Indignación es lo menos que puedo expresar luego de leer el
escrito publicado en
aporrea.org bajo el título: “Bolívar,
más burgués que socialista”… Un escrito que pretende
trasfigurar el sentido social de una revolución, que Bolívar
idealizó para un pueblo, conforme a un principio innovador y
revolucionario, que, en el momento histórico que le tocó
vivir, significaba una total transformación de los sistemas
de gobiernos que imperaban en el planeta, y que eran tomados
como modelos y ejemplos para las incipientes naciones que se
liberaban… y así lo dijo Bolívar el 25 de mayo de 1826 en su
modelo de gobierno:
“La soberanía del
pueblo es la única autoridad legitima de las naciones”
Simón Bolívar
“Poder Popular”… un término que por primera vez hacía eco en
los Congresos, Senados y Cámaras de Representantes del mundo
político… Un término que, erróneamente, se le atribuye a
Carlos Marx en su modelo socialista, pero que surgió con
Bolívar cincuenta años antes, cuando idealizó un sistema de
gobierno participativo:
“Es encantador el
prospecto de un gran pueblo gobernado por autoridades bien
enlazadas en si, circunscritas a sus atribuciones y
eminentemente amantes de la gloria nacional”
Simón Bolívar
Eso
es: “Poder Participativo”… un nuevo elemento que se suma al
anterior, que concebía Bolívar, el estadista, y que marca la
diferencia entre el socialismo de Carlos Marx y el
Socialismo de Simón Bolívar… Si bien es cierto que Marx
reconoce la autoridad legítima del pueblo en el logro de
objetivos sociales y económicos, en su modelo de gobierno,
Marx utiliza el término de “representación popular” para
dirigir los destinos de la nación, bajo el principio
inexorable de sustituir la propiedad privada por la
autoridad pública, que, en defensa de sus privilegios al
mejor estilo fascista, se hacen llamar “representantes del
pueblo”, con la imposición de un modelo único partidista de
obligatoria tolerancia; y de allí su fracaso como modelo de
aceptación popular… Por el contrario, Bolívar fue más
humanista en su modelo democrático socialista, para
establecer un gobierno de participación popular, que hoy
identificamos como Socialismo Bolivariano, que poco tiene
que ver con el Socialismo de Carlos Marx que reconoce la
autoridad legítima de una cúpula política para interpretar
las querencias del pueblo… Al respecto de la crítica que
haría Bolívar sobre este tipo de socialismo marxista,
recordemos su mensaje del 27 de agosto de 1828, cuando las
circunstancias políticas lo obligan adoptar un gobierno
autoritario de representación popular, aún cuando ello
significaba interpretar la querencia del pueblo:
“Compadezcámonos
mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda
solo”
Simón Bolívar
Dicho de otra manera, Bolívar sólo reconocía el poder
participativo de un pueblo en los asuntos de gobierno; tal
cual hoy reconocemos en la Revolución Bolivariana con sus
baluartes principios de participación popular:
“La única manera de
atender las necesidades del pueblo, es dándole poder al
pueblo…
o que es lo mismo decir: para acabar la pobreza, démosle
poder a los pobres”
“(El pueblo
nunca es culpable), y ningún pueblo lo es nunca,
porque el pueblo no desea mas que justicia, reposo y
libertad. Los sentimientos dañosos o erróneos pertenecen
de ordinario a sus conductores (es decir a los
gobernantes). Ellos son la causa de las calamidades
públicas”
Simón Bolívar
Como
puede verse, nada tiene que ver el socialismo bolivariano
con el marxismo, ni mucho menos con el comunismo… El
Socialismo Bolivariano se sustenta en dos baluartes
principios revolucionarios: Poder Popular y Poder
Participativo; mientras que el Socialismo Marxista en:
Poder Popular y Poder Representativo…
Conceptos socialistas muy distintos, que han sido
manipulados, mal intencionalmente por la burguesía, para
calificar la Revolución Bolivariana como marxista, fascista,
comunista, y hasta terrorista… Hoy, a la óptica de la
filosofía política modernista, la Revolución Bolivariana es
un ejemplo vigente de democracia participativa, donde el
humanismo y la justicia constituyen los anhelos de cualquier
gobierno que dice responder al clamor popular; al respecto
dejó escrito nuestro Libertador;
“Tan solo el pueblo
conoce su bien y es dueño de su suerte; pero no un
poderoso,
ni un partido ni una fracción. Nadie sino la mayoría es
soberana y dueña de su destino”
Simón Bolívar
Con
Bolívar surgió el principio inexorable de “pueblo” para
definir, no sólo un sistema de gobierno, sino un sistema
político de carácter populista, que sería imitado en muchos
de sus preceptos por Carlos Marx, cuando cincuenta años
después escribirá la doctrina del “Socialismo Científico”… y
precisamente por haberse sustentado en los ideales
bolivarianos, Marx denunció a Simón Bolívar como un oligarca
y un burgués insensible a su pueblo, cuyas críticas
respondían a un celo enfermizo que le produjo la filosofía
socialista de Bolívar, las cuales han sido repetidas una y
otra vez por iletrados e ignorantes serviles de la
oligarquía burguesa, que continúan mancillando la obra del
Libertador.
