Durante los últimos decenios del
siglo XVII y los primeros del XVIII se produce en Europa un cambio importante en todos los órdenes. Los
valores y conceptos que presidían la sociedad del Barroco entran en crisis poco a poco, pero
perecen simplemente.
El cambio, parte de Inglaterra y de un conjunto importante de intelectuales que juzgan los viejos valores de la
sociedad y del saber tradicionales. El crecimiento socio-económico de la burguesía es, socialmente,
el punto de partida de una serie continuada de cambios, que se extienden e influyen en todos los órdenes
de la vida y que conocemos con el nombre de La Ilustración.
Los
precursores de la Ilustración pueden remontarse al siglo XVII e incluso antes. Abarcan las aportaciones
de grandes racionalistas como René Descartes y Baruch Spinoza, los filósofos políticos Thomas
Hobbes y John Locke y algunos pensadores escépticos galos de la categoría de Pierre Bayle o Jean
Antoine Condorcet
Sobre las
suposiciones y creencias básicas comunes a filósofos pensadores de este periodo, quizá lo
más importante fue una fe constante en el poder de la razón humana. La época sufrió
el impacto intelectual causado por la exposición de la teoría de la gravitación universal
de Isaac Newton. Si la humanidad podía resolver las leyes del Universo, las propias leyes de Dios, el camino
estaba abierto para descubrir también las leyes que subyacen al conjunto de la naturaleza y la sociedad.
De acuerdo con la filosofía de Locke, los autores del siglo XVIII creían que el conocimiento no es
innato, sino que procede sólo de la experiencia y la observación guiadas por la razón. A través
de una educación apropiada, la humanidad podía ser modificada, cambiada su naturaleza para mejorar.
Se otorgó un gran valor al descubrimiento de la verdad a través de la observación de la naturaleza,
más que mediante el estudio de las fuentes autorizadas, como Aristóteles y la Biblia. Aunque veían
a la Iglesia -especialmente la Iglesia católica- como la principal fuerza que había esclavizado la
inteligencia humana en el pasado, la mayoría de los pensadores de la Ilustración no renunció
del todo a la religión. Optaron más por una forma de deísmo, aceptando la existencia de Dios
y de la otra vida, pero rechazando las complejidades de la teología cristiana.
Más que un conjunto de ideas fijas, la Ilustración implicaba una actitud, un método
de pensamiento. De acuerdo con el filósofo Immanuel Kant, el lema de la época debía ser "atreverse
a conocer". Muchos defensores de la Ilustración no fueron filósofos según la acepción
convencional, y en un intento de orientar la opinión pública a su favor, imprimieron panfletos, folletos
anónimos y crearon gran número de periódicos y diarios.
Francia conoció, más que ningún otro país, un desarrollo sobresaliente de
estas ideas y el mayor número de propagandistas de las mismas. Fue allí donde el filósofo,
político y jurista Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu, uno de los primeros representantes
del movimiento, empezó a publicar varias obras satíricas contra las instituciones existentes, así
como su monumental estudio de las instituciones políticas, El espíritu de las leyes (1748). Fue en París donde Denis Diderot, autor de numerosos panfletos filosóficos, emprendió
la edición de la Enciclopedia (1751-1772). Esta obra, en la que colaboraron numerosos autores, fue concebida como un compendio de todos
los conocimientos y a la vez como un arma polémica, al presentar las posiciones de la Ilustración
y atacar a sus oponentes. Sin duda, el más influyente y representativo de los escritores franceses fue Voltaire.
Inició su carrera como dramaturgo y poeta, pero es más conocido por sus prolíficos panfletos,
ensayos, sátiras y novelas cortas, en los que popularizó la ciencia y la filosofía de su época.
La Ilustración fue también un movimiento cosmopolita y antinacionalista con numerosos representantes
en otros países. La Ilustración penetró tanto en España como en los dominios españoles
de América.
