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EL DELIRIO |
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Por: Jorge Mier
Hoffman |
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29 DE
JUNIO DE 1821: La población caraqueña se levanta más temprano que de
costumbre… No se escucha el bullicio característico de la capital… Una ola
de rumores se expande por todas las calles… En el mercado principal (hoy
plaza Bolívar), se comenta de una gran batalla que se había sucedido en los
campos de Carabobo… y para mayor asombro, ese día las puertas del
ayuntamiento están cerradas y sin la acostumbrada guardia de honor que
custodia el palacio de gobierno… Las campanas de la iglesia no se hicieron
sentir como de costumbre, y los fieles feligreses quedaron varados a la
entrada de la Catedral de Caracas, mientras el cura se negaba abrir las
puertas del templo… Todo es confusión y angustia por lo que pueda pasar:
aún estaba en el ambiente el delirio que significó la Migración de Oriente,
cuando más de veinte mil caraqueños huían despavoridos por las selvas de
Barlovento, para evitar las hordas de asesinos y facinerosos, que al mando
de José Tomás Boves, asaltaron la capital en momentos en que agonizaba la
Segunda República… Algunos vecinos aseguran haber visto al Coronel
español José Pereira marchar por el camino real junto a su séquito de
oficiales rumbo a La Guaira. Muchos oligarcas leales al Rey de España,
habían abandonado sus hogares, y las puertas entre abiertas dejaban ver el
desorden y la rapidez con que prepararon la huída… de pronto..! la
algarabía colmó las calles, cuando se anuncia la llegada del Libertador… No
hubo tiempo de hacer preparativos… La improvisación superó cualquier agasajo
oficial…Las calles se vieron repleta de gente entusiasta que no creía lo qu e
pasaba: Por segunda vez Simón Bolívar entraba triunfante en Caracas…
El Libertador transitaba por un río de personas de todas las clases que lo
aclamaban con júbilo delirante… Los balcones se llenaron de flores y un
manto de pétalos cubría la marcha libertadora… Hombres, mujeres, niños, y
ancianos, se confundía en un solo pueblo. En ese momento de éxtasis,
vitoreo, y delirio colectivo, desaparecieron los rangos sociales, las castas
y la discriminación social de la Caracas de antaño:
todos eran venezolanos..!La Gaceta de Caracas publicaba en primera plana el rotundo triunfo de Carabobo… Lo mismo hacía el Correo del Orinoco, quien prepara una Edición Especial para conmemorar la entrada del Libertador a Caracas, en tres idiomas: español, francés e inglés, con el encabezado: “Ayer se ha confirmado con una esplendida victoria el nacimiento político de la República de Colombia”… El Correo Nacional que nacía en Maracaibo por iniciativa del General Urdaneta, publica en su primera página: “El ejército español ha sido despedazado en sus posiciones de Carabobo al medio día de hoy”… El New York Gazette informa a sus lectores: “El ejército español comandado por La Torre y Morales fue deshecho por Bolívar”… igual encabezado publica el prestigioso diario The Time: “El 24 de junio las tropas españolas fueron vencidas por Bolívar”… La prensa europea también se hace eco del delirio colectivo de Carabobo: El diario inglés, Daily Courand, como el primer periódico con emisiones diarias, escribe: “Bolívar y la hazaña del Siglo”… La prensa de Francia, Le Journal de Paris: “Bolívar el héroe de Carabobo”… El nombre “Bolívar” deliraba en toda la prensa mundial..! menos en España… La prensa española, al igual que hacen hoy los medios de comunicación de la oligarquía, manipula a los españoles con falsos titulares; así lo publicó en España El Universal: “Bolívar fue arrestado por su propia tropa y entregado al invencible General La Torre, héroe victorioso de Carabobo”… Mientras el mundo entero honraba la obra del Libertador, en Caracas los días y las noches