BOLÍVAR Y LA IGLESIA

Segunda parte.-

Por: Jorge Mier Hoffman

Hasta ese año de 1492, año del mal llamado “Descubrimiento de América”, la iglesia había degradado los bienaventurados principios del cristianismo señalados por Pedro el apóstol: coronando papas,  adorando figuras inanimadas en un contexto de idolatría prohibida expresamente por Jehová en sus Mandamientos, apoyando a la monarquía que explotaba al pueblo, atesorando riquezas, guerreando con un ejércitos devastador creado por el Papa Urbano II en 1095, exterminando a sus propios hermanos, amparando la esclavitud, y vejando a la raza humana en el peor de los tormentos, cuando en 1231, el Papa Gregorio IX instauró la tortura y la hoguera que consumía a los infelices pobladores que se negaban a reconocer la autoridad papal, aún cuando en su convicción religiosa fuesen fieles cristianos… Pero sobre todo, la iglesia católica traicionó las enseñanzas de Jesucristo, quien llamaba a la igualdad de los hombres, mientras la curia hacía alardes de ostentación, lujo y confort, frente a un pueblo explotado criminalmente en su fe cristiana… y para institucionalizar la explotación religiosa al mejor estilo de una cúpula política, en el año 110, de la burocracia sacerdotal de Antioquia surge el “catolicismo”, cuando el obispo Ignacio de Antioquia promovió los Fundamentos de la Doctrina Cristiana, basados en el Antiguo y Nuevo Testamento; para obligar a los fieles a participar en la liturgia de la Santa Misa, cumplir con los sagrados sacramentos, y las ayunas y penitencias de la Cuaresma… Además, este personaje que luego fue elevado a la categoría de santo, tras ser devorado por las fieras por orden del emperador Trajano, condenó severamente la herejía, y prescribió a los miembros de su comunidad cristiana:

“Una absoluta obediencia al Papa, como el símbolo de la unidad de la iglesia en la tierra, y severas normas disciplinarias para todos sus detractores”

Fueron preceptos católicos que luego fueron acordados en los concilios de Nicea y Constantinopla, cuando se creó el cargo de Cardenal para determinar la sucesión del Papa, y donde se expresa tácitamente: “que la catolicidad es una de las cualidades esenciales de la Iglesia considerada: una sola, santa, católica y apostólica”… principios del catolicismo que perdurarán en el tiempo, a los cuales más tarde se le dirá también: “romana”, cuando se establece el Vaticano como la sede gubernamental de la curia, y que a su vez designaba la casi exclusivista nacionalidad italiana para la mayoría de los cardenales que podían optar al Trono Pontificio… A partir de ese momento el catolicismo entró a la sociedad y todos los hogares, sin importar la condición social, para normar el comportamiento de hombres y mujeres, al mejor estilo de los gobiernos extremistas bajo el imperio del absolutismo católico, donde la potestad del Ser humando está supeditado a la voluntad de un Poder Supremo: El Vaticano.

 

El absolutismo católico cautivó al precursor del socialismo moderno, Karl Marx… Para el filósofo alemán, la religión era un efectivo instrumento de cohesión social sustentado en el miedo y el temor que inspiraba el Fundamentalismo Católico… Su efectividad y eficiencia para someter a los pueblos inmersos en la pobreza y la ignorancia, constituyó una experiencia extraordinaria de gobernar que asimiló Marx para crear un modelo absolutista que llamó Socialismo de Estado, que permitía aliviar la tensión social, la presión, la frustración y la angustia del pueblo… Carlos Marx fue tan influenciado por el absolutismo Católico, que poco o nada leyó sobre Bolívar y su extraordinaria revolución, y por el contrario, se limitó a conocer la opinión tergiversada que tenía de él la iglesia… y al igual que una vez lo hizo la Curia Pontificia, en su imperdonable ignorancia, desvirtuará los excelsos principios liberales del Libertador… y al igual que la iglesia católica, Marx acusaba a Bolívar de oligarca, presuntuoso y asesino… El 14 de febrero de 1858, Carlos Marx escribe a su amigo Friedrich Engels, político alemán, y que  juntos idealizarán un sistema de gobierno fundamentado en el socialismo científico… le dijo Marx:

 

"Bolívar fue el canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque"

 

Marx decía que Bolívar era un producto de la fantasía popular, puesto que a su entender, era imposible que un hombre reuniera todas las virtudes y proezas que se decían del venezolano; y precisamente allí es donde reside la grandeza del Libertador; al respecto escribió Marx:

 

"La fuerza creadora de los mitos, característica de la fantasía popular, en todas las épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es, sin duda, el de Simón Bolívar"

 

AÑO DE 1492

Fecha que decidirá el destino de un continente, 60 millones de sus habitantes y diez mil años de su historia..

