Manuelita Sáenz
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Por: Carlos Álvarez Saa |
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4. La incorporación al ejército.- |
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A mediados de octubre de 1823, Manuela se encuentra en Lima asumiendo las nuevas responsabilidades. El Libertador demuestra la profunda confianza que tiene en Manuela que, a su vez, aprovecha la oportunidad para demostrar su capacidad organizativa, entereza y fidelidad para con Bolívar y la causa patriota. Al informarse de las particularidades de la campaña del Perú, la perspicacia de Manuela le permite notar la actitud negativa del vicepresidente colombiano Francisco de Paula Santander en no apoyar la independencia peruana y se entera de comentarios hechos por Santander a sus confidentes: "...Dejemos que el Libertador se pase al extranjero, al Perú sin autorización, a fin de cuentas hace lo que le da la gana. Así será como el Congreso podrá librarse de él y de esa astuta mujer que es su compañera fiel; no le enviamos tropas, ni pertrechos, se joderá la cosa y no sabrá que hacer ya, sin gobierno ni mando...". (2) Para contrarrestar tales intrigas, Manuela sugiere a Bolívar que, en adelante, las comunicaciones las firme y feche consignando lugares fuera del territorio peruano para, de esta manera, no dar opción a que su adversario consiga sus indeseables propósitos. Manuela se dedica al trabajo con tanta perseverancia que no encuentra tiempo para su relación afectiva con Bolívar quien, en varias ocasiones, se distrae con otras damas. Es famosa aquella anécdota relativa "al arete indiscreto" encontrado entre las sábanas de su cama, incidente del cual Bolívar saca la peor parte. (3) En Lima, Manuela se perfecciona en la disciplina militar al tiempo que sigue, muy de cerca, todos los movimientos de Santander en Bogotá. Incorporada al Estado Mayor de la Campaña Libertaria con el rango de húsar es ascendida poco después, por méritos propios, al grado de teniente de húsares. El 9 de junio de 1824, Bolívar, desde el Cuartel General de Huaraz, invita a Manuela a marchar juntos hacia Junín. Recibe respuesta el 16 de Junio: "...mi amado, las condiciones adversas que se presentan en el camino de la campaña que usted piensa realizar, no intimidan mi condición de mujer, por el contrario, yo las reto.... ¡Qué piensa usted de mi! usted siempre me ha dicho que tengo más pantalones que cualquiera de sus oficiales, ¿O no?...". |
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Notas : 1. Epistolario. |
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Visite en Quito el "Museo de Manuelita Sáenz", Calle Junín 709 y Montufar |
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