Decir que Bolívar era burgués, es continuar la retórica mal
intencionada de Carlos Marx en contra de Simón Bolívar,
quien tiene en su defensa otro de sus mensajes bolivarianos,
donde los concepto: pueblo y participación popular
constituyen la manera de gobernar:
“Todas nuestras
facultades no serán bastantes, sino no fundimos la masa
del pueblo en un todo, la composición del gobierno en un
todo, la legislación en un todo, y el espíritu nacional en
un todo. Unidad, Unidad, debe ser nuestra divisa”
Simón Bolívar
Bolívar no sólo fue un socialista con todas las
implicaciones que ello significa desde un punto de vista
político en sus aspectos humanistas y democráticos, sino que
enfrentó al capitalismo imperante en su época, a la
burguesía recalcitrante que conspiraba en su contra, a los
medios de comunicación que aterrorizaban al pueblo, y al
empresariado explotador que pretendía continuar las
políticas económicas neoliberales que surgieron con la
corona española… Al respecto, ejemplarizante fue el discurso
que dio Bolívar a la oligarquía colonial que reclamaba más y
más prebendas políticas y económicas:
“Tan solo el
pueblo conoce su bien y es dueño de su suerte; pero no un
poderoso, ni un partido ni una fracción. Nadie sino la
mayoría es soberana”
Simón Bolívar
Pero Bolívar no
sólo fue un estadista que se proyectó en el tiempo para
vislumbrar el destino de su revolución socialista, sino que
supo advertir los enemigos que siempre existirán, como
terroristas facinerosos dentro de la sociedad, mientras
exista la oligarquía dueña de los medios de comunicación que
actúan como testaferros de la burguesía imperialista, y que
nunca cesarán en sus pretensiones de desvirtuar sus ideales
y su obra… Al respecto, vale recordar una anécdota ocurrida
en los Estados Unidos:
“No he
encontrado un solo norteamericano que hable bien de Usted;
los papeles públicos que circulan del uno al otro extremo de
los Estados Unidos sólo hacen calumniar y denigrar los actos
y su reputación. Sería inútil empeñarse en contener el
torrente de mentiras que se publican cada día; y si es que
se presentan ocasiones de desmentirlas con los hechos, los
directores de periódicos salen del apuro diciendo que ellos
nada tienen que ver con los hechos, que lo importante son
los principios, y siguen con la campaña de difamación”
Este
comentario no fue escrito para el Presidente Chávez ni en
contra de George W. Bush, fue escrito en 1827 por Bedford
Wilson, un oficial inglés a las órdenes de Simón Bolívar,
sobre el ambiente hostil que había encontrado en los Estados
Unidos en contra del Libertador y su gobierno de corte
socialista.