1492 será una fecha que cambiará el rumbo de la iglesia, puesto que toda la barbarie acumulada en más de 1450 años de cristiandad papal, salvo algunas excepciones, será eclipsada por la maldad que imperará en el Vaticano en los siguientes 12 años con la elección del Papa Borgia, Alejandro VI. 

En 1492 España expulsó a los moros, y con la toma de Granada, Alejandro VI impuso el catolicismo en esas tierras que dominaba el Islam… Ahora el problema económico se hacía más patético… Ya no había la excusa de la guerra fraticida para justificar la hambruna, y el Vaticano ya no asustaba con sus Tribunales de Inquisición para buscar mujeres herejes, y de esta forma obtener riqueza fácil con el soborno, el chantaje, los indultos, y los “Pases Celestiales” que costaban una fortuna… La situación se agrava aún más, cuando los agiotistas de la corte, conocidos como Taula de Canvi”, ya no disponían con más recursos para financiar el lujo que ostentaban los Reyes Católicos y el Vaticano… En ese panorama de crisis económica que había dejado la guerra entre moros y cristianos, aparece en el escenario el Papa Borgia Ambos monarcas: la reina de España, Isabel de Castilla, y el rey del Vaticano, el Papa Alejandro VI, planifican salir de la crisis económica y obtener las riquezas que necesitaban ambos reinos para mantener sus dominios territoriales conquistados por la fuerza y el terror de la Inquisición… Ambos soberanos convocan una encubierta reunión que denigra del nombre de Jesucristo y de su símbolo místico: la cruz, que ostentaban los Reyes Católicos y el máximo representante de Dios en la tierra: El Papa Alejandro VI.

Fue una reunión que la historia no menciona, los escritores temen reseñar, los investigadores no se atreven a denunciar, y para muchos hablar de ella es un sacrilegio, por cuanto significa poner al escarnio histórico a esos dos personajes emblemáticos de la religión, la cristiandad y la fe católica… Lo que se trató en esa reunión está plasmado con toda su crudeza en los acontecimientos del año 1492.

Si la historia no reseña esa reunión, no es por falta de pruebas, sino por el temor de narrar un acontecimiento que cambiaría la historia del Nuevo Mundo… Los hechos hablan por sí sólo… y aunque parece fantasioso… existió un plan perverso que tuvo como principal protagonista al símbolo emblemático del catolicismo: el Papa Borgia

Asistieron por invitación del Papa Borgia, los Reyes Católicos y los banqueros alemanes “Welser”, quienes junto con la casa comercial “Fúgger”, eran los mayores prestamistas de Europa… La “Capilla Sextina” con sus murales pictóricos de Sandro Botticelli y retratos de Rafael, fue el lugar donde se concentró lo más representativo del poder de Europa… En esa “cumbre” de magnates: monárquicos, religiosos y financieros, se planificó el más brutal y encarnizado ensañamiento contra la raza humana..!

Fue un Plan Macabro que les permitió a los tres participantes: riquezas infinitas y un poder absoluto… Por el éxito del Plan Macabro y en agradecimiento de la iglesia, el Papa Borgia le otorgará a los reyes de España, Isabel y Fernando, el excelso título nobiliario de “Reyes Católicos”, que los inmortalizará ante la historia, como símbolos emblemáticos del catolicismo, y que irónicamente los americanos celebramos cada 12 de octubre en remembranza al año de 1492, como la fecha del “Descubrimiento de América”… Digo celebramos de manera sarcástica, puesto que ese Plan Macabro significó: planificar el exterminio sistemático de todas las civilizaciones que habitaban las vastas regiones americanas…

Ver: Bolívar y el Holocausto

Con el anuncio del “Descubrimiento de América”, luego que la flota invasora regresa a España el 4 de mayo de 1493, el Papa Borgia, Alejandro VI, publica solemnemente una Bula que entrega a los Reyes Católicos los territorios de las Indias Occidentales recién descubiertos:


Esta Bula contiene tres elementos fundamentales que confirman mi denuncia: de que la historia de un “Descubrimiento casual por Colón”, no es más que una farsa  que se repite una y otra vez

Esta Bula es una prueba de que España, el Vaticano, y todos los reinos de Europa, sabían de la existencia del Nuevo Mundo, y de los fabulosos imperios que existían en América: de su gente, sus pirámides, sus templos, sus tesoros e envidiables adelantos científicos como civilizaciones avanzadas.

