NACIMIENTO
No importa dónde y cuándo se haya nacido, sino cuánto se haya hecho; sin embargo, debemos
decir que Manuel Guál, uno de los personajes más resaltantes de la Conspiración de 1797,nació
en La Guaira por los años de 1749 a 1753.
Fueron sus padres, el Coronel Don Mateo
Guál y Pueyo y Josefa Inés
Curbelo. Para 1743, Mateo Guál ocupaba el cargo de Comandante de la Plaza de La Guaira, tocándole en esa
oportunidad enfrentar a una escuadra de buques ingleses, comandada por Carlos Knowles, que venía con la
intención de saquear el puerto y ciudad de La Guaira.
Para continuar con la costumbre colonial, Manuel
Guál fue educado en las milicias
de su pueblo natal, e incorporado como Cadete al Batallón Veteranos de Caracas en 1764, donde asimiló
con precisión los conocimientos y vivencias de la vida militar, llegando a ocupar el grado de Sub-Teniente
para 1777. Fue precisamente en este año cuando por una Real Cédula expedida en San Ildefonso,
el 8 de septiembre, fue separada la Isla de Trinidad del Virreinato de Santa Fe y agregada a la Capitanía
General de Venezuela, a fin de evitar "peligro y males" que se podían ocasionar como consecuencia
de una invasión por parte de los ingleses.
Manuel Guál tuvo sólo un hermano: José Ignacio, quien se casó
en 1776 con Josefa Escandón. Dos de los hijos de este matrimonio: Pedro y Juan de La Cruz fueron discípulos
del Maestro de la Libertad Americana, Don Simón Rodríguez. Pedro, quien era el cuarto de los hijos
de José Ignacio, luchó al lado de Bolívar, su condiscípulo, y llegó a ocupar
los más altos cargos de las finanzas y la política exterior de la naciente República de Venezuela.
Por cierto, que llama la atención su participación en la Guerra de la Independencia, el haber sido
compañero de estudio de Bolívar y la impresión que pudo causar en su ser el haber presenciado
la ejecución de José María España, el 8 de mayo de 1799, compañero y amigo entrañable
de su tío Manuel Guál.
FORMACIÓN
POLÍTICA
Manuel Guál, como todo descendiente "noble" de familia colonial con recursos económicos, logró
estar en contacto con la cultura de la época, y adquirir libros, -que eran traídos de exterior-,
con los que pudo estudiar, entregándose a la lectura y adquiriendo una vasta cultura, lo cual le permitió
relacionarse con la intelectualidad peninsular.
Algunos de estos libros eran clandestinos llegaban camuflados entre la mercancía
que venía desde Europa en los buques de la Real Compañía Guipuzcuana, creada el 1728 por Felipe
V para monopolizar el comercio interior y Corona española. Este comercio fue utilizado como medio y vía
de penetración para introducir en nuestras tierras las ideas de Libertad, Igualdad, Propiedad y Fraternidad
entre los hombres.
Muchos de estos libros hablaban de los sucesos de la Francia de 1763, sus
autores: D'alembert, Rousseau -en especial, Montesquieu, Locke y Voltaire, lo que permitió a la surgente
burguesía capitalina conocer sobre las nuevas teorías que en Derecho y Política florecían
para la época. Esto despertó y motivó en Venezuela el nacimiento de una conciencia política
criolla afrancesada; obsérvense las políticas pro-francesas de los Capitanes Generales Pedro Carbonell
y Vicente Emparam.
Es así como Manuel
Guál, joven militar inconforme con el régimen
autoritario español, va perfilando su estrategia político-militar para seguir y emular en estas tierras
los pasos de los revolucionarios franceses; acción que permitiría derrocar la monarquía española
e instaurar un Régimen de Derecho, o una República.
Para finales de 1791 y principios de 1792, entran a tierras neogranadinas
algunos ejemplares de la "Historia de la Asamblea Constituyente de Francia", los cuales se mantuvieron
en circulación muy reservada entre los patriotas de Santa Fe. Don Antonio Nariño la tradujo al español,
y con la misma reserva publicó el Capítulo Los Derechos del Hombre, que posteriormente circuló
secretamente en Caracas y La Guaira, así como en otras ciudades importantes. Así, las ideas de Libertad
van difundiéndose y tomando cuerpo sobre todo en la gente de la clase adinerada e influyente. Manuel
Guál,
Simón Rodríguez, José María España, Juan Germán Roscio, Miguel
José Sanz, entre otros, distribuyen y comentan en reuniones secretas o en las tertulias familiares, los
acontecimientos y conceptos de la Europa post-feudal, y así se va gestando un plan revolucionario que posteriormente
pasaría a ser todo un proyecto formal de emancipación del hombre y el Continente Americano.