Finalmente, para quienes leyeron el infame artículo:
“Bolívar,
más burgués que socialista”,
los invito hacer la siguiente reflexión:
Cuando leemos la biografía de los grandes
personajes de la historia, de aquellos que nos dejaron un
legado inmortal, encontramos con sorpresa, que en su gran
mayoría eran personajes que provenían de hogares humildes,
donde la pobreza y la miseria moldearon una personalidad
revolucionaria para luchar por la igualdad y la justicia,
como producto del resentimiento social y hasta la
disgregación de clases, como los dos factores sociales
indispensables para germinar la semilla de la revolución
dentro de la sociedad conformista… sin embargo, el caso de
Simón Bolívar es de admirar, puesto que su estatus social,
su inmensa fortuna, su prestigio familias y el ambiente
oligarca donde se desenvolvía, no moldearon una personalidad
insensible al entorno social, sino por el contrario, sirvió
para medir, con profundidad, la crisis y la injusticia que
imperaba en el Nuevo Mundo… Con lo cual podemos decir que:
Bolívar, de
Burgués a Socialista
Como
nos dicen los libros: Burguesía, fue un término originario
en Francia para designar a los habitantes libres de las
ciudades europeas durante la edad media. Más tarde, el
término se convirtió en sinónimo de clase media-alta. En
sentido etimológico proviene del latín burgus y del
alemán drug… bajo la óptica del capitalismo, la
burguesía pretende obtener un máximo de plusvalía con un
mínimo de capital desembolsado, explotando por todos los
medios el trabajo asalariado. Es por esta razón, que la
burguesía se aplicó primeramente a la explotación del
trabajador del campo por los terratenientes, en lo que se ha
llamado “feudalismo”… Entre la burguesía y el proletariado
existen contradicciones antagónicas e irreconciliables; sus
intereses son radicalmente opuestos, cosa que provoca la
encarnizada lucha del proletariado contra la burguesía por
el establecimiento de la dictadura de la clase obrera, por
la liquidación de la propiedad capitalista y por la
instauración de la propiedad socialista sobre los medios de
producción… y fundamentado en el antagonismo de clases que
generaba el capitalismo burgués, Carlos Marx desarrolló su
teoría de la lucha de clases... Marx pensaba que la clase
burguesa capitalista, representada principalmente por los
empresarios, era una clase reaccionaria que lograba mantener
su posición predominante impidiendo el progreso del
proletariado como la clase trabajadora.
Marx predijo que el proletariado se sublevaría para
sustituir a la burguesía como clase económica dominante y
asumiendo el control de los medios de producción.
Eso que llamamos socialismo, es un
esquema productivo de carácter social, que choca con el
concepto de la propiedad privada al servicio de los entes de
producción para lograr metas económicas sin importar el
impacto social.
En resumen podemos decir, que una diferencia entre el
capitalismo burgués y el capitalismo social, estriba
principalmente en un principio bolivariano que nos legó el
Libertador:
“Yo antepongo
siempre la comunidad a los individuos”
Simón Bolívar
Dicho en otras palabras, el bien común priva sobre las
ambiciones personales, sobre las individualidades, y sobre
el derecho que pueda invocar un particular para su propio
beneficio… Es decir, la sociedad por encima de todo… Un
principio de justicia e igualdad que encontramos en todos y
cada uno de los discursos del Libertador, como este que nos
señala el carácter socialista de la Revolución Bolivariana:
“Es mi opinión, que
el fundamento de nuestro Sistema de Gobierno, depende
inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y
practicada en Venezuela. Que los hombres nacen todos con
derechos iguales a los bienes de la sociedad; está
sancionado por la pluralidad de los sabios, como también
lo está, que no todos los hombres nacen igualmente aptos a
la obtención de todos los rangos; pues todos deben
practicar la virtud y no todos la practican; todos deben
ser valerosos y todos no lo son; todos deben poseer
talentos y todos no los poseen. De aquí viene la
distinción efectiva que se observa entre los individuos de
la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio
de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo
es menos el de la desigualdad física y moral. La
naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio,
temperamento, fuerza y caracteres. Las leyes corrigen
estas diferencias por que colocan al individuo en la
sociedad para que la educación, la industria, las artes,