 

Según cuentan los historiadores, Colón partió de Puerto de Palos el 3 de agosto, buscando una nueva ruta que lo llevaría a las Indias, bajo la creencia de que LA TIERRA ERA PLANA..! Según esos mismos historiadores, Colón regresó nueve meses después, el 4 de mayo de 1493, para anunciar el “…descubrimiento casual de nuevas islas en su ruta hacia la India”… Al respecto, la Bula papal devela la gran mentira:

  1. La Bula dice: “todas esas islas y todas esas tierras”: Colón realizó cuatro viajes… el primero duró aproximadamente nueve meses, y en su recorrido de seis meses por mar nunca llegó a tierra continental… En ese Primer Viaje arribó a la isla Guanahaní que bautizó como San Salvador, divisó Cuba, y precariamente pudo desembarcar en una gran isla que bautizó La Española, hoy Santo Domingo, luego que la Santa María se destrozó contra los arrecifes… Por lo tanto al señalar la Bula “todas esas tierras”, se refería a un continente, que según los historiadores, Colón nunca supo, y que fue en su Tercer Viaje, cuando seis años después navegó por el Golfo de Paria, el 15 de agosto de 1498; y a pesar de divisar la tierra continental de Sudamérica, nunca se percató que esa extensión de costa pertenecía a un continente.

  2. La Bula dice: “todas esas islas y todas esas tierras, que… desbordan de oro, especias y numerosos tesoros, situadas al Oeste y al Sur”: Ciertamente, esos fabulosos tesoros y especias constituían los tesoros americanos, pero que nunca fueron conocidos por Colón, ya que ciertamente, como dice la Bula, pertenecían a los vastos imperios Incas, al Sur, e imperios aztecas, al Norte, que invadieron Francisco Pizarro y Hernán Cortés, respectivamente, cuando ya Colón había muerto… Recordemos que en sus Cuatro Viajes, Colón nunca conoció los fabulosos tesoros americanos: ni la vainilla, ni el cacao, ni el tabaco, ni las fresas, ni el ají, ni las numerosas especies de la vasta flora americana… Apenas pudo recoger unas pocas cuentas de oro de los nativos Taínos que habitaban La Española… Colón muere en Valladolid el 20 de mayo de 1506, y el fastuoso Imperio Azteca es conocido trece años más tarde, cuando Cortés arriba al valle de México en 1519; mientras que el Imperio Inca fue conocido por Pizarro en 1532, o sea, veintiséis años después que muere Colón.

  3. La Bula dice: “todas esas islas y todas esas tierras… situadas al Oeste y al Sur de la línea que va del Polo Norte al Polo Sur”: es decir, que la Bula ya da por sentado la existencia de dos Polos Magnético y la línea ecuatorial, cuyas latitudes determinan la redondez de la tierra, y la posición equidistantes de los meridianos Norte y Sur, como la geomorfología terrestre que ya era conocida por los eruditos de la época; es decir, que Europa sabía que la tierra es redonda.

Estos argumentos señalados en la propia Bula, echan por tierra la mentira de la “Tierra Plana y el Descubrimiento Casual de Colón”… Es la mentira que se estudia en las escuelas, la que dibujan todos los niños del mundo, y la que ha permitido los más emotivos discursos y celebraciones cada 12 de octubre, el cual se resume así:

“El almirante se embarcó en una ventura fantástica que lo llevaría a descubrir que la tierra era redonda, retando a los científicos de la época, que aseguraban que la tierra era plana, con el siguiente argumento: al final del horizonte existe un abismo sin fin, donde se precipitarían los barcos que se aventuran en los confines del mar”
 

La Bula del Papa Borgia, es la confesión del holocausto americano, como una estrategia planeada sistemáticamente para  aniquilar las culturas americanas, como un objetivo económico de los Reyes Católicos y el Vaticano

Ver: Las dos caras de Colón

A partir de la invasión del Nuevo Mundo, el Papa Borgia se convirtió en el potentado más adinerado de Europa, atesorando las inmensas riquezas en oro, piedras preciosas, especias y esclavos que llegaban en barcos procedentes de América, muchos de los cuales eran fabricados por el Vaticano en los astilleros de Roma… Se estiman en más de 300 barcos que llegaban mensualmente del Nuevo Mundo repletos de tesoros… Este poder económico le permitió al Papa continuar su infame estrategia de aniquilar a todos los enemigos de su Corte Pontificia, quienes conspiraban para eliminar al malvado que había denigrado la Santa Iglesia Católica:

 “Durante las bacanales que acostumbraba dar en su lujoso palacio, el Papa hacía cocinar los alimentos con el polvo venenosos, que los cardenales comían con ansiedad, mientras disfrutaban del placer sexual que les brindaban las prostitutas y el éxtasis de ese poderoso afrodisíaco mortal”

Alejandro VI en sus ansias de poder, declaró la guerra a todos los territorios que se negaban a instalar los principados papales; y para tecnificar su guerra, contrató los servicios del artista Leonardo Da Vinci para la fabricación de sofisticadas máquinas asesinas que experimentaba su poderoso ejército sobre los pueblos sometidos... Ejército que la historia se ha encargado de endulzar con el romanticismo de la palabra “cruzadas”, cuando en realidad fueron los mercenarios más sanguinarios, bárbaros y devastadores que ha conocido la historia, creados por el Papa Urbano II en el año 1095 para someter a las ciudades musulmanas… Y mientras el Papa dirigía sus ejército, encargaba en el Vaticano a su hija Lucrecia, con el cargo de Vicariesa, para convertirse junto con la Papisa Juana, en las dos únicas mujeres que manejaron los designios del Vaticano.


