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Al encontrarse
Bolívar en Mérida envía una vanguardia a las ordenes de Atanasio Girardot
integrada por 480 hombres. Estas tropas son divididas en dos columnas para
desalojar al enemigo de las dos grandes vertientes de Trujillo; la de la
ciudad de Trujillo y la de Bocono.
Las tropas libertadoras se organizan de la siguiente manera: Tres
Divisiones; Vanguardia comandada por Girardot, la del centro comandada por
Urdaneta y la Retaguardia dirigida por José Félix Ribas. La primera en
Trujillo, la segunda en Barinas y la tercera en Nutrias.
Girardot tiene órdenes de actuar según las circunstancia, Bolívar tiene una
gran fe en este soldado granadino.
Los Capitanes patriotas Maza, Ricaurte pasaron desde el páramo de Mucuchies
al Valle de Motatan a enfrentarse contra Correa en Betijoque y el capitán
D¨Elhuyar les dieron las ordenes de acabar con los españoles en Niquitao, en
el valle de Bocono.
Los patriotas logran cruzar la fila de la cordillera e incorporarse a la
otra columna más abajo de Motatan.
Los valientes venezolanos subieron a paramos de mas de 4000 metros sobre el
nivel del mar para bajar a valles de 100 metros con toda la rapidez que
podían.
Mientras tanto Bolívar en Mérida permaneció 18 días reorganizando a su
gente, estaba seguro que no sería fácil enfrentarse contre los españoles.
Sus tropas fueron reforzadas por hombres de Campo Elías.
Al Libertador le llegaban noticias sobre los desmanes cometidos por los
españoles de Monteverde. Él sufría a ver lo que pasaban sus compatriotas.
Bolívar frenaba el deseo de actuar, debía ser precavido, era demasiado lo
que pondría en juego. Debía frenar sus impulsos.
Sus oficiales lo presionaban para que Bolívar tomara una decisión clara
vengándose de todas las atrocidades cometidas por el enemigo. Los
venezolanos que acompañaban a Simón en la campaña habían dejado sus
familiares en Venezuela y sabían que muchos de ellos se encontraban
sufriendo en carne propia todo el peso de las injusticias unos siendo
asesinados y otros estando prisioneros.
Bolívar con su personalidad resuelta a toda prueba, tenía que mantener el
equilibrio emocional de sus tropas que se encontraban heridos en su amor
propios y deseosos de vengar las vejaciones echas a sus familiares y amigos.
No quería que su gente se convirtieran en salvajes y crueles vengadores. El
Libertador no estuvo nunca de acuerdo con la crueldad de Antonio Nicolás
Briceño.
Ya en Trujillo el 3 de junio D`Elhuyar y Maza dispersaron una partida de 50
realistas cerca de Escuque; en el Colorado; y después arrojaron de Ponemesa
a Correa.
Ese combate se realizo entre Betijoque y Escuque, pelearon las tropas
españolas del general Correa que eran unos 200 hombres y los soldados de
D´Elhuyar que eran aproximadamente unos cincuenta. Los dos capitanes sacan
de escena al español
Los patriotas hacen huir a los realistas hacia Maracaibo, vía Moporo,
también se suscitan combates en Agua Santa y El Sequión.
Las dos columnas patriotas llegaron a Trujillo el 10 de junio pues el
Capitán realista Cañas se retira hacia Carache.. El 13 de junio se produce
la batalla de Los Cuarteles, donde se destaco por su bravura el patriota
Andrés Linares que era oriundo de San Lázaro.
Bolívar había salido de Mérida el 8 de junio y se despide de los merideños
con esta proclama:
“…Y últimamente, oh Dios, casi a presencia de nosotros, han hecho una
espantosa carnicería en Barinas de nuestros prisioneros de guerra y de
nuestros pacíficos compatriotas de aquella capital. Estas victimas serán
vengadas, estos verdugos serán exterminados. Nuestra vindicta será igual a
la ferocidad española. Nuestra bondad se agoto ya, y puesto que nuestros
opresores nos fuerzan a una guerra mortal, ellos desaparecerán de América y
nuestras tierras serán purgadas de los monstruos que la infectan. Nuestro
odio será implacable y la guerra será a muerte”
Ya en este momento Bolívar declararía en su pensamiento y obra la guerra a
muerte y la plasmaría en el famoso decreto.