los servicios, las virtudes, les den una igualdad
ficticia, propiamente llamada política social”
Simón Bolívar
Por
ello, decir que Bolívar era Burgués en su concepción
ideológica de gobierno, es una mentira que quedó evidenciada
en otras de sus magistrales respuestas, cuando la oligarquía
insistía en lograr sus prebendas económicas de cara al
porvenir, al modernismo y la apertura comercial que,
irónicamente, nuevamente vuelve a estar en el tapete del
conflicto mundial que lideriza los Estados Unidos; al
respecto escribió Bolívar:
“La influencia de la
civilización produce una indigestión en nuestro espíritu,
que no tiene bastante fuerza para masticar el alimento
nutritivo de la libertad. Lo mismo que debiera salvarnos
nos hará sucumbir. Las doctrinas más puras y más
perfectas, son las que envenenan nuestra existencia”
Simón Bolívar
BOLÍVAR NO
FUE UN TEÓRICO SOCIAL, SINO UN LEGISLADOR DEL SOCIALISMO
Cuando el poder industrial se ampliaba peligrosamente por
los campos, Bolívar publicó innovadores decretos
conservacionistas en preservación de los recursos naturales
y en contra del industrial explotador… Cuando la burguesía
hacía convenios internacionales de explotación mineral,
Bolívar sorprende con un decreto de nacionalización de los
recursos naturales, que impide la hipoteca del territorio
bolivariano… Cuando el comercio se extendía como pólvora,
gracias a la independencia, Bolívar regulaba los medios de
comercio, estableciendo la salud gratuita, la educación
gratuita, la atención de las clases desposeídas, y un
control fiscal para pechar las importaciones en beneficio de
la producción nacional y la pequeña y mediana industria…
Cuando la burguesía pretendía continuar su actividad feudal,
Bolívar decreta la Reforma Agraria como una Ley de Tierras
que expropiaba fundos improductivos… Sus decretos sobre la
abolición de la esclavitud, el fomento del campo, la
imposición del salario, las políticas monetarias, el
mejoramiento industrial, la imposición de becas para
fomentar técnicos, repartición de tierras entre los nativos,
la disposición de una parte importante del erario público
para atender a los niños de la calle, los ancianos y las
clases humildes, no son cuentos de camino, ni discursos
populistas a que nos tienen acostumbrados muchos políticos…
Bolívar no sólo supo advertir el futuro de las naciones
bolivarianas que traicionaran los principios de la
revolución bolivariana, sino que supo advertir el futuro de
su revolución, tal cual nos recuerda esta anécdota:
Cuenta el militar granadino Posada Gutiérrez, el mismo
que exhumó las cenizas del Libertador, que un día,
habiéndose ya retirado de la Presidencia, Bolívar paseaba
con él por las orillas de un riachuelo en su retiro de
Fincha… Bolívar contemplando las aguas le dijo:
"¿Cuánto tiempo tardará esta agua en confundirse con la
del inmenso océano, como se confunde el hombre en la
podredumbre del sepulcro con la tierra de donde salió?...
Una gran parte se evapora y se sutiliza, como la gloria
humana, como la fama… mi gloria..! mi gloria...! ¿ Por qué
me la arrebatan ? ¿ Por qué me calumnian ?"
…y finaliza
diciendo Gutiérrez:
“…fue la
gloria del hombre, quien se apoya en las memorias de sus
triunfos, para atrapar un tiempo que se alejaba como el
río”
Hago esta
referencia, porque la gloria del Libertador se disuelve en
la arena de los tiempos en la medida de que sus detractores
continúen avasallando su legado inmortal, tal cual nos
señaló el propio Bolívar al predecir la concepción histórica
que tendría su revolución:
“He arado en el mar,
sólo la independencia nos queda después de tanto
sacrificio”
Simón Bolívar
…y
efectivamente es lo que uno siente cuando lee la percepción
simplista y hasta mal intencionada, por no llamar de
iletrados e ignorantes, a los que se empeñan de tergiversar
el Socialismo Bolivariano, utilizando hechos puntuales y
desvirtuando el contexto de una obra inmortal, que a pesar
de lo que se diga, el pueblo hispanoamericano la percibe
como suya, y como una auténtica revolución socialista… y
prueba de ello, lo encontramos en los estandartes de la
mayoría de los movimientos subversivos que cada día surgen
en las incipientes naciones Sudamericanas, cada vez que el
honor del pueblo es avasallado por el imperialismo
explotador.
“El honor es la mejor
guía del laberinto de las revoluciones… Las revoluciones
son tan indóciles como el viento…
Una vida pasiva e inactiva es la imagen de la muerte, es
el abandono de la vida, es anticipar la nada antes de que
llegue”
Simón Bolívar, 24/12/1823