El Papa Borgia era la representación de Lucifer
con toda la maldad que ello representa

No sólo eran los aberrantes e innumerables asesinatos que recaían en la degradación familiar de los “Borgia”… no eran sólo las orgías, las conspiraciones, las intrigas, el terror y el sadismo que manipulaba en un éxtasis de lujuria enfermiza, sino la inmoralidad y la vejación humana que ostentaba sin ningún pudor, al momento que mantenía relaciones sexuales con su pequeña hija Lucrecia… Desde muy niña Lucrecia sobresalía entre todas las damas de la aristocracia por su belleza y atributos físicos… A los 11 años de edad, ya su padre la había dado en compromiso en dos oportunidades… acuerdos que anulaba por un celo enfermizo a su propia hija… Para ocultar la sádica y aberrante relación carnal y bajo el temor de un posible embarazo, pactó un matrimonio arreglado con el joven Giovanni Sforza, quien sufría de impotencia sexual, y cuyo padecimiento conocían las prostitutas, como las cortesanas que frecuentaban los aposentos del Vaticano… Alejandro VI en su celo enfermizo, se aseguraba con ese matrimonio que su hija no tuviera relaciones sexuales con otros hombres… Giovanni sufrió una crisis nerviosa al enterarse de las relaciones incestuosas entre el Papa y su hija; y ante los tribunales se declaró impotente, al mismo tiempo que denunciaba las relaciones pecaminosas de Alejandro VI… Decía Sforza:

"Si se me quita a mi mujer, es porque el Papa desea tener la libertad de gozar él mismo de su hija"

El Papa utilizó sus influencias para que el matrimonio fuese anulado por no haberse consumado en la alcoba (Impotentia Coeundi), al momento que ordenó asesinar al joven Storfa por haber traicionado el pacto matrimonial… Lucrecia nuevamente fue utilizada por su padre para un nuevo matrimonio de conveniencia con Alfonso de Aragón…. El enlace fue negociado a partir de la alianza del reino de Nápoles con la corona de Aragón, pero una vez que Alfonso tomó partido contra el Papa y a favor de Nápoles, se convirtió en un estorbo… Por instrucciones del Papa, Alfonso fue acuchillado durante una misa, pero se salvó milagrosamente… Un mes después, fue estrangulado mientras dormía por un lacayo de César Borgia, quien resultó mucho más malvado que su propio padre, y que ostentaba el cargo de Cardenal cuando fue designado por su padre, Alejando VI con apenas tenía 18 años de edad… El pueblo comentaba que el asesinato de Alfonso fue ordenado en un arranque de celos de Cesar, por el amor libidinoso que sentía por su propia hermana Lucrecia.
 

 Durante varios años Lucrecia estuvo recluida en un convento, según la costumbre que les deparaba a las mujeres viudas… Pero nuevamente el escándalo envolvió la comunidad católica, cuando se supo de su embarazo… El Papa tuvo la inmoralidad de emitir dos Bulas referidas a la paternidad del niño, de nombre Giovanni, cuando éste cumplió los tres años de edad: en la primera asegura que el padre del niño era el hermano de Lucrecia, el cardenal Cesar Borgia… y en la segunda, confiesa que el niño fue producto de sus relaciones incestuosas que mantenía con su hija Lucrecia.

Pero la inmoralidad del Papa iba aún más lejos, cuando llevaba a su alcoba a jóvenes reclutados de los seminarios, donde se formaban los nuevos sacerdotes, cuyas orgías  homosexuales corrían por los pasillos del Vaticano, incitando aún más la inmoralidad que ya reinaba en la Corte Pontificia… Prueba de estas aberraciones sexuales, donde también participaba su hija Lucrecia, fue narrada por Gerardo Saraceni y Ettore Berlingeri, quienes llegaron al Vaticano como plenipotenciarios del Duque Ercole I, como la dinastía más influyentes de Italia:

“El 31 de octubre de 1501, Cesar invitó a los aposentos del Vaticano: a su padre, el Papa Alejando VI, y a su hermana Lucrecia… También hace ir a cincuenta de las más famosas cortesanas de Roma… Después de comer, las damas galantes bailaron con los servidores y con otros que se encontraban allí. Primero tenían vestidos y después se quedaron completamente desnudas. Como ya se había terminado de comer, los candelabros encendidos, que estaban sobre las mesas, fueron tirados al suelo, y se arrojó las castañas que las cortesanas recogían arrastrándose por entre la velas. Por último se realizó una exposición de capas de seda, zapatos, bonetes y otros objetos, que se prometió a quienes diesen a las cortesanas las muestras más numerosas de virilidad. Los acoplamientos se realizaron públicamente en el salón. Los asistentes, que hacían función de árbitros, entregaban los premios a los ganadores”