Durante la primera mitad del siglo XVIII, los líderes de la Ilustración libraron una ardua
lucha contra fuerzas considerables. Muchos fueron encarcelados por sus escritos, y la mayoría sufrió
persecución y penas por parte de la censura gubernamental, así como descalificaciones y condenas
de la Iglesia. En muchos aspectos, sin embargo, las últimas décadas del siglo marcaron un triunfo
del movimiento en Europa y en toda América. Hacia 1770, la segunda generación de ilustrados recibió
pensiones del gobierno y asumió la dirección de academias intelectuales establecidas. El enorme incremento
en la publicación de periódicos y libros aseguró una amplia difusión de sus ideas.
Los experimentos científicos y los escritos filosóficos llegaron a estar de moda en amplios círculos
de la sociedad, incluidos los miembros de la nobleza y del clero.
A
finales del siglo XVIII surgieron algunos cambios en el pensamiento de la Ilustración. Bajo la influencia
de Rousseau, el sentimiento y la emoción llegaron a ser tan respetables como la razón. En la década
de 1770 los escritores ensancharon su campo de crítica para englobar materias políticas y económicas.
De mayor importancia en este aspecto fue la experiencia de la guerra de la Independencia estadounidense (en las
colonias británicas). A los ojos de los europeos, la Declaración de Independencia y la guerra revolucionaria
anunciaron que, por primera vez, algunas personas iban más allá de la mera discusión de ideas
ilustradas y las estaban aplicando.
Suele decirse
que el Siglo de las Luces concluyó con la Revolución Francesa de 1789, pero no son pocos los que
contemplan e interpretan la inquietud política y social de este periodo como causa desencadenante de la
Revolución. Al incorporar muchas de las ideas de los ilustrados, la Revolución, en sus etapas más
difíciles, entre 1792 y 1794, sirvió para desacreditar estas ideas a los ojos de muchos europeos
contemporáneos. El enorme impacto que la Revolución Francesa causó en España, tras
la muerte de Luis XVI, así como en los dominios españoles de América, provocó una violenta
persecución de las personas más representativas de las nuevas ideas. Se estableció una censura
total y se cerraron las fronteras, prohibiéndose el paso de todo tipo de libros y folletos, o su embarque
hacia América.
De lo que no cabe duda es de que la Ilustración dejó una herencia perdurable en los siglos
XIX y XX. Marcó un paso clave en el declinar de la Iglesia y en el crecimiento del secularismo actual. Sirvió
como modelo para el liberalismo político y económico y para la reforma humanitaria a través
del mundo occidental del siglo XIX. Fue el momento decisivo para la creencia en la posibilidad y la necesidad de
progreso que pervivió, de una forma moderada, en el siglo XX.
La Ilustración en España
El
siglo XVIII es el de la Ilustración, donde se pone de manifiesto el lema de la revolución ilustrada:
"todo para el pueblo pero sin el pueblo". Ante una población desheredada, la cultura es privativa
de una minoría. Los pobres no tienen acceso al cultivo de la inteligencia.
La
llegada a España de la Ilustración se produjo gracias al cambio de la dinastía, es decir,
a la llegada de la dinastía Borbónica, la cual procedía de Francia y estaba muy comprometida
con la Ilustración. Esto otorgó a España un sentimiento mas Europeo y una apertura hacia el
resto de Europa.
Sin
embargo, la penetración e implantación de la Ilustración en
España fue lenta y conflictiva,
y además, los ideales de este movimiento intelectual nunca se lograron del todo. Las clases pudientes se
opusieron a depender de la nueva clase que había arrasado en toda Europa, la burguesía, se negaba
a dejar su influencia y pasar a un segundo plano, además el pueblo era inculto y tenía un alto índice
de analfabetismo, se encontraba ideológicamente dominado por una institución como la iglesia católica
muy poderosa y privilegiada, (reacia por tanto al cambio) y que percibía en las nuevas ideas la contestación
a su autoridad indiscutida durante siglos.
Súmasele a este cuadro reacionario el recelo de una nación
que hasta el siglo anterior había sido un potente imperio (si bien ya herido de muerte) y a la que se le
había asestado el mazazo histórico de Utrech.
Los
gremios estaban encerrados sobre sí mismos y limitaban el acceso al aprendizaje. La enseñanza primaria
era bastante deficiente y mal dotada de medios. La enseñanza superior se impartía en la Universidad.