se conjugaban en un solo éxtasis de celebración que continuaban sin descanso: en todas las casas se bebía, bailaba y se improvisaban elogiosos discursos para honrar al héroe caraqueño… Las bandas colmaron los rincones de la capital en un festejo popular con templetes y bailes al aire libre, actos a los cuales asistía entusiasta Simón Bolívar, quién disfrutaba a plenitud de esas fiestas delirantes, que por momentos le hicieron olvidar a todos, la tragedia de la guerra con los millones de muertos, los torturados, los proscritos, los lisiados, las pérdidas materiales, la destrucción de los bosques, de las fastuosas haciendas, y la faraónica obra de diez años que sufrieron las tropas bolivarianas, desde que se instaló la Primera República con la Constitución del 21 de diciembre de 1811… Bolívar es sorprendido por una comunicación oficial emanada del Congreso reunido en Cúcuta: “Los honorables diputados lo han elegido por unanimidad “Presidente de Colombia”… Un cargo que no esperaba..! molesto le escribe al Presidente del Congreso José María del Castillo: “No me interesa gobernar a Colombia por no conocer ningún género de administración... Me repugna el trabajo de bufete por ser para mi un lugar de suplicio… sin embargo acepto tal distinción, si me permiten dirigirme al Congreso para anunciar la unión americana”… Para muchos el camino de la independencia terminaba en Carabobo… Para Bolívar apenas comenzaba...! Tenía aún una cuesta que alcanzar… una misión que cumplir: la liberación de todo un continente..! y para lograrlo, ya tenía pactado una cita con el destino… Aún su caballo mostraba el polvo de miles de kilómetros recorridos, cuando emprende nuevamente la marcha… En Cúcuta se reúne el Congreso para aprobar la unión de Venezuela y Nueva Granada en la naciente “República de la Gran Colombia”... En ese acto de tanta pomposidad especialmente instalado, Bolívar deja de ser el estadista, el humanista, el guerreo y el legislador, para presentarse como un filósofo de talla universal, con un discurso delirante que sorprende a todos los asistentes, en cuyo contenido está la esencia de la filosofía bolivariana: “... Señores, espero que me autoricéis para unir con los vínculos de la beneficencia, a los pueblos que la naturaleza y el cielo nos han dado por hermanos... Completada esta obra de vuestra sabiduría y de mi cielo, nada más que la paz nos puede faltar para dar a la América toda, dicha, reposo y gloria... Entonces Señores, Yo os ruego ardientemente, no os mostréis sordos al clamor de mi conciencia y de mi honor que me piden a gritos que no sea más que un ciudadano... Yo siento la necesidad de dejar el primer puesto de la República, al que el pueblo señale como jefe de su corazón... Yo soy el hijo de la guerra... el hombre que los combates han elevado a la magistratura: la fortuna me ha sostenido en este rango y la victoria lo ha confirmado. Pero no son estos los títulos consagrados por la justicia, por la dicha, y por la voluntad nacional... La espada que ha gobernado a Colombia no es la balanza de Astrea, es un azote del genio del mal que algunas veces el cielo deja caer a la tierra para el castigo de los tiranos y escarmiento de los pueblos... en ese momento de reflexión infinita cuando el silencio colmaba todo el salón y sólo retumbaban las palabras del héroe de la independencia..! Bolívar empuña su espada y la eleva al cielo… al momento que envía una subliminal amenaza… esta espada no puede servir de nada el día de la paz, y ésta debe ser el último de mi poder; porque no puede haber República donde el pueblo no está seguro del ejercicio de sus propias facultades... Un hombre como Yo, es un ciudadano peligroso en un gobierno popular; es una amenaza inmediata a la soberanía nacional... Yo quiero ser ciudadano para ser libre y para que todos lo sean... Prefiero el título de ciudadano al de Libertador, porque