Fue este mismo personaje, el Papa Borgia, Alejandro VI, quién otorgó a la Corte de España el título nobiliario de Reyes Católicos”, al tiempo que por la Bulas "Inter Caetera", les cedía en Patronato los dominios de todas las tierras del Nuevo Mundo, y a su vez autorizaba el exterminio de los nativos que no se doblegaran a la autoridad papal… Este mismo Papa que denigraba la religiosidad, es el mismo personaje que entregó a Fray Bernardo Boil la “Bula Piis Fidelium” del 25 de junio de 1493, que concedía amplias facultades para la Evangelización del Nuevo Mundo, autorizando con ello a los sedientos conquistadores a asesinar a los nativos americanos:

Y para justificar el aberrante mandato papal, Alejandro VI, en su mente maléfica, como lo calificaba Maquiavelo, inventa un argumento divino que sólo existía en la mente perversa de este siniestro personaje, y que será la base jurídica del Patronato que tantas veces denunció Simón Bolívar: 

“La gente que poblaba el mundo tenía autonomía política, pero a la llegada de Jesucristo, todas las potestades de esos gentiles se le transfirió a Jesucristo, y a su muerte en la cruz, el Vaticano asumió su representación en la vida terrenal; derechos que provienen por delegación dada por Jesucristo a San Pedro, y éste a su vez tenía facultad plenaria para delegarla en sus sucesores papales”

Conforme a esta doctrina inventada por el Papa Borgia, la cual no aparece en las escrituras bíblicas, la potestad de los pobladores americanos desaparecía para recaer en los designios del pontífice romano, que a su vez la delegaba a los Reyes Católicos por las Bulas 3 y 4 de mayo de 1493, concediendo a los Reyes Católicos el derecho de gobernar Las Indias Occidentales, como se conocía la vasta región americana… Con esta autorización dada por el Vaticano, la reina Isabel “La Católica”, firmaba los títulos de posesiones llamados “CAPITULACION”, que se les entregaba a los privilegiados conquistadores, el cual se encabezaba con la siguiente leyenda:

“Por donación de la Santa Sede Apostólica, somos señores de las Indias Occidentales, islas y tierra firme del Mar Océano, descubiertas y por descubrir, y que pertenecen a la real Corona de Castilla”

ASÍ SE INICIA LA INVASIÓN DEL NUEVO MUNDO Y LA ANIQUILACIÓN DE SUS HABITANTES

Con un “contrato” que decretaba la destrucción de todo un continente, siguiendo el método de evangelización establecido por el Papa Borgia:

Al arribar las naves españolas, de inmediato los nativos eran atrapados y amarrados en “fila india”… Cada nativo era llevado ante el jefe de la expedición, poseedor del “Contrato de Capitulación”, y el séquito de frailes católicos que acompañaba al conquistador… Un soldado colocaba la filosa espada sobre el hombro del infeliz, obligándolo a inclinarse ante la cruz, besar la Biblia, venerar la bandera española, y a firmar el acta de “Requerimiento” como un contrato de sumisión... Sucedía corrientemente, y por razones obvias de entendimiento del lenguaje e ímpetu aguerrido del nativo, que éste se negara a cumplir al menos una de las órdenes… si ello ocurría, era razón justificada para cortarle el cuello con la misma espada que pretendía humillarlo.

 

Este acto de barbarie formaba parte del procedimiento evangelizador bajo el nombre de “Justicia Cristiana”, aceptado y promovido por el Vaticano mediante la “Doctrina de la Justa Guerra”, que la iglesia se encargó de endulzar con palabras y oraciones de una religiosidad infinita, que pretendía ocultar el holocausto americano.

 

Pero la otra historia, la verdadera y la que todos debemos conocer, fue escrita precisamente por un fraile español, apenas ocurrido el descubrimiento, como tripulante de las “misiones evangelizadoras” que llegaron al Nuevo Mundo… Es una historia espeluznante y cuya veracidad no se pone en duda, puesto que constituyó una denuncia a la barbarie cometida por los colonizadores contra los habitantes del Nuevo Mundo, amparados por el Vaticano en su ambición insaciable de riquezas y poder… Así lo escribió Bolívar:

“Han sido innumerables e incomparables los asesinatos y atrocidades cometidos por los españoles, para destruir los habitantes de América después de la conquista; con el fin de conseguir la tranquila posesión de su suelo nativo... Han sido deplorados por el gran filósofo y filántropo Bartolomé De Las Casas”…

Simón Bolívar

El fraile español Bartolomé de Las Casas en sus “Tratados”, narró  con  lujo de detalles las torturas y asesinatos cometidos por los conquistadores… Una crueldad muy bien planificada por el Imperialismo Económico Europeo en complicidad con el Vaticano, para exterminar la cultura americana y millones de seres humanos… Esto es sólo un pasaje de los cientos que narró De las Casas:

Las crueldades de los malvados invasores no tenían  límites. En sus doctrinas religiosas, los indios creían en un Paraíso donde viajaban las almas después de la muerte... el respeto al cuerpo humano y a la carne de sus hermanos indios, se evidenciaba en los ritos funerarios que precedían a la muerte de uno de sus integrantes... Los pestilentes y abominables españoles, sabían de esas creencias religiosas y lo sagrado que significaba la carne humana para los nativos. Por ello, se apresaban veinte mil  indios y no se les daba de comer por varias semanas... Luego sus hijos eran descuartizados y sus partes colocadas en hogueras para ellos mismos se vieran en la obligación de comer a sus propios hijos… Venezuela, infeliz y desgraciada por haber caído en manos alemanas..!

Nunca vi hombres tan inhumanos, tan sin piedad y tan feroces bestias... Sólo por riquezas..! En una búsqueda de experimentar nuevas formas de torturas, trajeron, enseñaron y amaestraron perros bravísimos, que hacían pedazos a un indio y lo comían como cerdo... Si en algún momento un indio mataba a un cristiano, la Ley era matar a cien indios... Un nuevo gobernador llamó a los indios escondidos en la selva, y luego de convencerlos de su buena voluntad, hizo meter en una choza muy grande a 300 señores y encendió fuego.

De las Casas

Simón Bolívar luego de leer las espeluznantes narraciones del fraile español que visitó el Nuevo Mundo en el año 1502, escribió:

“La historia relata aquellos espantosos acontecimientos que Las Casas vio con sus propios ojos… Semejantes actos afligen a los más endurecidos, y excitan justa execración contra aquellos que los han perpetrado... Son hechos abominables para deshonrar el género humano, que con tanta frecuencia se repitieron durante la época del descubrimiento… A pesar de todo, los americanos serán libres porque han abrazado el partido de la Patria, con la resolución de vengar a sus antepasados o seguirlos al sepulcro. Ellos dicen: llegó el tiempo, en fin, de pagar a los españoles suplicios con suplicios y de ahogar a su raza de exterminadores en su sangre o en el mar”…

Simón Bolívar

El Fraile de Las Casas fue perseguido, marginado y recluido por su propia iglesia, ante las denuncias tan evidentes y los hechos tan abominables que escribió… Fueron tan crueles e inhumanos, que el Papa en su sarcasmo se vio obligado a pronunciarse, pero sólo se limitó a cambiar el término de “Conquista” por el de “Pacificación”.

 

Lo narrado por Las Casas es la verdadera historia del mal llamado “Descubrimiento de América”, que le planteó a España la necesidad de explicar la conquista, la esclavitud y aniquilamiento de millones nativos, utilizando el término “En Nombre de Dios”, como los únicos argumentos para justificar lo injustificable… Pero lo más irónico… es que luego de más de 500 años..! esos mismos argumentos religiosos aún son utilizados por la diplomacia para celebrar en pomposos actos de resonancia mundial la llegada de Colón al Nuevo Mundo, y hasta se celebra como “Día de Júbilo Nacional” en todo el planeta: el 12 de octubre como “El Día de la Raza”… La triste verdad, es que ese día nefasto para América, es un día de luto, de dolor y de llanto… Es el día del holocausto más dantesco de toda la historia de la humanidad..! porque a partir del 12 de octubre y en los próximo 20 años, más de 60 millones de nativos serán exterminados y sus ciudades sepultadas, junto con las civilizaciones más avanzadas que ha conocido la historia: mayas, aztecas, toltecas, incas, caribes, chibchas, timoto-cuicas, arawakos… en fin…culturas que hoy a los ojos de los arqueólogos y antropólogos están sorprendiendo al mundo por su organización social, y desarrollos urbanísticos, culturales y científicos.

 

Desde que comenzó la invasión del Nuevo Mundo, se instó a los escritores a manipular y ocultar los documentos sobre las fabulosas culturas que conformaban los Reinos de las Indias… Las cédulas papales del 21 de septiembre y 9 de octubre de 1556, prohibían la impresión de libros que tratasen sobre América si no estaban autorizados por licencia especial del Consejo del Reino de Castilla, y donde se les ordenaba a los oficiales reales incautar y destruir cualquier documento ilegal… Consiente de la prohibición, Bartolomé de las Casas establece en su testamento las primeras medidas para salvaguardar su obra “Historia General de las Indias”, extendiendo un documento en que legaba sus manuscritos a una orden religiosa, y expresaba su deseo de que no fuera publicara hasta pasado cuarenta años de su muerte. Pero su deseo no fue respetado, y cinco años después de ser enterrado, el manuscrito fue transportado a Madrid y puesto bajo custodia del censor del Consejo de la India, Juan López de Velasco, designado por el rey para recopilar la información de las colonias americanas, cuyo trabajo tituló: Geografía y Descripción Universal de las Indias… Juan era un hombre formado por la Corte, y en su concepción filosófica de la vida, el Estado era lo primero… razón por la cual, al manuscrito de las Casas se le hicieron gran cantidad de retoques y añadidos, donde se incorporar el tema “Colón” para que no hubiese contradicción con la versión del descubrimiento que inventaban los eruditos de la Corte.