El
siglo fue propicio a la creación de cenáculos y academias. La pionera fue la Regia Sociedad de Filosofía
y Medicina de Sevilla (1700) que más tarde cambiaría el nombre por el de Medicina y demás
Ciencias. La Real Academia de Buenas Letras, fundada en 1751 por el presbítero Luis Germás y Ribón;
sus socios suelen ser ilustrados y rigurosamente historicistas, aunque tradicionales y religiosos. En 1749 Sevilla
contó con la primera Biblioteca Pública.
Por
tanto, en España, ya desde finales del s. XVII, se venía produciendo un acercamiento a la cultura
y a la literatura francesa, y, a pesar del hostigamiento y la oposición a los reformistas ilustrados, la
Ilustración penetró desde muy pronto en España aunque bastante lentamente.
Los grandes cauces de esta penetración fueron:
1. La obra
personal del padre Feijoo
2. Las traducciones
de libros franceses; y la publicación de libros y folletos que trataban la nuevas ideas.
3. El cambio
de estilo de vida influenciado por los grandes viajeros que al salir al extranjero entraban en contacto con la
Ilustración y el siglo de las luces.
4. La política
pacifista, reformador y progresista de los reinados de Fernando VI y, sobre todo, de Carlos III.
5. La creación
de diversas instituciones culturales como la Biblioteca Nacional (1712), los seis volúmenes del diccionario
"La Lengua Castellana" (1726 a 1739), la Ortografía (1741), la Gramática de la Lengua Castellana
(1771), y la creación de las primeras publicaciones
periódicas literarias y científicas, en
las que se mantuvieron enconadas polémicas.
Desarrollo de la literatura del siglo XVIII en España.
La
literatura Española del siglo XVIII ha sido juzgada habitualmente como pobre y de escasa calidad. Sin embargo,
los escritores de este siglo son cultos, curiosos, y como ya decíamos fecundísimos e infatigables
trabajadores.
Los
escritores de este siglo poseen muy distintos intereses que los del s. XVII y parten de una realidad sociocultural
muy diferente. Por todo ello, la literatura ilustrada española es
preferentemente,
crítica y didáctica y el
género dominante es el ensayo, que permite la libre exposición del pensamiento y de diversos contenidos
ideológicos.
En la creación
literaria
del XVIII se distinguen dos etapas principales:
A) Barroquismo y anti-barroquismo: En la primera mitad del siglo conviven dos tendencia literarias
enfrentadas, el barroquismo, tendencia que continúa con los dogmas del barroco, literatura estereotipada
y expresión retórica y recargada. En contra se encuentra
el anti-barroquismo totalmente opuesta a la anterior.
B)
Neoclasicismo y pre-romanticismo: Esta etapa de extiende desde 1750 hasta las primeras décadas
del s. XIX. También aquí podemos distinguir dos tendencias y en ambas, sin abandonar
el ensayo y la crítica, la literatura es
preferentemente creativa, pero también
regida por criterios de "utilidad", didácticos y moralizantes.
El neoclasicismo floreció en Europa y Estados Unidos aproximadamente desde el año 1750 hasta
comienzos de 1800 y se inspiró en las formas grecorromanas. Más que un resurgimiento de las formas
antiguas, el neoclasicismo relaciona hechos del pasado con los acontecidos en su propio tiempo. Los artistas neoclásicos
fueron los primeros que intentaron reemplazar la sensualidad y la trivialidad del rococó por un estilo lógico,
de tono solemne y austero. Cuando los movimientos revolucionarios establecieron repúblicas en Francia y
en América del Norte, los nuevos gobiernos republicanos adoptaron el neoclasicismo como estilo oficial porque
relacionaban la democracia con la antigua Grecia y la República romana. Más tarde, cuando Napoleón
I subió al poder en Francia, este estilo se modificó para servir a sus necesidades propagandísticas.
Con el nacimiento del movimiento romántico la prioridad por la expresión personal sustituyó
al arte basado en valores ideales. Los autores neoclásicos siguen los ideales precedentes del neoclasicismo
francés e italiano, pero en menor medida.