Según declaraciones del Sargento José Rusiñoll, -Catalán
que sirvió junto a Manuel Guál en las Milicias de Veteranos-, para 1794, Manuel
Guál junto a Don Agustín
García, Don Pedro Canivens y otros habitantes de La Guaira, se reunían en el "río arriba",
(Sector que hoy conocemos como El Guamacho), los domingos a pasar el día, y allí aprobaban la Revolución
Francesa, brindaban por las victorias de los franceses y discutían las posibilidades de realizar una revolución
en Venezuela.
Vale destacar que estas "connivencias" y reuniones amistosas se
van ampliando y cohesionando los contactos con otras gentes rebeldes y molestas con la Monarquía española,
motivando el retiro de Manuel Guál de su cargo de Capitán del Batallón de Veteranos de Caracas.
Consciente de que los ideales progresistas ni se compran ni se venden, sino
que se adquieren con el fervor de una Fe militante, en un deseo de futuro, de justicia,, paz y libertad. Se retira
con la finalidad de preparar un plan de emancipación que recoja los intereses del grupo revolucionario según
su doctrina político-militar y permita de una vez derrocar el gobierno absolutista de los españoles.
Se retira a su hacienda de Santa Lucía en el Estado Miranda. Esta revolución armada tendría
como principio fundamental el respeto a los Derechos del Hombre.
En estos años suceden en Venezuela algunos hechos o movimientos insurgentes
que de alguna forma influyeron para afianzar la idea libertadora de estos patriotas ellos fueron: la sublevación
ocurrida en la Serranía de Coro, encabezada por José Leonardo Chirinos, quien fue sometido y trasladado
a Caracas para ser enjuiciado, en 1795. El otro acontecimiento, es la entrada de los ingleses a territorio venezolano,
en 1796, penetrando por el Orinoco, quitándole a los españoles su dominio desde la Colonia del Esequibo
hasta Barinas. Sus intenciones eran sublevar a los pueblos contra los españoles.
La Bandera diseñada por Manuel
Guál y cosida a mano por la heroína
Joaquina Sánchez tenía cuatro colores: blanco, amarillo, azul y rojo; los cuales simbolizaban la
unión de la cuatro Provincias venezolanas que iban a ser independizadas: Caracas, Maracaibo, Cumaná
y Guayana; así como cuatro estrellas para representar los Derechos inalienables del hombre: libertad, igualdad,
propiedad y seguridad. El sol radiante simbolizaba la sabiduría que debe reinar en la mente de todo republicano
para actuar con equidad y justicia, así como la igualdad entre todos los hombres, porque el sol es el astro
que nos ilumina a todos por igual.
VIDA POLÍTICA
"...por los Valles del Tuy. Atravesando la población va un hombre de noble aspecto, erguido sobre su
mula y acompañado de tres esclavos negros. Su rostro muestra regocijo y satisfacción mientras aspira
la fragancia campestre y el olor a tierra húmeda de rocío. Es Manuel
Guál, que va rumbo a sus posesiones
de Santa Lucía. Se ha retirado de la vida militar, hastiado de la monotonía. De cuando en cuando
voltea la cabeza hacia la última bestia cargada con el equipaje y grita a su fiel esclavo " ¡Ea
encarnación!: Cuida de los libros que van en la mula rucia y no dejes que se maltraten".
"...De noche, bajo el silencio e intimidad con su tierra abría
en sus manos los libros que alguien le había facilitado clandestinamente en Caracas y enfrascábase
en su lectura hasta la hora en que cantaban los gallos. El candil, que dibujaba su silueta en la pared, le veía
fruncir el ceño y abrillantársele la mirada consumida por un fuego interior".
Entregado a su vida intelectual en El Tuy, se solidifica su desprecio
contra la Monarquía, contra los maltratos que los gobernantes infligían al pueblo, comerciantes y
hacendados. Se iba formando su doctrina revolucionaria, su idea de soltar las riendas al galopar unísono
de un pueblo esclavo y amos contra un enemigo común: el gobierno opresor de los españoles; por la
consecución de un ideal hermoso y sagrado: La Libertad de los esclavos, La Igualdad de su País como
Nación Libre y Soberana, como República de Venezuela después llegaría más allá,
a Nueva Granada y otras Provincias que estuviesen bajo el dominio de la Corona española.
