UNA AFRENTA A BOLÍVAR

COMUNIDAD NEOESPARTANA EXIGE DESTITUCIÓN DEL CRONISTA DE MARGARITA.

Este articulo de Opinión publicado el sábado 12 de Julio del 2003 En el diario La Hora de Porlamar ha causado indignación en la comunidad neoespartana por su contenido en el cual el CRONISTA DE MARGARITA, Nicanor Navarro, ofendió la memoria del Libertador Simón Bolívar, lo que ocasionó la protesta de los oyentes, quienes exigieron al Gobernador del estado Alexis Navarro Rojas la destitución del mencionado cronista.

A continuación el articulo de Opinión publicado el sábado 12 de Julio del 2003 En el diario La Hora de Porlamar.

Con Sordina

 BELLO Y BOLÍVAR.

Por: Nicanor Navarro
CRONISTA DE MARGARITA

Todavía hay en nuestra tierra quien de pábulo a la antiquísima e infamante conseja que nos relataban en la escuela primaria acerca de la cobardía de Andrés Bello por haberse ausentado del suelo patrio cuando comenzaron a brotar las primeras asonadas independentistas. Y crecimos con la idea de que Bello era, en realidad, un cobarde convicto y confeso, porque así lo propalaban nuestros maestros de la escuela primaria.

Todavía en bachillerato oímos el mismo cuento. Nuestro profesor de Historia de Venezuela se deshacía de chismes contra Bello; pero al llegar al mes de noviembre todo el liceo empapelaba con la efigie y poemas de Andrés Bello. Y era que toda aquella última semana del mes de Noviembre de fiesta se declaraba el Liceo para hablar de Bello poeta, Bello filólogo, Bello gramático, Bello historiador , Bello jurisconsulto, Bello humanista, Bello maestro, etc, etc. Y en el acto central de aquella semana dedicada a Bello, era el profesor de Historia de Venezuela quien subía el entarimado para que bronca voz recitarnos: “Rompe el león soberbio la cadena/ con que atarle creyó la felonía/ y sacude con noble bizarría/ sobre el robusto cuello su melena....”

Cierto que no tuvimos oportunidad de asistir a la Universidad, en donde tal hubiéramos tenido que calarnos la misma chismografía histórica; pero ello no ha sido obstáculo para autodidácticamente llegar al conocimiento cierto de que lo que se pretendía con tal conseja era exhibir a Bolívar por encima de todo lo que irradiara algún hilo de luz en el sentir de los venezolanos, obra esta de los propulsores del culto a Bolívar, que tanto daño ha hecho a la humana imagen de El Libertador y como la verdad histórica siempre aflora espontáneamente , tan solo tuvimos que esperar en casa a que el tiempo transcurriera para que se desvaneciera tal conseja, por lo que ahora vemos, no sin asombro. Como es la obra de Bello la que irradia luz sobre todos los campos del saber humano y la de Bolívar la que se va extinguiendo como se extingue la luz del día cuando el sol declina.

Basta con exhibir a Bolívar como guerrero y a Bello como humanista. Lo que es lo mismo: un Bolívar misántropo y un Bello filántropo. Tal verdad puede palparse sin forzar mucho la vista ni descocarse tanto el cerebro.

A Bolívar le cobra la historia infinidad de muertes, como le cobra a Hitler su “holocausto” y a Truman su genocidio en Hiroshima y Nagasaky ¿Qué diferencia podría establecerse humanamente entre estos tres seres y el Torquemada español del Siglo XVI ? Contra Andrés Bello la historia no guarda rencor alguno. Entonces ¿por qué exhibirlo como un cobarde? Cobarde es quien asesina por capricho, cual es el caso del ajusticiamiento de Piar, la matanza de la llamada “Guerra o Muerte” y otros tantos crímenes cometidos por Bolívar en su afán de parecerse cada día más a Napoleón.