El prerromanticismo es considerado como la madurez del
neoclasicismo, de ahí que los mismos autores
neoclásicos se conviertan, en su madurez, a los dogmas
pre-romanticistas. Predominan la introspección
con sentimientos personales.
Los
principales autores del pre-romanticismo son: Meléndez Valdés, Cadalso, Jovellanos, pero únicamente
en su última época. Luego también se encuentran Nicasio Álvarez de Cienfuegos, José
María Blanco White, un sacerdote sellano que se convirtió al anglicanismo tras huir de Inglaterra.
Autores principales de la Ilustración
Fray Benito de Feijoo.-
El dice de si mismo que es "ciudadano libre de la Republica de Letras". Fue un pensador independiente.
Lucho por la verdad. Con esta postura fue el que mas empeño puso en hablar sobre lo que se hacia en Europa,
para luchar contra el atraso de España. Lucho valientemente contra las supersticiones,
atreviéndose a desmontar
supuestos milagros.
En
Amor de la patria y pasión nacional coloca las demandas generales del hombre por encima de intereses nacionales.
La pluralidad de temas y materias que trata caracterizaron a este hombre (desde la
política al folklore, pasando
por la literatura, astrología, etc.). Su empresa fue casi
enciclopédica. Sus artículos suscitaban
polémicas tremendas,
sobretodo los de medicina y supersticiones.
Feijoo
era un racionalista, pero jamás puso en tela de juicio las verdades reveladas, de
ahí que no tuviera problemas
con la inquisición.
Teatro
critico universal, para desengaño de errores comunes, una
colección de 8 tomos (1726-1739) y sus Cartas
eruditas, de 5 tomos (1724-1760) son sus obras mas importantes.
Para
Feijoo, teatro es "visión general, amplia, de conjunto". Sus obras no son trabajos rigurosamente
científicos,
son ensayos. Es el primer ensayista español.
Nicolas Fernandez de Moratin.- Fue afrancesado en lo que a ideas literarias se refiere, pero su temperamento es
español. Su producción literaria se divide en dos grupos :
a.- Obras líricas : Diana o arte de caza (1775), obra
didáctica. Oda a Pedro Romero, torero insigne y Fiestas de
toros en Madrid, escrita en quintillas. Una serie de romances, en
conexión con la lírica tradicional. Estos romances
hacen presagiar los del duque de Rivas.
b.- Obras dramáticas : En el terreno teatral defiende los modelos franceses; de acuerdo con sus postulados
teóricos
trato de proporcionar a sus contemporáneos unos modelos con aires afrancesados. La petimetra (comedia), Lucrecia
(1763, tema romano), Hormesinda (1771, supuestos amores de la hermana de D. Pelayo),
Guzmán el bueno (1777). De
estas 3 ultimas solo se estreno Hormesinda, con un fuerte apoyo oficial aunque no tuvo mucho
éxito. Estas obras
siguen las reglas impuestas por el neoclasicismo (que a su vez adopta el modelo
francés), pero en ellas se advierte
el intento de adaptar las normas francesas al teatro
Leandro Fernández de Moratín.- Nace en 1760. Probo suerte en todos los
géneros literarios, pero es en el teatro donde mas destaca.
Como poeta se caracteriza por su sencillez que deja entrever ciertas reminiscencias horacianas (de hecho tradujo
a Horacio). En conjunto sus poesías son pocos sentidas,
reduciéndose a versos satíricos. Escribió
además relaciones de viaje, como las Apuntaciones sueltas sobre Inglaterra, Alemania, y un Diario escrito
en clave.
No
obstante el verdadero talento de Leandro se manifiesta en el teatro, aunque haya dejado pocas piezas teatrales.
Como
traductor paso al español Hamlet, pero en prosa. Esta obra iba contra todos sus principios teatrales ; probablemente
tradujo esta obra atraído mas que nada por la materia, porque en algunas notas de la obra se advierte sus discrepancias
respecto a la misma.
También
era un gran amante de la comedia ; tradujo sobre todo a Molière, su gran modelo : La escuela de los mandos,
El medico a palos (traducción libre y adaptada a la escena española).