Decide así, a principios de 1797, ir a Caracas a comunicar a sus amigos
y compañeros de las Juntas Secretas y de El Guamacho, que se hallaban en la capital, sus ideas y planes
de la emancipación. Don José María España le informa que en la Península, el
3 de Febrero de 1795 es descubierto en Madrid un movimiento libertador llamado "Revolución de San Blas"
con la cual se proyectaba destruir la monarquía española e instaura una República a semejanza
de la francesa. La Revolución estaba encabezada por profesionales españoles que por razones del destino
llegarían a La Guaira.
España también informa a
Guál, que los tres primeros reos en
llegar fueron condenados a presidio en "lugares malsanos de América española". El primero
en ser enviado fue Picornell, el principal de los revolucionarios, y que el buque que lo trasladó, llegó
a La Guaira el 3 de diciembre de 1796, siendo conducido a las Bóvedas por el Sargento José Rusiñoll,
quien intercambió algunas ideas con el reo. Posteriormente llegarían a puerto otros de los prisioneros.
Seguidamente Manuel
Guál y José María España se dirigen
a Macuto, donde el segundo tenía su hogar y residencia, allí ejercía el cargo de Justicia
Mayor. Planifican la fuga de los prisioneros y logran su evasión del penal.
Picornell y Cortés salieron de las Bóvedas del Castillo San
Felipe la Noche del 4 de junio de 1797, con la ayuda del Sargento de milicias de Pardos y Artillería de
La Guaira, Don Pedro de la Rosa, quien ocupaba el cargo de Comandante de la Guardia de la cárcel que los
custodiaba, y de Don Antonio López Chávez, Teniente Coronel del Real Cuerpo de Artillería.
Los fugados fueron conducidos a la casa de Rusiñoll, quien los condujo a presencia de Granadinos,
y éste los ocultó en uno de los Cuerpos de Guardia del Vigía de Chacón, y de allí
pasaron al pueblo de Macuto, a la casa de José María España, único sitio donde no serían
buscados por la guardia española debido al cargo por éste desempeñado.
También se entera
Guál de otro hecho que va a solidificar las luchas
de los pueblos americanos y de los ciudadanos venezolanos en especial, en búsqueda de la Libertad definitiva:
los ingleses toman el poder de la isla de Trinidad. A principio de 1797 una escuadra inglesa a las órdenes
del Almirante Harvey se dirigió, el 16 de febrero de ese año, desde Martinica (entonces Colonia inglesa)
contra la isla de Trinidad, la cual estaba bajo el mando del español José María Chacón,
quien no teniendo otra alternativa, capituló la entrega de las islas, perdiéndola así la Capitanía
General de Venezuela, y donde se estableció el centro de acción de lucha hacia la colonia española
de tierra firme, a fin de exterminar el poder de España, siguiendo los principios de la Revolución
Francesa.
NACE UNA
REVOLUCIÓN
En Macuto, en la casa de José María España, los revolucionarios proceden a redactar discursos,
proyectar Constituciones, reproducir canciones patrióticas y revolucionarias, así como los Derechos
del Hombre y del Ciudadano y Máximas Repúblicas que luego reparten entre la gente del pueblo a fin
de ganarles para el movimiento.
Manuel Guál se dedica a recoger dinero entre sus amigos con el objeto de costear
los gastos del viaje de Picornell y Cortés rumbo a Curazao en búsqueda de ayuda. El 26 de junio,
José María España da licencia al dueño de una lancha para salir a pescar, ello serviría
de camuflaje para embarcar a los fugados a su destino, de donde se trasladarían al a isla francesa de Guadalupe.
Una de las ordenanzas de la Conspiración
".declara la igualdad entre todos los habitantes de las Provincias y
se encargan que entre blancos, indios, pardos y morenos reine la mayor armonía, mirándose como hermanos
en Jesucristo iguales por dios, procurando aventajarse solo unos a otros en méritos y virtud que son las
dos únicas distinciones reales y verdaderas que hay de hombre a hombre... Desde luego queda abolida la esclavitud
como contraria a la humanidad..."