Bello jamás actuó en la vida irracionalmente. Desde un principio intuyó la tragedia que viviría Venezuela de desatarse una guerra civil, como la que efectivamente se desató y a la calladita se ausentó del país. En Chile hizo nido; allá cultivó su talento y sembró su obra, la misma que ahora reclama Venezuela para exponerla como honra y prez de uno de sus hijos , tal vez mas esclarecido de cuantos hayan nacido en su suelo.

¿Qué Bolívar logró independizarnos del yugo español? ¡falso!. Apenas si logró el destete de nuestra administración pública de la Corona para usufructo de los que se hicieron llamar “Próceres de la Independencia” y ello ha sido la causa del desastre administrativo que hasta hoy hemos padecido; pues, por los demás, todavía hablamos y escribimos en idioma castellano, rezamos el rosario antes de llevarnos el pan a la boca, nos santiguamos al pasar frente a un templo cristiano, nuestras ciudades tienen los mismos nombres de las españolas, nuestros pueblos y villorrios sembrados están de templos, capillas y cruces, herencia que nos legaron aquellos santos misioneros que con la espada y la cruz de la Inquisición arremetieron contra nuestros fetiches toda nuestra Literatura es española; nuestra Semana Santa es Sevillana; a España le decimos “Nuestra Madre Patria”, nuestra estructura estatal es española y cada 31 de diciembre a medianoche nos reunimos en casa para saborear un turrón español y las doce uvas de la noche triste, como en los mejores tiempos de Castilla la Vieja.

Y algo más risible todavía: en Margarita hay una escuela que lleva el nombre de Isabel La Católica; en Los Robles se le rinde culto a Juana la Loca y en La Asunción a los “Machuca”, apodo de una familia española de apellido Vargas que ganó fama en la guerra contra los moros por haber masacrado a unos cuantos de éstos machucones, según relata Cervantes en “Don Quijote”. Entonces ¿en donde está esta tal independencia?
Bello muere en Chile rodeado del afecto y admiración de todo el universo de habla hispana. Bolívar muere en Colombia repudiado por sus propios compañeros de lucha. He ahí la diferencia . He ahí la Historia. He ahí la única y real verdad.

Por: Nicanor Navarro
CRONISTA DE MARGARITA

Lejos de rectificar el Cronista de Margarita Nicanor Navarro activó aun más la polémica al escribir un segundo articulo en el Diario La Hora del Estado Nueva Esparta, donde persiste en las ofensas contra el Libertador Simón Bolívar .
A continuación le mostramos el segundo escrito del cronista de Margarita publicado el día jueves 17 de julio de 2003 en el diario La Hora de Porlamar:

Con Sordina

Páez y Bolívar

Por: Nicanor Navarro
CRONISTA DE MARGARITA

Los dos se embarcaron en la misma aventura de la independencia de Venezuela. Hasta hace pocos días después de la Batalla de Carabobo la suerte, el optimismo y el ensueño de la ambición de poder los había unido en cuerpo y alma. Y no fue ya sino en la postrimería de su existencia cuando a Bolívar se le alborotó el ego y comenzó a soñar con la creación en el país de un partido militar que le permitiera convertirse en dictador perpetuo de lo que llamaría la Gran Colombia, con lo que no estuvo Páez de acuerdo y desde entonces lo dio por conspirar contra tal megalomanía. El mismo Páez así lo expone en su autobiografía: “(…) abroquelado con su nombre se alzaba altanero y arrogante el partido militar que pretendía sancionar sus excesos con la aprobación del Libertador”. Y más adelante expone:“Graves escándalos presenció entonces la República, los cuales no siendo castigados por el Libertador dieron margen a creer que los perpetradores contaban con su aprobación.