Su
obra original esta compuesta por : El viejo y la niña (1790), La comedia nueva o el
café (1792), El barón
(1803, inspirada en el teatro clásico y escrita en romance), La mojigata ( 1804, escrita en romance), El si de
las niñas (1806).
A
todas ellas las une el carácter didáctico, así como ataque hacia los vicios y costumbres de la
época. Moratín describe
la comedia como imitación en forma de dialogo de un suceso entre dos personas que se desarrolla en un mismo lugar
y en pocas horas.
En el teatro dieciochesco los sentimientos y caracteres de los personajes se dibujan ridiculizando las faltas comunes
y los prejuicios sociales, y se destaca la verdad y la virtud (que se recomienda a los espectadores) de
ahí el
carácter didáctico.
El
viejo y la niña no se estreno por faltar el permiso de un
párroco. El barón es un claro ejemplo de critica
social al mundo de apariencias del s XVIII, sobretodo a los planes de las madres para con sus hijas. La mojigata
es una obra de denuncia contra la omnipotencia y
tiranía que ejercen algunos padres sobre sus hijas. La comedia
nueva es una extraordinaria sátira contra los autores de teatro de la
época. Esta comedia ofrece una "pintura
fiel del estado actual de nuestro teatro"... pero luego afirma no aludir claramente a nadie, aunque todo el
mundo supiera que se refería a Luciano Comella (autor disparatado), quien se
sintió ofendido y le acuso de haber
escrito un libelo difamatorio, con lo cual
consiguió entorpecer el estreno de la obra. Esta comedia tuvo
éxito,
traduciéndose al italiano y al alemán.
La
obra mas conocida de Moratín es El si de las niñas, con un retrato muy bien definido de los personajes y
un cierto aire melancólico. El tema que trata esta obra es el de la denuncia hacia los padres que obligan a sus
hijas a casarse con hombres (generalmente viejos) a los que no aman. Esta es una gran obra, no solo por la delicadeza
con que esta expresada la denuncia, sino en cuanto a lo
técnico, en cuanto a la habilidad dramática de
Moratín,
que respeta todas las reglas neoclásicas sin forzar absolutamente nada. Su
afición al teatro le condujo a ocuparse
de la historia del teatro en Orígenes del teatro español (obra
póstuma) que incluso hoy se considera una
obra curiosa y digna de ser consultada.
Gaspar Melchor de Jovellanos.- En el plano sociopolítico, se erige en figura importante en lo que a mejoras se refiere (pero desde
arriba : Todo para el pueblo pero sin el pueblo). Su lema
político era : "buenas leyes, buenas luces y buenos
fondos".
En
Sevilla entra en contacto con los enciclopedistas mas importantes ;
leyó con función a Cesare Beccaria (jurista),
quien reformo el sistema jurídico con su obra Dei delitti e delle peine, propuso a la
abolición de la pena de muerte
y a los tormentos. Jovellanos trata de difundir estas ideas por medio de las letras (vehículo de
exposición de
sus ideas) y empieza a escribir El delincuente honrado (1794), comedia lacrimosa.
En
Madrid llego a ser ministro de gracia y justicia. Fue posteriormente encarcelado ; en 1808 es liberado y rechaza
la oferta de Jose I de participar en el gobierno. Se traslado a
Cádiz y después vuelve a Asturias donde muere.
Cultiva todos los géneros literarios, pero lo que le interesa no es la literatura. Llego a decir que la
lírica
era indigna de un hombre serio. Su prosa es clara, pulida,
típicamente dieciochesca.
En
el terreno mas puramente literario destacan sus Diarios, algo nuevo el la literatura (literatura intimista), los
escribe en el campo.
Su faceta de economista e historiador se ve muy claramente en el Informe sobre las leyes agrarias, que fue combatido
por los conservadores españoles y fue muy clamado en Europa. Fue
académico, escribiendo Memoria sobre
espectáculos
con motivo de su ingreso en la Academia de la Historia ; trata de nuevo el tema del teatro (con claras influencias
de Rosseau). Las descripciones sobre la vida triste y sin alicientes de los pueblos españoles son especialmente
interesantes.