Si los conquistadores fueron abominables, algunos de los sacerdotes católicos que llegaron al Nuevo Mundo resultaron aún más perversos

El Papa Gregorio IX, instituyó en 1231 la Inquisición Papal que ordenaba eliminar a los herejes… es decir, a todos aquellos que no reconocieran la santidad del Vaticano, aun cuando los acusados fueran creyentes cristianos… La tortura como método de obtener confesiones fue aplicada a hombres y mujeres sin importar la edad, mientras un sacerdote anotaba los gritos de dolor… A los condenados se les expropiaban sus bienes y la condena pasaba a sus descendientes a lo largo de varias generaciones, para atesorar las arcas de la Curia Pontificia.

Los delitos de herejía no prescribían con la muerte, y se hacían juicios a los difuntos, con la consecuente expropiación de todos sus bienes y la condena a sus descendientes.

 

Más de 300 años de perfeccionamiento le permitió al Vaticano sofisticar los métodos de tortura para imprimir el máximo dolor

 

Bastaba la denuncia del clérigo para que el acusado fuese sometido al peor de los tormentos, en lúgubres sótanos acondicionados especialmente para colocar los instrumentos de suplicio: la mesa, que consistía en estirar las extremidades hasta desprenderlas de sus articulaciones; las tablas, que se ajustaban a pies y manos mientras trituraba lentamente los huesos; el agua, que significaba verter el líquido sobre el rostro cubierto con una máscara de tela que impedía respirar; el potro, como una tabla sostenida por cuatro patas con garrotes que se ajustaban lentamente hasta producir un dolor insoportable; la garrucha, donde el torturado era atado de las manos, elevado, y dejado caer violentamente sin llegar al suelo, lo que provocaba intensos dolores en las articulaciones y desprendimiento de las coyunturas; el punzón, que se clavaba a las mujeres en todas las partes del cuerpo para verificar la presencia de sangre, caso contrario, quedaba demostrado su herejía; el embudo, que consistía en verter agua caliente por la boca hasta ahogar a la víctima cuando el líquido penetraba en los pulmones; la máscara de hierro, que cubría el rostro completamente, y mediante un tornillo que se lentamente ajustaba, mientras desfiguraba los huesos de la cara; el sarcófago, que contenía todo el cuerpo del infortunado con sus paredes interiores forradas por filosos clavos que penetraban la epidermis; las ganzúas, que se clavaban en los genitales mientras la víctima gritaba de intenso dolor… pero si todo esto parece aterrador, nada era comparable con el horror y los suplicios que imprimían las ratas hambrientas, cuando se colocaba sobre el estomago de la víctima, y cubierta por un envase, la única salida que tenía el roedor era cavar en la carne del infortunado, mientras el religioso esperaba pacientemente la confesión que suspendiera la tortura… Todos estas prácticas se hacía como un sadismo ritual, porque al final, si el sentenciado sobrevivía sin confesar, era llevado a la hoguera para ser quemado vivo entre mórbidas oraciones católicas; y si confesaba su herejía, era amarrado a pesadas piedras y lanzado a las aguas profundas para determinar si su cuerpo podía flotar, para así demostrar su inocencia… por ello, morir durante la tortura era lo que imploraban las victimas al sacerdote que anotaba con toda frialdad los suplicios del infortunado.

 

Esta aberración que se aplicaba en España para exterminar ateos, cristianos protestantes, cristianos ortodoxos, judíos y musulmanes, llegó al Nuevo Mundo para aniquilar a los nativos sobrevivientes de la colonización, y se aplicaba con la misma rigurosidad a los habitantes de las Colonias que se rebelaran contra la autoridad pontificia… Cabe destacar, que la Inquisición Española autorizada por el Papa Sixto IV en 1478, y confirmada por el Papa Borgia en 1492, se mantuvo hasta principios del Siglo XIX, quedando finalmente suprimida por un Real Decreto de 15 de Julio de 1834, lo que significa, que durante toda la gesta de independencia que encabezó Simón Bolívar, y aún después de su muerte, la Sagrada Inquisición continuó con sus métodos de tortura en España, a pesar que las naciones americanas la abolieron al momento de declarar su independencia… San Martín el 6 de julio 1822, cambió el nombre de la “Plaza de la Inquisición” de Lima por el de “Plazoleta de la Constitución”… Un párrafo de su decreto dice: 