El coronel José Bolívar, su ayudante de campo, desyuntó públicamente los dedos con que se toma la pluma al Doctor Vicente Azuero. Los coroneles Ferguson y Luque entraron violentamente en la imprenta del Zurriago, destruyeron los tipos, maltrataron a los operarios y finalmente quemaron como en auto de fe los números del periódico a presencia del batallón Vargas formado en plaza pública. El mismo Ferguson, edecán de Bolívar, acompañado del referido Luque, hizo lo mismo con la imprenta del Incompatible, diciendo mientras repartía sablazos a los operarios: “Conviene tratar así a esta gente”. La voz pública acusaba entonces al general Diego Ibarra, edecán de Bolívar de haber maltratado en las calles de Caracas al Doctor Diego Mérida. Toda esa arrogancia de los militares dio bastante fuerza a los rumores que habían circulado muy en descrédito del Libertador, de que pensaba gobernar el país militarmente…”

En evidencias ya las ambiciones dictatoriales de El Libertador, unánime fue el apoyo que recibiera Páez en la totalidad del país, a objeto de que asumiera él las riendas del poder. Entre tantas manifestaciones he aquí algunas:

El acta de Puerto Cabello dice, entre otras consideraciones (…)Ni tenemos que temer, ni con los tiranos se puede transigir y un sabio ha dicho que aquel que aspira a un poder perpetuo en un país que ha gozado de libertad, debe llamarse y considerarse un tirano (…) Que se desconozca la autoridad del General Simón Bolívar y que su nombre se condene al olvido…”

La de Valencia terminaba con esta sugerencia (…) Que S.E. Jefe Superior no permita de ningún modo que vuelva el general Bolívar al territorio de Venezuela”. De Calabozo le decían: “que su S.E., el benemérito José Antonio Páez sea el Jefe de estos departamentos…”.

De Nirgua: “que se separe de hecho Venezuela y se encargue del mundo S.E. benemérito José Antonio Páez… Que S.E. el general Páez no permita en modo alguno la presencia del general Bolívar en el territorio de Venezuela”.

Veamos lo que dicen los barceloneses: “(…). Se separa del gobierno de Bogotá y desconoce la autoridad de S.E. el general Simón Bolívar. Que S.E. el benemérito general José Antonio Páez sea el jefe de Venezuela…”

. La villa de Mantecal también se sumó a las protestas contra Bolívar con estas palabras: “¿Cuándo han confesado los tiranos sus enormes y frecuentes crímenes?

Ya casi al final de estos testimonios, en su autobiografía, dejó dicho José Antonio Páez para la posteridad: “Si Bolívar, consecuente con los principios que había públicamente proferido, no hubiera hecho oposición a los deseos que su patria había con tanta solemnidad manifestado, si no se hubiese dejado arrastrar por algunos de sus amigos hasta el punto de amenazarla con una invasión a mano armada, Bolívar habría muerto tranquilo en su patria y sería tal vez uno de los pocos hombres ilustres, que gozando de las simpatías de sus compatriotas murieron en la tierra que los vio nacer, rodeados de los testigos de su gloria.

Parece fatalidad que persigue a los hombres políticos la de no saber retirarse a tiempo del teatro donde les cupo en suerte brillar en primer término; error en que tal vez ha tenido siempre más parte de la voluntad de otros que la del mismo interesado”.

Y ahora la pregunta a que nos obliga la misma Historia: ¿Se retiró Páez a tiempo de la política para no caer en la misma megalomanía que tanto afectó a Bolívar?

Estos artículos fueron tomados del portal de FM Noticias 97.3 en Margarita, y publicados en nuestra lista de correos [Bolivarianos], nuestro colaborador y corresponsal Jorge Mier Hoffman nos envía un artículo a manera de "Derecho de Réplica" obligatorio ante la afrenta de este señor.
El artículo es el que sigue:

Bolívar ante la Historia

Por: Jorge Mier Hoffman

   Un investigador de nombre Guillermo Sherwell, quien estuvo dispuesto a descarnar la realidad de la Epopeya Bolivariana que tantos elogios registra la historia, luego de leer miles de cartas escritas por el Libertador, miles de impresiones dejadas por quienes lo conocieron, y miles de escritos plasmados por otros escritores, en 1921 resumió toda su experiencia de varios años en pocas palabras:“El que estudia a Bolívar siente al terminar su tarea, la misma reverencia que se experimenta al dejar un lugar sagrado, donde el espíritu ha estado bajo la influencia de lo sobrenatural y lo sublime”
   Aunque nos duela reconocerlo
, mientras el mundo entero reconoció las virtudes del Libertador, Venezuela le daba la espalda, y al igual que hoy, ayer la oligarquía conservadora hacía lo imposible por ocultar su obra...
   Cuando en Venezuela los poderes económicos lo vilipendiaban, The Columbia de New York, el 7 de septiembre de 1816 publicaba su biografía; y a partir de ese momento, Bolívar aparecerá en los periódicos de Europa...
   Su personalidad cautivó las mentes creativas de innumerables artistas, y comenzó a manifestarse en todos los ámbitos de la cultura, llenando un vacío de ideales, e impregnando una energía glorificante que encendió una llama de independencia, que como un fuego sagrado, consumió una selva sembrada de conformismo y sumisión donde estaba atrapado todo un continente…
   Todos seguían sus pasos… Cada batalla, cada discurso, cada decreto colmaban las primeras páginas de la prensas… Tal era la admiración, que al igual que hoy los artistas imponen un estilo que todos quieren imitar; Bolívar creó una moda; y en torno a su figura el comercio encontró un jugoso negocio: era común ver a una dama de la sociedad parisiense refrescar su rostro con un abanico multicolor que mostraba la pintura alegórica de su rostro; o sus pinturas sobre placas de marfil montado en filigranas de oro, colgaban de los estilizados cuellos de las damiselas…
   Las panaderías vendían panes horneados con moldes de Bolívar, los cuales se pedían así: “déme un Bolívar de pan”... En la exclusiva calle comercial Picadilly de Londres, las vidrieras exponían vajillas de porcelana bellamente decoradas con su rostro y el texto “Bolívar”… Las “botas Bolívar” fueron las más populares entre los hombres: cuero de cabritilla que como un guante cubrían las piernas hasta las rodillas, tacón alto y punta cuadrada… y hasta se creó una moda de sombreros que revolucionó el vestir del sexo masculino, puesto que su diseño, en opinión del sexo femenino, inspiraba: virilidad, arrogancia, inteligencia, valor y el heroísmo del hombre personificado en Bolívar, al que las damas idealizaban como el “príncipe de sus sueños”…
   Es entendible que en una época de tabú citadino, religiosidad exacerbada, y aburrimiento social, un hombre como Bolívar rompiera todos los estereotipos al mejor estilo de los héroes de las comiquitas, que siempre salía victorioso cada vez que se anunciaba: un nuevo atentado para asesinarlo, otra batalla sangrienta, y el fracaso de los imperios militares para derrotarlo..! Mientras en Venezuela se hacía lo imposible por ocultar su obra, ayer, al igual que hoy, la oligarquía impuso una censura al tema Bolívar...
   Sólo en los Estados Unidos hoy existen 15 localidades que llevaban el nombre  “Bolívar”... Para el año de 1815, en Texas, en un lugar tan distante de su tierra natal, ya existía un lugar que llevaba su nombre “Port Bolívar”; y sin embargo, por increíble que parezca, en Venezuela, su Patria que le debe a él su razón de existir, no honró su nombre hasta 1846, o sea, 16 años después de su muerte, cuando a solicitud de los habitantes de la antigua Angostura se adoptó el nombre de “Ciudad Bolívar”...
