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BOLIVARIANISMO Y |
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Por: JMA |
| Bolívar ha sido abordado desde diversas perspectivas, literarias, históricas, artísticas, documentales, cinematográficas o de multimedia y podemos encontrar multitud de proposiciones relativas a Bolívar y su época. Pese a que el ingente aluvión bolivariano nos ha bombardeado permanentemente desde el siglo XIX hasta hoy, y aunque faltan pocos años para la conmemoración de los 200 años de la independencia; aún no disponemos de una biografía convincente del Libertador. Ni tampoco de una historia completa y objetiva de la emancipación, porque las anécdotas biográficas, el triunfalismo patriotero y la santificación de los próceres impidieron enfocar a Bolívar y la independencia desde una perspectiva más amplia. Sobre el Libertador hay infinidad de pinturas, esculturas, monumentos, litografías, calles, plazas, aeropuertos, colecciones documentales, libros, folletos, canciones, himnos, piezas teatrales, discos, películas, sociedades, páginas Web, y hasta partidos políticos. |
| También se han escrito innumerables obras en distintos idiomas. En lengua española y portuguesa se calcula que los trabajos sobre Bolívar y la independencia superan los 2.500 títulos. También existe una producción importante en inglés, francés, ruso, chino, alemán, italiano, sueco, rumano, etc. A esta selva bibliográfica, debemos añadir las obras publicadas por el mismo Bolívar, las dedicadas a la compilación sistemática de sus decretos y proclamas, además de las voluminosas colecciones documentales, que ya superan 300 títulos(1). Ante esta montaña bibliográfica, acercarse a Bolívar representa un ambicioso reto, duro de cumplir. |
| El historiador venezolano Guillermo Morón, en sus Reflexiones Heterodoxas sobre Simón Bolívar nos apunta que: “Seguramente habría que dedicar toda la vida de trabajo de una docena de especialistas para poner en orden de lectura la inmensa bibliografía bolivariana”(2). Sobre Bolívar y la emancipación hispanoamericana apologistas y detractores, historiadores y novelistas, cineastas y pintores, políticos y militares, sacerdotes y ateos, han vertido ríos de tintas sobre el papel, pintado cantidad de cuadros, generado infinidad de imágenes, en su gran mayoría con la intención de mitificarlo, lo que nos complica aún más, en la actualidad, la comprensión de lo esencial en Bolívar, al que le hemos desfigurado hasta su rostro(3). |
| En el caso específico de Venezuela, uno podría preguntarse ¿Qué es lo que aquí no se llama Bolívar?. Desde el Aeropuerto Internacional de Caracas, pasando por su Plaza Mayor, en todos los pueblos antiguos de Venezuela, salvo raras excepciones, hay una calle Bolívar, y una Plaza Bolívar, que son las antiguas plazas mayores y calles mayores o reales del período hispánico, rebautizadas así, en el siglo XIX, por decreto del entonces presidente, General Antonio Guzmán Blanco, del 18 de noviembre de 1872(4). Guzmán Blanco fue el primer gobernante venezolano que se propuso realizar la apoteosis oficial de Bolívar durante su mandato presidencial. Recientemente, las autoridades del ministerio de educación decidieron llamar a algunas de las escuelas públicas venezolanas bolivarianas, pensando que así rescatarían en parte la dignidad perdida. La moneda de curso legal, aunque devaluada, es el Bolívar. Uno de los estados federales ha sido llamado Bolívar, situado en la Guayana venezolana. Su capital federal, la antigua Angostura, se llama hoy Ciudad Bolívar, célebre población por el Mito del Dorado, el Congreso de Angostura, convocado por Bolívar y el fusilamiento de Piar. |
| En Caracas tenemos a la Universidad Simón Bolívar, donde soy profesor, y la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Con el mismo nombre hay una Universidad Simón Bolívar en México y otra en Barranquilla, Colombia.. Si no se llama Bolívar la calle, la Universidad, la plaza, o el organismo público o privado, decidimos bautizarlo con el nombre del Libertador, que es lo mismo. Por lo que hasta tenemos variaciones con los sinónimos. Hoy, hasta el país cambió de nombre, ahora se llama República Bolivariana de Venezuela. Todavía los venezolanos no hemos empezado a llamarnos bolivarianos venezolanos, que constitucionalmente será el nuevo gentilicio. En el artículo 4, título 1, de la nueva constitución vigente, quedó fijada la nueva designación de Venezuela, en estos términos: “La República Bolivariana de Venezuela es un Estado federal, descentralizado en los términos consagrados por esta Constitución, y se rige por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad”(5). |