“Aquel sitio será tan memorable en lo sucesivo, como ha sido antes odioso por hallarse en él situado el tribunal del Santo Oficio, donde han gemido tantas víctimas bajo el imperio de la superstición y de la tiranía política y religiosa… Justo es que se conserve la memoria de las causas, y que el paraje a donde tantos se han acercado temblando de horror, ofrezca un monumento, cuya magnificencia se aumente cada año, y sirva de consuelo a los que mediten la opresión en que han vivido las generaciones pasadas”

Fue así como el sadismo y la morbosidad religiosa terminaron por aniquilar los sobrevivientes del Nuevo Mundo, cuando los Tribunales de Inquisición llevaron a la hoguera a todos aquellos que se opusieron a los designios de la iglesia… Fue la práctica de exterminio dirigida por el fraile Tomás de Torquemada, como el primer Inquisidor General del Tribunal del Santo Oficio, y que puso en manos de los Reyes Católicos, para llevar al Nuevo Mundo: los sistemas de tortura y las maquinas de represión católica.

Pero la justicia divina no se hizo esperar..!

El Papa Borgia murió en medio del suplicio de su propia medicina, en la macabra estrategia de envenenar a los cardenales enemigos… El Cardenal Cesar Borgia, el hijo del Papa, había enviado una botella de vino para celebrar al Cardenal Corneto, el cual contenía en polvo venenoso de los Borgia… El 5 de agosto de 1503, el Papa y su hijo, acompañados por algunas personas, cenaron en los jardines de la villa del Cardenal Adriano da Corneto, no lejos del Vaticano… Pero la servidumbre cometió un gravísimo error, y también vertió el vino en la copa del Papa Borgia… Seis días más tarde el Cardenal Corneto cayó enfermo con vómitos y fiebre, hasta que falleció tres días después… en tanto que el Papa también sufría los mismos malestares que el malogrado Cardenal… En Roma se comentaba del veneno de los Borgia como la causa de la tragedia:

“…su hijo Cesar, decía la gente, había querido envenenar al Cardenal para asegurarse su fortuna, pero por error su comida también envenenó la de su padre”

Alejandro VI deliró trece días batiéndose en una terrible agonía… De vez en cuando recobraba el sentido para delirar palabras incoherentes que, como un eco, retumbaban en las paredes del Vaticano: 

…el diablo me llama… voy a dar cuenta de mis pecados… Me queman las llamas del infierno

Muere el 18 de agosto tras tormentosos dolores estomacales, para alargar aún más la agonía con su propio veneno que consumías sus entrañas… La leyenda cuenta que se pudo ver cómo el diablo se llevaba su alma hasta los abismos infernales… Así lo describió el Cardenal Burckard, quien tuvo la misión de vestir al cadáver del Papa: 

“La cara está negruzca e hinchada; la lengua duplica su volumen y sobresale de la boca… No es un hombre… es un monstruo horrible, negro como el diablo”

El efecto del veneno desfiguró su cuerpo, que se hinchó de manera desproporcionada, que hacía casi imposible colocarlo dentro del ataúd… Ese fue el final de uno de los hombres más abominables que ha conocido la historia, y que para la desgracia del catolicismo y de las fabulosas civilizaciones que habitaban el Nuevo Mundo, ocupó por 12 años la máxima en la Curia Pontificia Romana.

 

El florentino Guicciardini narró los acontecimientos luego de la muerte del Papa Borgia: 

"Toda la ciudad de Roma corrió con presteza hasta llegar hasta la iglesia de San Pedro, donde la muchedumbre rodeó el cuerpo; no eran capaces de satisfacer su vista regocijándose ante el cadáver de quien, en su inmoderada ambición y detestable perfidia, con manifiestas actuaciones de horrible crueldad y monstruosa lujuria, vendiendo sin distinción tanto lo profano como lo sagrado, había intoxicado el mundo religioso del catolicismo"

Nicolás Maquiavelo dejó escrito un epitafio a la memoria del Papa:

"Nada hizo sino decepcionar, y en nada pensó más durante toda su vida; nunca hubo hombre alguno que tanto prometiera y nada cumplió. No obstante, en todo triunfó, pues estaba bien informado sobre su parte del mundo"

FIN
 "Segunda Parte"

Bolívar y la Iglesia
 Primera Parte
 Segunda Parte
 Tercera Parte
 Cuarta Parte

Por: Jorge Mier Hoffman

Página Principal - Los últimos artículos - Biografías - Proclamas - Pensamientos - ACÁ TE DEJO - Historia - Artículos - Escritos - Artículo(s) en InglésENGLISH - Búsqueda - Estudiantes - Ricardo Palma - Download - Consultas/Preguntas - Bolivarianos - Páginas Amigas - Agradecimientos - Wekker & Asociados - Libro de visitas . Acta constitutiva de Simón-Bolívar.Org - COLABORA - Escríbenos

 

Vuelve al inicio

© Copyright Johannes W. de Wekker  junio, 2004