El 13 de junio de 1813 el Libertador pernocta en la casa de Carmania del
sacerdote Francisco Antonio Rosario. Las horas de la noche son aprovechadas
para conversar; Bolívar dialoga con el sacerdote, este de mayos edad y con
una vasta experiencia con 52 años a cuestas, pero apasionado por la libertad
del país igual que el joven héroe que solo cuenta con 30 años y se dejara
aconsejar por la palabras sabias del presbítero.
¿Quién lo sabe? ¿Habrá influido el padre Rosario en el pensamiento de
Bolívar?
Hablaran ellos de la guerra a muerte, ya a esta hora ha sido muerto Antonio
Nicolás Briceño y todo se perfila que la guerra será mas cruel.
Lo más seguro es que el Libertador haya oído con atención este amigo
incondicional y amante de la libertad como era el Padre Rosario.
Dos días más tarde en Trujillo; el 15 de junio de 1813; se oye el famoso
decreto a Muerte. El día anterior Bolívar envía a Girardot a Carache para
enfrentarse contra el español Cañas de 400 o 500 soldados.
El 17 de junio Girardot sitúa sus fuerzas a 4 kilómetros de Pozo Seco donde
se encontraba el español que se retira en la noche de sus posiciones a Agua
de Obispo.
Los patriotas el 18 en la mañana se presentan ante las líneas enemigas donde
el Capitán español Cañas había desplegado 400 fusileros y 50 jinetes que
cerraban dos gargantas de difícil acceso. Esta era muy buena posición que
favorecía las fuerzas del Rey.
Girardot ataca y después de una hora de combate derrota a los españoles que
se retiran siendo perseguidos por los patriotas quienes le apresan 63
hombres y una gran cantidad de armas y municiones.
Con este triunfo desaparece el peligro que amenazaba a Bolívar por su
izquierda, quedando Tiscar en Barinas con 2000 soldados
La guerra había tomado un carácter demasiado salvaje entre los años 1813 y
1814. Se cometían como ya hemos dicho demasiadas crueldades y los realistas
no reconocían beligerancia a los patriotas.
Los trataban como traidores al Rey. Esta guerra parecía más una guerra
civil. Los soldados patriotas se pasaban l enemigo, no existía conciencia de
Patria y Bolívar estaba dispuesto a construir esa Patria. Era necesario
crear una conciencia nacional a favor de la Independencia.
Crear la imagen de la Patria libre que luchaba por la causa de la
independencia nacional.
El contenido de la proclama se resume en su último párrafo que dice así:
“Españoles y Canarios contad con la muerte aun siendo indiferentes, sino
obráis activamente en obsequio de la libertad de América. Americanos contad
con la vida, aun cuando seáis culpables”
Este decreto establecería la diferencia entre España y Venezuela y así
aislar los realistas del pueblo. Bolívar trataría de responder a los que
escudados por la bandera del Rey cometían asesinato y atropellos contra los
venezolanos. Establecería con mucha firmeza un gobierno republicano que
actuara con mano dura y sin la debilidad del gobierno de la I Primera
Republica. El quería responder en la misma en la misma forma los desmanes y
horrores que cometían los realistas.
Todo esto explicaría los actos de Bolívar pero no lo disculparían. ¿Quizás
los españoles lo empujaron a tomar esta desición? la pregunta que nos
podremos hacer es:
¿Era necesaria esta guerra a muerte?
Debemos recordar que la Independencia no llego por arte de magia, nació de
mucha sangre derramada. El Decreto fortifico el espíritu nacionalista del
pueblo y logro crear la patria que tenemos.
Bolívar no había venido para ser derrotado y estaba dispuesto a cualquier
cosa por lograr su cometido.
Conocía de la indiferencia de los trujillanos que era compartido por muchos
venezolanos.
El pueblo protegía a Monteverde por que lo consideraba defensor del Rey y
ese Rey era la presencia de Dios en la tierra. Odiaban a Bolívar y a los
patriotas ya que los consideraban ateo y enemigos de Dios y de la monarquía.
La noche del 14 al 15 de junio no fue de descanso para el Brigadier Bolívar,
pensaba, de pronto se levantaba de la hamaca se sentaba en una silla, se
volvía a parar, caminaba.
A las tres de la mañana del día 15 llamo a su secretario Pedro Briceño
Méndez y con voz ronca le empezó a dictar:
“Venezolanos: Un ejercito de hermanos…ha venido a libertaros y ya lo tenéis
entre vosotros”
Continuo con el decreto ya conocido caminando por la sala y sentándose en un
catre concluyo:
“Cuartel General de Trujillo, 15 de agosto de 1813.”