éste emana de la guerra y aquel emana de las leyes… Cambiadme, Señores, todos mis dictados por el de buen ciudadano”… Los aplausos delirantes colmaron el soberano recinto de la libertad… Eran las palabras alucinadas de un venezolano que la historia universal conocerá como Libertador… es el hombre que encarna el Ideal Bolivariano y la revolución que llevamos en la sangre todos los nacidos o asimilados a esta noble tierra… es la herencia de Bolívar… es la palabra que nos guían cada día de nuestra historia… y es el espíritu de lucha que siempre emergerá de nuestro pueblo, sin importar las dificultades ni el tamaño ni el “poder” del enemigo. Bolívar ya había consolidado tres Repúblicas y liberado dos naciones..! Si lo logrado hasta ese momento resulta extraordinario para un sólo hombre en tan corto tiempo, en tan vasto espacio, y en tan variadas y complejas tareas, nada es comparable a la labor que ahora se dispone a realizar: Conquistar la infranqueable barrera de los Andes con sus cumbres nevadas, abruptos parajes y caminos inaccesibles, para librar otras cuatro naciones, donde nuevamente será derramada la sangre de venezolanos sin pedir nada a cambio..! El tigre del trópico y la tierra caliente como lo llamaban los llaneros, se transformará en el Cóndor de las alturas que hará su hogar en las sierras heladas… Bolívar: “El sur es el país de la esperanza y es el que ofrezco a mis amigos si tengo la fortuna de libertarlo de sus enemigos”. El incansable Bolívar que no se tomaba un tiempo para el descanso, apenas había llegado de recorrer miles de kilómetros combatiendo en todos los terrenos, ordena ensillar los caballos para dirigirse a Bogotá… Hasta ese momento había recorrido 123 mil kilómetros por mar y tierra… Otros miles de kilómetros debía recorres en tres meses para concretar con Santander los preparativos para la independencia de Ecuador, donde le esperan otros cinco mil kilómetros que deberá transitar a caballo, hasta culminar la emancipación americana... Va prácticamente solo..! La mayoría de sus oficiales ya estaban cansados de tanta lucha y trajinar… Los que hasta ese momento fueron sus compañeros inseparables en la lucha, preferían invernar la dura jornada que los llevó hasta Carabobo, para disfrutar las veleidades del triunfo y la fortuna de la independencia… Para la mayoría, Bolívar estaba alucinando e inmerso en un delirio de grandeza imposible de alcanzar; sencillamente era una locura pretender extender la revolución a tierras extrañas… En su trayecto de Cúcuta por Pamplona, Soatá, Tunja hasta Bogotá, Bolívar se transforma nuevamente en el guerrero que elimina los últimos focos de resistencia que aún permanecían en esas tierras… y no conforme con lo logrado hasta ese momento, gira instrucciones para montar una ofensiva a gran escala, cuyo objetivo será liberar a Panamá como parte de Colombia, lo que se logró el 28 de noviembre de ese mismo año: los habitantes agradecidos, se manifestaron a favor de incorporarse a la República de Colombia con el nombre “Departamento del Istmo”… En menos de dos años España ha perdido importantes y estratégicas posiciones, y existía un peligro mayor con las pretensiones de Bolívar, en querer ampliar su independencia por toda Sudamérica, Centro América y el Caribe… Bolívar se convirtió en el héroe del momento…