Don Manuel Guál fue nombrado Comandante en Jefe del Ejercito Revolucionario
del Pueblo Americano de la Provincia de Caracas, y fue encargado de elaborar el Plan de Acción para tomar
los cuarteles y otros sitios importantes como Caracas y otra ciudades de la Provincia. La idea de
Guál era que
la revolución estallara en la primavera del año 1798; sin embargo, sus compañeros opinaban
que las acciones debían comenzar el día 16 de julio de 1797, aprovechando que las autoridades estarían
entretenidas en la celebración del Día del Carmen. Por lo que Manuel Gual procede a elaborar
unas Instrucciones Militares, las cuales debían ejecutarse en caso de ser delatado el movimiento: Narcizo
del Valle debía dirigirse al Puente San Juan de Dios acompañado de soldados armados,
Rusiñoll por su parte, con otro centenar de hombres debía apoderarse del Castillo de La Cumbre, donde
recibiría refuerzos para avanzar hasta la Alcabala de Caracas y apoderarse del almacén de pólvora
a fin de intimidar la rendición de la ciudad. Mientras que España, acompañado por los esclavos
libres de las haciendas del litoral, avanzaría hacia Caracas a apoyar a Rusiñoll. Lorenzo Acosta,
comandando a los esclavos libres de la parte Oeste de La Guaira, también subiría a Caracas en apoyo
de Rusiñoll y de España.
El día 7 de junio se reúnen en el Callejón San Francisco,
en la casa natal de José María España la sesión fue presidida por Don Manuel
Guál,
quien después de terminar su discurso introducctorio, la Asamblea procedió a nombrarlo Comandante
Militar y Presidente de la futura República de Venezuela. Estableció
Guál, su Comandancia General
en la casa de Don Martín de Goenaga, quien se encargaría de la Vicepresidencia allí elaboro,
entonces, la Bandera Republicana con cuatro colores: blanco, amarillo, azul y rojo, que simbolizan las cuatro Provincias
venezolanas: Caracas, Maracaibo, Cumana y Guayana, así como los cuatro Derechos inalienables del Hombre:
Libertad, Igualdad, Propiedad y Seguridad, con cuatro estrellas para simbolizar las cuatro clases sociales de indios,
negros, pardos y blancos.
Posteriormente,
Guál y José Montesinos Rico se trasladaron a Caracas
con el objeto de ganarse al hermano de montesinos, Don Manuel, para el movimiento.
Después de logrado su objetivo,
Guál se dirigió a Santa Lucía y Montesinos regreso a La Guaira.
SE DESCUBRE LA
REVOLUCIÓN
El 13 de julio de 1797 es descubierta la conspiración debido "a la imprudencia de un necio", Manuel
Montesinos Rico, como escribiría el propio Manuel Guál en carta que enviara al Generalísimo Francisco
de Miranda. Para esa fecha, Guál se encontraba en su hacienda de Santa Lucia. Cuando llega a La Guaira ya era tarde
puesto que España y Juan Javier Arrambide querían ejecutar las acciones militares de emergencia planificadas
por el, pero no lograron hacerlo ya que la mayoría se opuso a seguirlos, decidiendo esperar
la llegada del hombre llamado a dirigir esas acciones. Sin embargo, muchos
se mantuvieron firmes, acompañando a Guál y a España hasta que fueron capturados. Son ellos: el Sargento
José Rusiñoll, los Cabos José Serrano y Narciso del Valle, el miliciano Lorenzo Acosta, los
soldados Juan Moreno y José Manuel del Pino y el comerciante Juan Javier Arrambide.
Anteriormente dijimos que el Maestro Simón Rodríguez estuvo
al lado de Manuel Guál, aunque en todos los trabajos consultados para la elaboración de este no encontramos
su nombre mencionado; sin embargo, en sus "Obras Completas", el mismo
Simón Rodríguez afirma que
si estuvo comprometido en esta conspiración. Citamos: "Desde 1794 un grupo de personajes de la colectividad
de La Guaira se viene reuniendo sigilosamente para discutir cuestiones políticas. José María
España, inteligente y distinguido se empeña en fusionar con este objeto a individuos de las distintas
capas sociales... Con el participa en iguales empeño Don Manuel
Guál, Capitán retirado, diestro en
los idiomas francés e ingles... Se esta desarrollando una acción que bien podría calificar
de precursora de la Independencia... Yo era Presidente de una Junta Secreta de Conspiradores".