Cuando Bolívar termino la sala estaba llena de oficiales que habían
despertado al adivinar que algo grave ocurría.
El Libertador ordena a Briceño Méndez que lea el documento en voz alta para
que todos lo puedan oír. Al terminar la lectura su Secretario El Libertador
interrogo a sus oficiales:
¿Qué les parece, señores’ Pregunta con curiosidad el héroe caraqueño.
¿No era lo que ustedes deseaban que fuera? ¿De esta manera no era que
opinaban que se debía de hacer la guerra?
Debemos enfrentarnos a lo españoles en igual de condiciones y no podíamos
dejar que nos sigan atropellando. Seremos inclementes contra ellos; contra
los inclementes; seremos generosos con los generosos.
Los realistas respondieron al Decreto de Trujillo intensificando las
matanzas.
Bolívar ordena a Girardot que se repliegue a Trujillo y a Ribas le envía un
mensaje donde le pone al tanto de las acciones que han ocurrido y le ordena
que salga de Mérida con rumbo a Bocono.
En un mes El Libertador había eliminado los restos de Correa en Ponemesa,
los doscientos hombres que Cañas le opone en Carache, los ochocientos de
Marti en Niquitao y los de Tiscar en Barinas.
Ribas con sus tropas recorren desde Mérida por la vía de Los Callejones, en
Apartadero-las Piedras-Altamira-Calderas para dirigirse a Trujillo por
Bocono.
El Coronel español José Martí desde Barinas se acerca a Niquitao por el
camino que pasa por Calderas. Rafael Urdaneta comentaba en sus memorias que
el español ignoraba el avance de Bolívar hacia Guanare y que creyó que se
iba a Carache para dirigirse al Tocuyo.
Con 1000 soldados se acerca el español hacia Niquitao mientras el Coronel
José Félix Ribas esta en Boca del Monte y al enterarse de la presencia
realista en Niquitao apresuro la marcha donde llego el 1 de julio de 1813.
El Coronel Rafael Urdaneta se le unió a su paso por Bocono con una fuerza de
50 soldados aguerridos que venían de Trujillo.
Los españoles se encontraban situados a unos cuatro kilómetros al suroeste
de Niquitao El grueso de las fuerzas realista estaban desplegados a 12
kilómetros y el puesto de comando en La Vega..

La Batalla de Niquitao.
Al
amanecer del día 2 de julio los patriotas avanzan hacia los españoles, a las
9 de la mañana observa Ribas el dispositivo de defensa de las tropas
enemigas.
Al estar a los 100 metros el jefe patriota ordena a sus soldados del el
centro que eran comandados por Urdaneta que abrieran fuego contra las
posiciones enemigas.
Cosa que realizo el marabino por espacio de una hora, luego recibe la orden
de romper la línea central del enemigo con un grueso importante de su tropa.
Otro grupo de patriotas comandados por el capitán José María Ortega realizan
otro ataque en contra del ala derecha del enemigo.
El enemigo abandona su posición por la embestida de los patriotas para así
obtener mejor posición en una altura más importante.
El ataque patriota sigue por tres horas más pero sin ningún resultado
aparente sino la toma de algunas posiciones sin importancia.
De pronto Ribas ordena a su caballería que marche por el camino real y toca
a “degüello” es decir a la carga para que embistan la retaguardia enemiga.
Los españoles son derrotados y se fugan desordenadamente. Los patriotas
obtienen con esta derrota realista 445 prisioneros, 450 fusiles, 60 sables,
160 tiros de cañón, gran cantidad de municiones. La derrota española fue tan
grande que Martí escapo con solo seis compañeros.
Esta fue la primera de la batallas ganadas por el Coronel; en ese tiempo;
José Félix Ribas acompañado por otros bravos patriotas como el Mayor Rafael
Urdaneta, los Capitanes Campo Elías y José María Ortega.
Las fuerzas patriotas en esta acción realizaron dos hechos relevantes y
fueron la marcha realizada por esta tropas y la maniobra para derrotar a los
españoles en sus posiciones.
Después de esta acción los patriotas siguen en marcha para conquistar la
capital de Venezuela, pero por desgracia todavía esta lejos la completa
libertad de Venezuela. Mucha sangre será derramada y la caída de la II
Republica será una de las etapas más negras de la historia venezolana. |