   Un hecho que demuestra la grandeza de Bolívar lo encontramos nada más y nada menos que en la armada norteamericana: en 1963, Estados Unidos se preparan a lanzar la nave insignia del poderío nuclear en el mar, con un submarino de alta tecnología cargado con cohetes nucleares. Tan poderosa arma debía ser bautizada con un nombre a la par de esa potente embarcación. Miles de nombres fueron presentados: dioses mitológicos como “Poseidón”... héroes militares como “Alejandro”... aventureros como “Colón”... científicos como “Benjamín”... héroes norteamericanos como “Washington”; en fin, cientos de nombres fueron sugeridos... sin embargo, un nombre logró el consenso de la armada...
   El nombre “Bolívar” representaba: liderazgo, inteligencia, valentía, disciplina, sabiduría y el poder de esa arma letal que cambiará el rumbo del planeta... El 17 de abril de 1963, el USS SIMON BOLIVAR SSBN641, fue lanzado al mar, y retirada el 12 Febrero de 1995, luego de 32 años de y 1040 exitosas inmersiones..! Nadie ha sido magnificado como su persona y no existe prácticamente un lugar del planeta donde no se haya erigido un busto en su honor... Sólo la iglesia en sus distintas versiones, es digna de competir en la veneración que se le ha dado a un ser mortal... La UNESCO creó el premio “Simón Bolívar”… Una estrella en el firmamento fue bautizada por la NASA como “Estrella Bolívar”…
   Montañas, ríos, lagos, y demás accidentes geológicos llevan el nombre “Bolívar”... Varias especies de la naturaleza llevan el pronombre “bolivarense” para identificar su descubrimiento... Es el único caso de la geografía universal que una nación lleva el nombre de su creador: Bolivia… El célebre músico francés Darius Milhaud, creó un estilo único caracterizado por el uso de la politonalidad en su obra más espectacular “Opera Bolívar”... En un acuerdo estratégico de gran significación, en el año 2003 se estrena el Sistema Satelital Andino que lanzará un cohete al espacio exterior, para colocarlo en órbita alrededor de la Tierra.
   Este satélite único en su tipo, inmortalizará frente al Cosmos el nombre de un ilustre venezolano de fama universal, “Bolívar”… En Internet existen 350000 direcciones de “Email” y páginas Web que tienen el nombre “Bolívar”; un record en temas y artículos como ningún otro… No existe en el Planeta un solo lugar donde no esté escrito su nombre; bien sea en una estatua, un monumento o una simple placa… En la década de los años 32, al paso del alpinista Domingo Peña, una comitiva se dirigió al “Pico Bolívar” de la Sierra Nevada de Mérida a 5.530 m de altitud, para colocar en las nieves perpetuas un busto a Bolívar: “Libertador..! la cumbre más alta de los Andes es todavía pequeño pedestal para tu gloria”… Hoy, la historia está llena de un sin número de faraones... conquistadores... emperadores... reyes... presidentes... generales... capitanes... y héroes de todo tipo; pero Simón Bolívar posee el único título que a sólo un hombre se le ha dado en toda la historia de la humanidad... LIBERTADOR..!
   Es por ello, que sólo la historia puede juzgar la obra de Bolívar, quien fundó seis naciones: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá; es por ello, que las infames opiniones del ciudadano Nicanor Navarro, más que rabia por la manera maliciosa de manipular los hechos históricos sin profundizar en el contextos de los hechos que se sucedieron, nos deja una profunda tristeza como venezolanos, ya que no fueron emitidas por un ignorante y neófito escritor, que de alguna manera justificaría su iletrado conocimiento de la historia, sino que se trata del Cronista de Margarita, cuya profesión le exige una cualidad elemental: LEER..! y leer preferentemente a Bolívar, que luchó en 450 batallas y que ha dejado un inmenso legado en la historia universal, y no sólo lo escrito por su enemigo José Antonio Páez, cuyo nombre sólo quedó registrado en tres batallas: Flecheras, Queseras del Medio y Carabobo; y tres actos de traición: haber conspirado con Santander para asesinar a Bolívar, el artífices de la muerte de la Gran Colombia para derrotar la Tercera República, e impedir por 12 años que los restos mortales del Libertador regresaran a Caracas. Bolívar es el Padre de la Patria y Páez sólo el Padre de la Cuarta República.

Por: Jorge Mier Hoffman
  Margarita - Nueva Esparta - Venezuela

 

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© Copyright Johannes W. de Wekker  junio, 2004