Simón Bolívar cautivó las mentes creativas de los artistas que encontraban en los cuadros del Libertador, un rentable negocio ante la demanda que tenían las pinturas de su rostro… Los campos de Daubingy que bordean la cosmopolita París, era el lugar de encuentro de innumerables artistas plásticos, quienes inspirados en esos parajes pintorescos de primavera, se dedicaban a pintar el rostro de Bolívar: de mil maneras, mil batallas y mil ambientes: de perfil italiano, griego, árabe, afrancesado, inglés; en fin, cada artista lo interpretaba en un ideal y un liderazgo de mil formas y mil estilos distintos… Para las féminas, Bolívar idealizaba el hombre de sus sueños; y para los hombres era la personificación de la virilidad… Ya desde el 1° de febrero de 1819, los editores Colnaghi and Company, expusieron a la venta en su establecimiento en Londres “Cockspur Street”, los primeras grabados del Libertador realizadas por el pintor Bate…Todos deliraban por el Libertador… Su revolución fue inmortalizada a la altura de los clásicos antiguos como la Divina Comedia de Dante Alighieri, la Ilíada y la Odisea de Homero, Romeo y Julieta de los clásicos de William Shakespeare, cuyas obras teatrales colmaban de público los mejores salones de Europa… El 11 de septiembre de 1819 se estrenó en París la obra de teatro
“Les Bolivars et les Morillos”, donde se presentaba toda la magnificencia del venezolano: su genialidad para superar imposibles, su firme decisión de luchar por un ideal, la fogosidad que imponía a todo lo que emprendía, la arrogancia de desafiar la naturaleza, al hombre apasionado, al héroe de mil leyendas, y el inmortal de la guerra, pero sobre todo, al que el propio Pablo Morillo, insigne general español, héroe indiscutible contra Napoleón en la guerra de Trafalgar, y enemigo acérrimo de Bolívar, tuvo que reconocer la grandeza del ilustre venezolano, en la oportunidad que lo conoció personalmente… Morillo luego de entrevistarse con Bolívar, meses antes de la batalla de Carabobo, escribió al Rey de España: “Nada es comparable a la incansable actividad de ese caudillo llamado Bolívar. Su arrojo y su talento son sus títulos para mantenerse a la cabeza de la revolución y de la guerra; pero es cierto que tiene de su noble estirpe española rasgos y cualidades que le hacen muy superior a cuantos le rodean. BOLÍVAR ES LA REVOLUCIÓN”… La obra de teatro en poco tiempo se convirtió en un éxito de taquilla, a la cual asistían personalidades de todas partes, que si bien les era imposible conocerlo en persona, se conformaban con la representación que hacía de él el excelente actor… Tal fue el éxito alcanzado por la obra “Les Bolivars et les Morillos”, que la compañía de teatro organizó giras por otros salones europeos… Si ayer el “Teatro” era el cine de la época, hoy podemos decir con orgullo patrio, que Bolívar también triunfó en la meca del cine, como la película más taquillera al mejor estilo se “Terminador” por Arnold Schwarzenegger… Mientras en Europa se popularizó su imagen como el héroe del momento y por el cual todos deliraban de admiración, en América el nombre “Bolívar” tenía otro significado mucho más subliminal: para los criollos era el salvador, para los esclavos el redentor, para los indígenas el Mesías, y para el común de la gente, el hombre inmaculado de una generosidad infinita, y por ello sus soldados lo amaban con veneración… Bolívar fue la personificación de los ideales más puros: lo material no le interesaba… no aceptaba sobornos y era incorruptible... no acumulaba riquezas de ningún tipo; y por el contrario las despreciaba... no utilizó las condecoraciones que con justicia se le otorgaba… no participaba en ningún tipo de negocio… su única razón de vivir fue la entrega total por su pueblo: “Quisiera tener una fortuna material que dar a cada colombiano, pero no tengo nada. No tengo más que un corazón para amarlos y una espada para defenderlos”… La generosidad de Bolívar era tan intensa como su abnegación por un ideal revolucionario: El 6 de noviembre le escribe a Santander la siguiente nota: “La viuda del más respetable ciudadano Camilo Torres, se halla reducida a una espantosa miseria, mientras yo gozo de treinta mil pesos de sueldo. Sírvase entregar a la señora Francisca Prieto mil pesos de los que a mí me corresponden”… Su única debilidad, la pasión que ponía en todo lo que hacía, inclusive cuando se trataba de conquistar al sexo femenino.
