El 30 de Julio de 1.783, la señorial Casona de San Jacinto en Caracas,
residencia de la familia Bolívar, está de fiesta. Se bautiza ese día el nuevo hijo, nacido
hace apenas 6 días antes, el 24 de Julio. Como padrino del niño está su abuelo materno: Don
Feliciano Palacios y Sojo, y oficia con licencia como sacerdote, el primo Jerez de Aristiguieta. La ceremonia se
efectúa en la Catedral en la Capilla de la Santísima Trinidad, propiedad de la familia Bolívar.
El niño iba a llamarse Pedro José Antonio de la Santísima Trinidad; pero
al momento de ponerle el agua que borra el pecado original, el canónigo Jerez de Aristiguieda le cambió
el nombre de Pedro por el de Simón.
Al regresar al templo de la Casona de San Jacinto, el padre del niño. Don Juan Vicente
Bolívar, se entera de lo ocurrido y le pregunta al Canónigo:
¿Por qué has hecho ese cambio Juan Félix?
No se como explicartélo, pero he sentido una voz interior, un extraño presentimiento,
una inspiración venida seguramente de lo alto, que me ha dicho que ese niño será, andando
el tiempo. "El Simón Macabeo de las Américas".