Con el paso del tiempo, la figura del Libertador aumentó en sus dimensiones y se convirtió en uno de los factores más importantes del aglutinante nacional, en todos los países liberados de la tutela española, por la acción de sus ejércitos. Y es que el General Bolívar, convertido en Libertador, en una especie de tránsito hacia lo real maravilloso, sustituyó a los santos y a los héroes que nos legaron los españoles. Durante los siglos XIX y XX mitos y leyendas se fueron entretejiendo con la historia patria en, un amasijo sincrético. Poco a poco, entre mito y realidad se le asignaron a Bolívar los atributos necesarios para encarnar la nación, convirtiéndolo en el Padre de la Patria, así, con mayúsculas. Es por ello que en la actualidad se nos dificulta enormemente la recta comprensión de lo verdaderamente medular, a la vez que desdibujamos su verdadera significación. |
| Desglosando a los apologistas, rebuscando entre sus detractores, penetrando en sus escritos, en la búsqueda de lo fundamental, no tenemos mas remedio que aceptar el hecho de que Bolívar fue un hombre excepcional en su tiempo, y cumplió un papel fundamental en los inicios de nuestras nacionalidades. Y bolivarianos, aunque nos propongamos lo contrario, somos casi todos los hispanoamericanos. Esta afirmación, aunque lo parezca, no es una revelación de fe. Porque la educación formal, a que estamos sometidos todos, cumple cabalmente su papel de adoctrinamiento. Yo he podido comprobarlo durante mis ya largos años de docencia universitaria. Y aunque los textos bolivarianos son increíblemente aburridos, monótonos, reiterativos, de corte romántico, con un aire decimonónico, cumplen maravillosamente sus objetivos, nos imponen la veneración y el aburrimiento. Sin embargo, debemos confesar que al acercarnos a los escritos de Bolívar, sin afeites, comprendemos mejor la magnitud de su obra. |
| Para ilustrar lo que venimos afirmando tomemos algunos ejemplos significativos. Bolivariano fue el historiador venezolano Augusto Mijares, quien escribió una de las mejores biografías sobre Bolívar. Podemos decir que El Libertador de Mijares es una biografía ya clásica, apologética, con una buena dosis de revisionismo, insustituible a la hora de emprender cualquier estudio serio sobre Bolívar(6).Bolivariano también fue el escritor español Salvador de Madariaga(7), considerado persona non grata por la Sociedad Bolivariana de Venezuela. En honor a la justicia, hemos de aceptar que Madariaga en su Bolívar escribió hermosas páginas, en las que se nota su ferviente admiración por el Libertador, y además, debemos reconocerle la rigurosidad de la investigación y el soporte documental.. Sin embargo, cuando apareció el Bolívar de Madariaga la Sociedad Bolivariana de Venezuela y la Academia Nacional de la Historia consideraron a Madariaga persona non grata y al Bolívar como un insulto al Padre de la Patria, sin fundamentar a mi humilde entender sus juicios acertadamente(8). |
| En el terreno político también nos encontramos con una situación muy curiosa, donde el oportunismo determina un uso y abuso de Bolívar a discreción. El primer presidente de Venezuela José Antonio Páez por ejemplo, fue antibolivariano cuando encabezó el movimiento separatista de la Gran Colombia, llamado La Cosiata, por el cual Venezuela se separó definitivamente de la unión colombiana. Años después, cuando el mismo Páez necesitó un basamento político para justificar su regreso al poder, se convirtió en bolivariano. Tanto es así, que decretó el traslado de los restos de Santa Marta a Caracas. En otro orden de ideas, y por necesidades similares, bolivarianos fueron los mas destacados personajes de la feroz dictadura de Juan Vicente Gómez, recordemos que durante su gobierno se celebró el primer centenario de la independencia. |
| También lo fueron muchos de los más destacados personajes de la última dictadura venezolana del siglo XX, la de Pérez Jiménez. Bolivarianos se declaran los socialdemócratas, comunistas, ultra izquierdistas, sacerdotes y hasta los terroristas. Y, bolivariano se proclamó el movimiento político que apoya al Presidente Hugo Chávez en Venezuela; bolivarianos son los llamados círculos; así como también, los guerrilleros de las Fuerzas Armadas de Liberación de Colombia. Bolivarianos se han declarado desde Fidel hasta Pinochet. Bolívar, en fin, ocupa un destacado papel en todas las manifestaciones de la vida social, política, económica, cultural y hasta mágico-religiosa hispanoamericana. Es quizás el Quijote de América, como lo llamó el gran filósofo español, Don Miguel de Unamuno(9). |
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Por: JMA |
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© Copyright Johannes W. de Wekker abril, 2003 |