Luego de convencer al
ilustre Congreso de la necesidad de liberar al Sur, el 21 de diciembre de
1821 emprende su marcha victoriosa por la cumbre de los Andes, atravesando
la mortal “Cordillera Asesina”... Lo espera una dura resistencia en las
localidades de Pasto y Patía como nunca antes había enfrentado en todas sus
batallas; mientras Antonio José de Sucre se dirige a Guayaquil por vía
marítima… Bolívar cometió el sacrilegio de pisar tierras arraigadas de
sentimiento y solidaridad española, cuyos habitantes veían como herejes a
los invasores con discursos patrióticos... La ferocidad de los lugareños
sorprendió al propio Libertador, quién por momentos estuvo a punto de
renunciar a su campaña y tirar por tierra su prestigio militar y su fama de
lograr imposibles... Con respecto a ese pueblo Bolívar vociferaba: “el
infernal país de Patia...
país
Qué hacer ante el
dilema..?
Volver a Bogotá o volar al Perú… eran las preguntas que colmaban la
paciencia del Libertador… Por los momentos, la reflexión parecía ser la
mejor compañera… ENERO DE 1823: las
tropas al mando de Bolívar
toman la ruta del Sur hacia Guayaquil, recorriendo los antiguos poblados
indígenas de Latacunga y Ambato, región altamente productiva en agricultura,
gracias al volcán Chimborazo, cuyas cenizas fertilizan los campos como una
bendición para los lugareños… Durante el trayecto, Bolívar es atraído
por la magnificencia de esa mole volcánica con sus nieves perpetuas que se
eleva 6.130 m, y que le fue narrada por su amigo Alejandro de Humboldt en la
oportunidad que escaló el volcán en 1802… Bolívar como un admirador de todo
lo sublime y lo natural, es atraído por el embrujo del Chimborazo: Así
como Moisés se sintió atraído a subir el Sinaí para hacer un pacto con el
Dios Universal, Bolívar era llamado por el Chimborazo para sellar un pacto
con el Dios de Colombia… El ejército libertador se encaminó por la
tierra de los indígenas Salasacas, cuyas raíces étnicas se remontan a
los antiguos incas que habitaron las costas del lago Titicaca en Bolivia;
heroica cultura que al igual que todas las americanas, fue exterminada por
la codicia del imperio económico y de la iglesia con los Tribunales de
Inquisición... En ese trayecto de letargo y meditación profunda, la cima
más alta del Ecuador le embrujaba a elevarse sobre sus tinieblas y helados
vientos... A su paso, los nativos Salasacas saludan al héroe que
vengó la sangre nativa de los sediciosos españoles... La tropa libertadora
se detiene en el poblado de Guaranda, desde donde se contempla con toda su
majestuosidad el imponente Chimborazo… Por algún momento quiso Bolívar estar
a solas... Su séquito de oficiales permaneció a las faldas del volcán,
mientras el Libertador se pierde entre la bruma en su ascenso a la cima del
Chimborazo... rebaños
Allí... sólo… en las nieves perpetuas del Chimborazo... en la grandiosidad de América... en la inmensidad del cielo ecuatoriano… llevaba consigo la pesada carga de sus recuerdos: su triste Infancia con la muerte prematura de sus padres... huérfano desde temprana edad... casi inmediatamente las muertes de sus seres queridos: su abuelo, esposa, hermano mayor... los concejos de su maestro Simón Rodríguez en animarlo a no pensar en el suicidio... su juramento en Roma... las maravillas de civilizaciones extinguidas por los sediciosos europeos... sus discursos en la Sociedad Patriótica... el devastador terremoto de Caracas... la perdida de la Primera República... el Manifiesto de Cartagena... su impecable Campaña Admirable... la Guerra a Muerte... la Migración de Oriente... la perdida de la Segunda República... sus exilios... el Manifiesto de Carúpano... sus batallas en Nueva Granada... su Manifiesto de Jamaica... los Atentados... sus batallas... su visión en Casacoima… la toma de Angostura... la anarquía de sus oficiales... el Congreso de Angostura... la misión suicida de escalar el Páramo de Pisba... el éxito en Boyacá y la liberación de Nueva Granada... el Armisticio con Pablo Morillo... la Batalla de Carabobo... el nacimiento de la Tercera República... la Gran Colombia... la liberación de Panamá… la indoblegable región de Pasto... el triunfo en Bomboná, Pichincha, Quito, Guayaquil... la entrevista con San Martín… la negativa de su gobierno en apoyar la liberación del Perú… su inolvidable idilio con Fanny Du Villars … en fin… 1000 amores, 1000 batallas, 1000 cosas hechas y aún 1000 por realizar... Bolívar con 40 años de edad había tenido una vida extraordinaria..!
