El Panteón Nacional ... otra vez

 Por: Miguel A. Aparicio R.

Dios concede la victoria a la constancia'
Simón Bolívar. 7-9-1814

Cuando creí que jamás escribiría sobre este insignificante tema, un joven periodista: Freddy Oldenburg en sus tips sobre la vida anárquica de una ciudad como Caracas, me motivó a hacerlo de nuevo. A ello contribuyó también el que hubiese pasado la embriaguez de la visita de Bill Clinton, el Presidente del país más poderoso de la Tierra, como fue calificado en el discurso de bienvenida aquella soleada tarde de octubre, cuando por primera vez visitó la 'chévere' Venezuela, y la Cumbre de Margarita, en la que veintitrés mandatarios de Hispanoamérica hicieron acto de presencia para dirimir los conflictos de sus países, la globalidad hemisférica, o simplemente la información veraz, epicentro de nuestra ponencia.

Titulo este artículo 'El Panteón Nacional'... otra vez' , no para hacerme repetitivo o entablar una polémica, sino para exteriorizar mis sentimientos de pesar y dolor después de haber visto lo que el dinámico y eficiente periodista Oldenburg, un joven perteneciente a la generación de relevo de nuestra patria, le mostró al país nacional aquella noche de noviembre en su acostumbrado recorrido por la ciudad, sede de los tres poderes nacionales, los treinta y ocho ministerios y cuatro alcaldías ...pero que no tiene gobierno.

Como sé perfectamente que estos artículos de opinión los lee muy poca gente, me tomé la iniciativa ya que el presidente Clinton señaló en su discurso del día lunes, antes de partir a Brasil, después de su toque técnico en Caracas, que Bolívar era patrimonio de la humanidad, como quedará demostrado cuando el 16 de diciembre de este año se devele en Nicaragua una estatua ecuestre del Libertador de hacerle llegar copia de lo último publicado sobre este tema en especial 'El Panteón Nacional ya no es el Santuario de la Patria' ( El Universal , 03JUL97) a las siguientes personalidades: Presidente de la República, presidente del Congreso Nacional, presidente de la Cámara de Diputados, presidente de la Comisión de Defensa de Senado, Ministro de la Defensa y presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela.

Por considerar como un indelegable deber debo agradecer a las tres personalidades que hasta la presente tuvieron la gentileza de dar respuesta a mis inquietudes, ya que parafraseando a Gabriel García Márquez en su libro El Coronel no tiene quien le escriba y a aquel programa de televisión que casi nadie recuerda en el que Jaime Lusinchi era uno de los protagonistas y a quien se le solicitó respuesta de una carta que nunca contestó; yo, con el más profundo respeto a quienes les escribí, les agradecería sus comentarios.

Como las respuestas recibidas merecen la mayor consideración me permitiré transcribirlas. Primero, porque seguro estoy que en jóvenes como Freddy Oldenburg, los miles de estudiantes universitarios, los millones de jóvenes que estudian bachillerato y y primaria y los millones de venezolanos que honramos a Simón Bolívar como el Padre de la Patria (ya que actualmente el Libertador no sólo pertenece a Venezuela sino que es patrimonio de los países bolivarianos y del mundo entero, cumpliéndose de esta manera la profecía de José Domingo Choquehuanca, pronunciada aquel 2 de agosto de 1825 ...vuestra gloria crecerá, así como aumenta el tiempo con el transcurso de los siglos, y así como crece la sombra cuando el sol declina), encontraré el eco que la rutina del trabajo o quizás otras cosas más importantes, hicieron que la idea propuesta muriera al nacer. Y segundo, porque a las personalidades a quienes acudí, creo que cuentan con la cuota de poder y el auditorio suficiente para hacerse oír. En consecuencia, las respuestas fueron las siguientes: El presidente de la Sociedad Bolivariana, por intermedio de su Secretario General respondió: ...'Hemos leído en detalle las opiniones referidas en estos trabajos y compartimos su inquietud y su preocupación por el rescate del Templo de los Próceres Venezolanos. Es propicio el momento para señalarle que ya se han iniciado los trabajos de remodelación y rescate en el Panteón Nacional'. El presidente de la Cámara de Diputados escribió: 'Unas breves líneas para agradecer las copias de los artículos, de su autoría y del doctor Pedro París Montesinos, con relación al Panteón Nacional, que me hizo llegar recientemente. Los leeré con atención'. Y finalmente el presidente de la Comisión de Defensa del Senado respondió: ...'Al expresarle mi agradecimiento por el envío, me suscribo de usted, con reiterados sentimientos de aprecio y alta estima'.

Lo que he querido decir con mi mensaje es que si hoy día nos preocupamos porque los diputados tengan tarjetas de crédito para cubrir sus gastos y esto es tratado como materia parlamentaria y explotada por los medios de comunicación social a los cuatro vientos; el cambio de los bonos Brady por bonos Globales (del cual el 90% de la población venezolana está desinformada, no les interesa o no saben qué es eso), o si los besos apasionados están prohibidos o son permitidos en Chacao; es de sensibilizar a todos los estratos de la sociedad venezolana y bolivariana en particular, para que en la actualidad que se trabaja sobre modificaciones y enmiendas a la Constitución Nacional, se modifique el artículo 150o numeral 9o que faculta al Congreso de concederle honores de Panteón Nacional al sin fin de aspirantes, unos ya fallecidos y otros en vías de hacerlo que sueñan con que sus restos sean inhumados junto a los del Libertador Simón Bolívar, ya que para que alguien aspire a ese honor como lo dijo Choquehuanca, ... será necesario que exista un mundo por libertar'. Por ello y para evitar que el Santuario de la Patria se convierta en otro Cementerio del Este o el del General del Sur, invoco a la conciencia de quien lea estas líneas, así como a la de los cientos de senadores y diputados que ganan centimetraje periodístico cuando a los delincuentes de La Planta o de El Dorado les pasa algo, para que se le baje la santamaría al Panteón Nacional y definitivamente se convierta en exclusivo Altar de la Patria para Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar, los héroes del 19 de abril de 1810, 05 de julio de 1811 y de la guerra de la independencia, quienes hasta la presente, fueron los que realmente nos legaron un país libre y soberano, independientemente de la anárquica, desmoralizada por la corrupción y desmotivada República que tenemos, como consecuencia de una carencia de gerencia y una cuestionada actividad política que ha regido la vida de la más pujante nación de la América del Sur, durante los últimos veinticinco años.

 Miguel A. Aparicio R. es general de brigada (GN)

Artículo tomado de:
EL UNIVERSAL
04 de diciembre, 1997

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