LA FUGA
Una vez develada la conspiración y apresados algunos de sus dirigentes, Manuel
Guál y José María
España se reúnen en la playa de Macuto tomando las máximas medidas de seguridad. Hay un bote,
que conducido por un experto marino, Antonio Ojeda, los llevara a las vecinas Antillas. Todavía vacila España,
porque no se ha podido comunicar con su esposa, además necesitaba dinero, pero
Guál lo persuade de embarcarse diciéndole
que lleva seiscientos pesos en oro, dinero suficiente para vivir un tiempo en Curazao. Ya en la isla, el marino
Ojeda se negó a cobrarle y nuestros compatriotas se hospedan en la casa de Fernando Piar, padre de Manuel
Carlos Piar, futuro General en Jefe de los Ejércitos Republicanos; por cierto, otra víctima de las
manipulaciones de los historiadores.
Las autoridades españolas se enteran de la fuga de estos dos, principales
protagonistas del Movimiento Revolucionario y proceden inmediatamente a confiscar y requisar todos sus bienes.
En la casa de Manuel Gual se encontraron varios documentos "sedicioso",
algunos de su propia letra, y otros supuestamente escritos por Picornell. Entre ellos había una Instrucción
del Primer Movimiento de los Revolucionarios en La Guaira, planos con la fortaleza y puestos importantes que ocuparían
después de apresados el Comandante, -lo cual se había previsto para la noche del 15 de julio de 1797-,
varios papeles que trataban de exhortar al pueblo a las luchas por lograr la Libertad, y ofertas de una feliz suerte
a los soldados que ayudasen a la Revolución; una carta para el Reverendo Obispo instándole a contribuir
con sus oficios pastorales, y un diseño de la Bandera cuatricolor.
La misma noche del 13 de julio se ofrecieron setecientos nueve pesos por la
captura de Manuel Guál cincuenta por la de España, treinta y nueve por la de Arrambile y la misma cantidad
por la del Sargento de Pardos, José Cordero.
El día 19, el Capitán de Venezuela, Pedro Carbonell envía
una goleta al mando del Capitán Evaristo Buroz hacia la isla de Guadalupe, a fin de reclamar al gobierno
francés a Don Manuel Guál, pero pasando por Curazao el Teniente Coronel José Vasquez Tellez, se entera
de la presencia de Guál en esta isla. Lo comunica al Capitán General, quien envía otra embarcación
para reclamarlo. Los enviados en tal misión fueron apedreados por una multitud de jóvenes que los
esperaba en el puerto de las islas, y en Guadalupe se negaron a entregarlo en caso de que llegase a ella.
Pedro Carbonell envía también, al Virreinato de Santa Fe noticia
de que ha sido descubierta una "Revolución Republicana", notificándole así mismo
en relación a la fuga de sus principales dirigentes. Envía la descripción de Manuel
Guál y
José María España para que sean identificados al llegar a esas tierras. La de
Guál es la siguiente:
"...estatura regular, bien formado, aire marcial , color trigueño, ojos vivos, boca grande, labios
belfos, cerrados de barba y con hoyo natural en ella, frente espaciosa, pelo propio con entradas, piernas bien
formadas, y su aspecto de cuarenta años, antes mas que menos, habla bien y con prosperidad, es hombre de
modales cultos, ha servido mas de treinta años desde la clase de Cadete hasta la de Capitán del Batallón
Veterano de esta provincia, ahora esta recién retirado, llevaba el vestido de tal, pero civilmente usara
el de paisano; le acompaña un criado"
Afortunadamente, y quizás por las circunstancias de la política
internacional de Francia e Inglaterra, nuestros Precursores aspiraban y de hecho lo encontraron, el apoyo necesario
para la causa rebelde; asunto que determino su residencia en estas islas, que por otra parte tenían el alto
valor estratégico para sus planes.
UN NUEVO INTENTO
En Curazao, Guál y España se reúnen con Picornell y Cortes. Intentan entonces, organizar una
nueva tentativa para libertad a Venezuela, lo cual es olfateado por los espías de la Corona y comunicado
al Capitán General de Venezuela, quien ofrece esta vez, 929 pesos por la entrega de cada uno vivo o muerto.
Desde Trinidad, Manuel Guál envía papeles y documentos a Manuel de España, sobrino de su compañero
de acciones, para que los entregue a Don Juan Francisco Lozano, Cura de
Carúpano. En el trayecto de Cumana a Carúpano,
Manuel de España es detenido y le decomisan los escritos; entre ellos una Exhortación de
Guál
a los pueblos de América, incitándolos a la revolución y a romper con la dependencia de la
Corona española.