Sobrecogido de un terror sagrado... Cómo, oh tiempo..? respondí... no ha de desvanecerse el mísero mortal que ha subido tan alto..? He pasado a todos los hombres en fortuna, porque me he elevado sobre la cabeza de todos..! Yo domino la tierra con mis plantas; llego al eterno con mis manos; siento las prisiones infernales bullir bajo mis pasos; estoy mirando junto a mí rutilantes astros, los soles infinitos, mido sin asombro el espacio que encierra la materia, y en tu rostro leo la historia de lo pasado y los pensamientos del destino. Observa me dijo: aprende, conserva en tu mente lo que has visto... Dibuja a los ojos de tus semejantes el cuadro del Universo Físico, del Universo Moral; no escondas los secretos que el cielo te ha revelado: di la verdad a los hombres...El fantasma desapareció... Absorto, quedé exánime largo tiempo, tendido sobre aquel inmenso diamante que me servía de lecho... En fin, la tremenda voz de Colombia me grita, resucito, me incorporo, abro con mis propias manos los pesados párpados: vuelvo a ser hombre, y escribo Mi Delirio sobre el Chimborazo”… Simón Bolívar… Loja, 7 de julio de 1823 Tal cual le sucedió a
Moisés cuando bajó del monte Sinaí con la misión de guiar al pueblo hebreo
esclavo de los egipcios…
Bolívar descendió del Chimborazo con la misión de guiar a todos los pueblos
de la cordillera andina hacia la libertad… Ya no le importaba para nada las
opiniones del Congreso Colombiano ni de los oficiales que veraneaban
Y como si todo lo ocurrido fuera obra del mismo destino encarnado en el Dios de Colombia que guiará los pasos de la libertad americana, el 7 de agosto de 1823 desde Guayaquil, Bolívar se prepara a realizar su mayor obra bolivariana, y para lograrlo, aborda la nave que lo llevará al puerto de El Callao en el Perú… embarcación que curiosamente y para sorpresa de Bolívar… se llamará también “Chimborazo”..! Durante cinco años el Libertador estará ausente de Venezuela y Colombia… Cinco años que se convertirán en una eternidad si pudiéramos recopilar toda la obra que hizo Bolívar en tierras incas, que en nada se compara a la realizada hasta el momento en que abordó el Chimborazo… Una labor inconmensurable poco conocida, poco divulgada, e intencionalmente ocultada..! Cuando podamos recopilar el inmenso legado bolivariano en tierras incas, quedaremos sorprendidos ante otro Bolívar: el arqueólogo que visitó las milenarias ruinas de Tiahuanaku a orillas del Titicaca… el antropólogo que se maravilló con las murallas incas de Sacsahuamán en la real Cuzco… el arquitecto que utilizó los milenarios caminos incas para conducir sus tropas casi a las altura del Machu Pichu… el legislador que creó un legado de leyes originales e innovadoras… el naturalista que salvó especies en peligro de extinción… el estadista que creó universidades, institutos tecnológicos, escuelas públicas, militares, sindicatos, periódicos, museos, teatros… y el estudioso de las enigmáticas civilizaciones precolombinas, y que reivindicó la cultura indígena… Bolívar: “La América del Sur está cubierta con los trofeos de vuestro valor, pero Ayacucho, semejante al Chimborazo, levanta su cabeza sobre todo”. |
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Por: Jorge Mier
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