Mientras
estuvo encarcelado escribió lo mejor de su
producción (sátiras, cartas, paráfrasis, ...)
José Cadalso.- Nace
en 1741 (Cádiz) ; viajo por Europa, donde
conoció diferentes literaturas (domino bien varios idiomas
además del
latín), cosa digna de mención sobretodo para un militar como el.
A través de las tertulias madrileñas conoce
el mundo literario. En 1782 muere en el bloqueo a Gibraltar.
Escribió Ocios de mi juventud, poesía de tipo
bucólico, en las que expresa su amor por Mª Ignacia (Filis),
que morirá prematuramente. La frialdad, incluso en los momentos mas
dramáticos, se hace patente en toda su obra.
Su
talento como poeta se nota en sus Canciones
anacreónticas, siendo el quien impulsa a los poetas salmantinos a componer
y estudiar el genero anacreóntico.
En 1772 publica Los eruditos a la violeta, gran
sátira contra los pseudo intelectuales ; esta dividida en lecciones,
una para cada día de la semana. Este libro le induce a escribir en el mismo año un suplemento. En 1773 publica
El buen militar a la violeta.
En
1789 en el Correo de Madrid van apareciendo las Cartas Marruecas (aparecerán como libro en 1793). Se
solía decir
que las cartas marruecas eran una copia de las cartas persas de Montesquieu ; en lo que a ideas y planteamientos
se refiere no debe nada a Montesquieu aunque si en la forma.
Hace
una critica seria pero bien intencionada de su
época. Por ello se le considera precursor de Larra. Posteriormente
aparecen Noches lúgubres, que hacen presagiar el romanticismo. Quintana las consideraba una mala
interpretación
de las de Joung.
Es una de las figuras mas atractivas del s XVIII. Mientras su obra se inscribe en los moldes
clásicos, sus ideas
presagian algo nuevo ; su vida misma es casi
romántica. "Era romántico en acción y en
profecía".
Otros autores del XVII
Ignacio Luzan.- Fue un hombre de una
vastísima formación europea. Su obra
principal es Poética de la poesía en general y de sus principales especies. Es un tratado
científico muy representativa
de las ideas neoclásicas. La obra se divide en 4 partes : 1)
orígenes de la poesía. 2) utilidad y deleite de la
poesía. 3) poesía dramática. 4) poesía épica.
Luzan entiende por poesía "imitación de la naturaleza en lo universal o lo particular, hecho en verso para
utilidad y deleite de los hombres o para uno y otro juntamente". Luzan rechaza la
poesía en prosa. La idea
que tiene de la finalidad de la poesia es un claro exponente de la
filosofía moral de la época, no es arte por
el arte, tiene una finalidad practica.
En
la 3ª parte defiende la observación rigurosa de las 3 unidades y los
géneros. Al mismo tiempo muestra
su admiración por el teatro clásico de los siglos de oro, pero enfocada hacia la inventiva y el poder de convocatoria
de los autores. Sus discípulos e hijos van moderando sus palabras en la 2ª
edición (1789)
En
cuanto a la poesía épica habría que destacar su
admiración por Homero. Critica la épica moderna porque en ella
aparece la mitología pagana. La finalidad de la
épica es la instrucción, especialmente a reyes y capitanes e imponer
la idea del héroe perfecto.
La obra de Luzan no es original ; se inspiro en el modelo de Boileau sin llegar a la
imitación y en los italianos
(Muratori). Había estudiado muy bien a los comentaristas de Aristóteles.
En
España, la obra era una novedad, en Europa no. De
ahí que surgieran polémicas. En el fondo existe una
sistematización
de preceptos para ir en contra del conceptismo.
Vicente García de la Huerta.- Escribió en 1788 La Raquel, un drama ;
también escribió Agamenon vengado y Xaira . Llego a Madrid en
el momento cumbre de las polémicas sobre el teatro ; respecto a esto, mantuvo una postura
ecléctica, tratando de
consensuar las dos tendencias. Escribió una tragedia, La Raquel, con el fin de demostrar que el español
era capaz de ser vehículo de transmisión de buenas tragedias de acuerdo con los moldes de los
clásicos. El éxito
de esta obra se debe a su decisión de tomar un tema español, mas concretamente ambientado en la Edad Media
española ; este tema (amoroso) ya había sido tratado en el teatro
clásico (los amores del rey Alfonso VIII,
casado, con una judía de Toledo a quien matan unos consejeros del rey no de acuerdo con el comportamiento de este).
