaire (1694-1778), el
filósofo Denis Diderot (1713-1784), el filósofo inglés John Locke
(1632-1704), y el filósofo francés Etienne Bonnet de Condillac
(1714-1780).
Un estudio sobre la educación y los maestros de Simón Bolívar no estaría completo sin
lo que transcribo a continuación, texto tomado de
SIMÓN BOLÍVAR, El Libertador de
RAFAEL CALDERA:
"Los años de su primera formación corresponden también a su primer encuentro con Andrés
Bello, su contemporáneo, ligeramente mayor que él y ya en patente dedicación a las letras.
En carta al vicepresidente Santander (Arequipa, 20 de mayo de 1825) Bolívar se refiere a su educación,
a propósito de un artículo publicado en Europa:
<<No es cierto que mi educación fue muy descuidada, puesto que mi madre y mis tutores hicieron cuanto
era posible por que yo aprendiese: me buscaron maestros de primer orden en mi país. Robinsón, que
Vd. conoce (Samuel Robinsón era un seudónimo de don Simón Rodríguez), fue mi maestro
de primeras letras y gramática; de bellas letras v geografía, nuestro famoso Bello; se puso una academia
de matemáticas sólo para mí por el padre Andújar, que estimó mucho el barón
de Humboldt. Después me mandaron a Europa a continuar mis matemáticas en la Academia de San Fernando;
y aprendía los idiomas extranjeros, con maestros selectos de Madrid; todo bajo la dirección del sabio
marqués de Uztáris, en cuya casa vivía. Todavía muy niño, quizá sin poder aprender,
se me dieron lecciones de esgrima, de baile y de equitación. Ciertamente que no aprendí ni la filosofía
de Aristóteles, ni los códigos del crimen y del error; pero puede ser que Mr. de Mollien no haya
estudiado tanto como yo a Locke, Condillac, Buffon, Dalambert, Helvetius, Montesquieu, Mably, Filangieri, Lalande,
Rousseau, Voltaire, Rollin, Berthoy y todos los clásicos de la antiguedad, así filósofos,
historiadores, oradores y poetas; y todos los clásicos modernos de España, Francia, Italia y gran
parte de los ingleses. Todo esto lo digo muy confidencialmente a Vd. para que no crea que su pobre presidente ha
recibido tan mala educación como dice Mr. de Mollien; aunque, por otra parte, yo no sé nada, no he
dejado, sin embargo, de ser educado como un niño de distinción pudo serlo en América bajo
el poder español .>>"
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