Guál había logrado, según declaraciones arrancadas al detenido,
organizar una expedición (la cual se estaba preparando en Martinica) y que por ordenes de la Corte
saldría hacia costas venezolanas con mas de cinco mil hombres, entre ellos algunos españoles exiliados.
Esta expedición estaría compuesta por tres navíos, cuatro fragatas y las embarcaciones de
transporte necesarias.
Según las mismas declaraciones, Manuel
Guál quería lograr la
Libertad de la Colonia venezolana sin derramamiento de sangre, para lo cual exigía repartir los escritos
en todos los pueblos; de manera que no se opusieran a ella. Que el día de su llegada a las costas de
Carúpano
se realizaría un Te Deum y habría discursos, y que la conquista seria de toda la América.
Estando en Trinidad, Don Manuel
Guál, entra en contacto epistolar con Don
Francisco de Miranda. El día 12 de julio de 1799 le escribe una carta donde le dice: "Amigo mío:
yo no
escribiría a usted si me fuese posible pasar a verle: Miranda! si por lo mal que le han pagado
a usted los hombres, si por amor a la lectura y a la vida privada, como anunciaba de usted un diario, no ha renunciado
usted a estos hermosos climas y a la gloria pura de ser el Salvador de la Patria! Yo no tengo otra pasión
que la de ver realizada esta hermosa obra, ni tendré otro honor que de ser subalterno de usted".
Esta carta iba acompañada de un plan par invadir el territorio venezolano.
El hermoso proyecto de Manuel
Guál coincidía en muchos aspectos con
el proyecto de Libertad Hispanoamericana que había concebido Miranda. Siete expedición libertadora
hacia Venezuela.
MUERTE DE MANUEL
GUÁL
Después de que los españoles apresan en Venezuela a Manuel de España, intensifican la persecución
de Manuel Guál. Para la tranquilidad de la Corona, era necesario capturarlo vivo o muerto. Es así como envían
a las islas del Caribe gran numero de esbirros con el fin de asesinarlo.
Para febrero de 1800, Manuel
Guál le envía una carta al Gobernador
de Trinidad solicitando auxilio para mejorar su salud. Le informa que en esos momentos ya no posee ni una cómoda
almohada donde descansar su cabeza, y el amigo que le socorre ya no cuenta con suficientes recursos económicos
para seguirle ayudando. Solicita, entonces, la colaboración para adquirir medicinas y trasladarse a la población
de San José, por recomendación de varios médicos que le han tratado. Suponemos que recibió
tal ayuda por cuanto es precisamente en San José de Oruña donde muere envenenado meses después.
Para el 20 de octubre de ese mismo año el esbirro español, José
Bracaruto la envía una carta al Capitán General, Manuel Guevara Vasconzuelos, donde le informa: "A
Guál le he suministrado un poco mas de cicuta, con lo cual se ha puesto muy hinchado". De acuerdo a este informe
el guaireño Manuel Guál sufrió un lento envenenamiento, durante varios meses, quizás para
no despertar sospechas de su presencia (de los esbirros) en la isla.
Una persona que conoció a Manuel
Guál en estos últimos días
de su angustiosa carrera revolucionaria, lo describe así: "...estatura regular, poco pelo y algo crespo,
frente espaciosa, ojos pardos, boca grande, color medio trigueño, en el carrillo o barba tenia un hoyo;
el labio de arriba sobrepujaba al de abajo".
Se decía de el que era buen mozo y de conversación muy dulce.
Los magistrados de la Real Audiencia de Caracas opinaron de el así: "Es un hombre de calidad,
carácter político, desembarazado, genial y prontitud en soluciones. Era un verdadero artista del
violín..."
Don Manuel Guál es víctima de la ignorancia y muere envenenado en manos
de uno de los esbirros mandado por las autoridades españolas, de nombre Antonio Valecillo, el 25 de Octubre
de 1800. Sus restos, aunque anónimos, permanecen cual memoria inmortal, en una fosa común del Cementerio
de San José de Oruña, en la Isla de Trinidad.
Moría el
líder de la Revolución en esta isla, mas con su muerte
no desaparecía su espíritu libertario; mas adelante, en 1806, 1808 y 1811 sus ideales comenzaron
a cobrar vigencia, aunque un desatinado frenesí idolatra y legendario de nuestra historia, le haya negado
el sitial de honor que se merece.