Cumple a la perfección los requisitos del teatro
clásico porque la acción no sobrepasa el tiempo real de lo sucedido
; esta es una característica especial de este autor. Respecto al metro,
también se atiene a las exigencias neoclásicas,
escribiendo en romances endecasílabos.
García
de la Huerta se constituye en defensa del teatro español (siglo de oro) para contrarrestar la influencia
francesa. Publico una colección de obras
dramáticas en 6 volúmenes.
Respecto
a Teatro Español, escoge a los autores menos significativos del s XVII ; se fija casi exclusivamente en
Calderón y en autores secundarios. Como era de esperar esta obra suscito un diluvio de criticas y
sátiras por parte
de autores reconocidos como Iriarte o Leandro
Fernández de Moratín.
Lo
mas característico de G ª de la Huerta son los sainetes, aunque
empezó escribiendo tragedias y comedias
y traduciendo o adaptando obras de autores franceses e italianos.
El
sainete es una obra dramática breve, casi siempre de
carácter cómico, con personajes populares ; sus antecedentes
están en los entremeses de los siglos de oro. La
temática de los sainetes es variadísima ; cualquier acontecimiento
es digno de ser trasladado a un sainete, como el Madrid de los chulos y las verbenas. Hay sainetes de muchos tipos
:
- Puro y medio dialogo.
- Otros mas pretenciosos, que podrían constituir pequeñas comedias, como La Inesilla de Pinto.
- Sobre las costumbres teatrales (meta teatro) con una gran exactitud. Ej. : La comedia de maravillas, El teatro
por dentro y Sainete interrumpido.
- Sobre costumbres de la época : El rastro por la mañana, La fiesta de San Isidro.
Las obras del s XVIII tratan de formar a través de la enseñanza y la
educación ; en algunas obras además
de la intención estética se puede observar una marcada
intención didáctica en el sentido no solo de enseñar,
sino de educar.
Respecto a su intención, las obras se clasifican en morales, literarias,
ideológicas, políticas y sociales.
Juan Pablo Forner.-
Esta dentro del grupo de autores que intentan renovar las formas literarias. Extremeño y gran maestro de
la sátira ; esta continuamente metido en
polémicas.
Su
Sátira contra los abusos introducidos en la
poesía castellana es una critica al teatro del s XVII. En 1785 un
decreto le prohíbe publicar sin permiso del rey ; con ello el publico distinguido le empieza a conocer, de hecho,
el conde de Floridablanca le dio una pensión y un cargo
político.
Escribió
una apología : Oración apologética por España y su merito literario (1786). Su obra mas destacada son sus
Exequias de la lengua castellana. Sátira menipea ; se refiere a las formas, pues se escribe en prosa y verso. Presenta
la obra en una especie de ficción o alegoría (al modo de la derrota de los pedantes de L. Fdez. de
Moratín) ; estudia
el desarrollo de la literatura española y sus problemas y defiende la gran
tradición de la literatura española.
En estas exequias se opone a la imitación de la literatura francesa. Hay que alcanzar y asimilar, pues se puede
imitar a los "buenos" escritores, pero las formas y la lengua no se han de desnaturalizar, en este sentido
no hay que imitar.
Problemas
lingüísticos del siglo XVII
Tres principales
problemas lingüísticos fueron fueron objeto de fuertes polémicas en el siglo XVII:
1.- La postura encontrada respecto al
barroquismo
2.- El latín frente al español: En este siglo, en España se mantuvo una pugna entre los que mantenían como idioma cultural
el latín y los que, como Jovellanos y Feijóo, defendían al castellano como lengua
3.- Puristas e innovadores galicistas: Ya que España estaba invadida culturalmente por los franceses,
había opiniones contrapuestas sobre
si aceptar y usar los galicismos o no.