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Recordatorios El 25 de septiembre de 1828, se intentó por última vez matar a Simón Bolívar |
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La Libertadora del Libertador |
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Por: Gil Ricardo Salamé Ruiz
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A pesar de que Manuelita Sáenz en Bogotá le había salvado la vida al Libertador durante un baile de máscaras donde trataron, puñal en mano, de matarlo pero los conspiradores lo intentarían de nuevo. Pero, vayamos al primer episodio: Manuelita se disfrazó de pordiosera y armó un lío en la puerta, donde se daba el festejo, para llamar la atención del Libertador, él furioso fue tras de ella y salvo su vida sin saberlo. |
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| Unos días antes “La
Amante Inmortal” le escribió, desde la quinta Magdalena en Bogotá, (hoy
quinta Bolívar) a finales de 1828 la siguiente carta: “En correo pasado nada dije a usted sobre Cartagena por no hablar a usted cosas desagradables, ahora lo hago felicitándole porque la cosa no fue como lo deseaban. Esto más ha hecho Santander, no creyendo lo demás bastante; es para que lo fusilemos. Dios quiera mueran todos estos malvados que se llaman Paula, Padilla, Páez, pues de este último siempre espero algo. Sería el gran día de Colombia el día que estos viles muriesen; éstos y otros son los que le están sacrificando con sus maldades para hacerlo víctima un día u otro. Este es el pensamiento más humano: que mueran diez para salvar millones”. Manuela Sáenz, fusiló la efigie de Santander: en la quinta de Bolívar en Bogotá, preparó una fiesta e invitó a una serie de amigos y personalidades de la época, hizo hacer un muñeco de trapo y le pusieron un letrero en el pecho que decía, según Alfonso Rumazo González en su Biografía de Manuela Sáenz, “Francisco de Paula Santander muere por traidor.” Lo colocaron de espaldas contra la pared e hicieron como que si lo confesase un cura y de inmediato un pelotón del batallón “Granaderos” fusiló al muñeco en medio de atronadores aplausos. El alférez Quevedo Rachels quien envió el pelotón de fusilamiento a la fiesta fue arrestado. Córdoba se quejaría al Libertador por el atrevimiento de Manuela Sáenz, mas Bolívar le responde a fines de julio de 1828 en una carta:
El 25 de septiembre de 1828, se
intentó por última vez matar al Libertador, una conspiración, en la cual
estaban comprometidos tanto Francisco de Paula Santander como general
Padilla, quien fuera héroe en la batalla del Lago de Maracaibo, puso en
peligro la vida del Libertador. Los hechos sucedieron de la manera
siguiente: los complotados esperaron hasta media noche para tratar de matar
a Simón Bolívar, quien estaba en su casa. Entraron buscándolo y al reventar
la puerta de la habitación principal se encontraron con la amante del
Libertador quien les dio la cara; de inmediato registraron toda la casa
hasta volver al cuarto donde estuvo Bolívar pocos minutos antes, éste se
resistía abandonar la habitación, se armó de su pistola y de su espada,
pretendía detener él solo a los asesinos. Manuelita le insinuó que se
escapara tirándose por la ventana, pocos minutos después entraron los
complotados. Manuela Sáenz, espada en mano, los recibió y los conspirados
preguntaron por Bolívar, Manuelita con gran serenidad les dijo que El
Libertador se encontraba en el Consejo, los complotados buscaron por todas
partes y no lograron dar con él, luego se dieron cuenta que la ventana
estaba abierta y la cama aún caliente, entonces gritaron: ¡Huyo se ha
salvado!. |
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Nota: |
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Por: Gil Ricardo
Salamé Ruiz |
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