Hipólita Bolívar
(la negra Hipólita)

 
 NODRIZA DE BOLÍVAR.

San Mateo (Edo. Aragua) c. 1763
Caracas, 25.6.1835

Nodriza de Simón Bolívar.

Cuando nació Simón Bolívar (1783), su madre se vio en la necesidad, por quebrantos de salud, de buscarle nodriza. Recurrió primero a su amiga Inés Mancebo de Miyares y luego hizo llamar a Hipólita, esclava de la hacienda El Ingenio, en San Mateo, propiedad de la familia.

 Este hecho fue recordado por Bolívar en diversas oportunidades, mostrando en cartas (1825) y gestos (1827) el cariño que siempre sintió por Hipólita, a quien llegó a considerar como su madre e incluso como su padre, pues hizo las veces de ambos. Casó Hipólita con Mateo Bolívar, también siervo de la familia Bolívar, pero de la hacienda Santo Domingo de Macaire, en Caucagua. Bolívar concedió la libertad a los esclavos que le quedaban, entre ellos a Hipólita, en 1821, después de la batalla de Carabobo.

Sus restos reposan en la cripta de la familia Bolívar en la catedral de Caracas desde el 31 de julio de 1975.

I.De-S.R.


BIBLIOGRAFÍA: GÓMEZ BOTERO, CARLOS. La infancia del Libertador y la Negra Hipólita. Medellín: Concejo Municipal, 1988; RIVERO, MANUEL RAFAEL. Hilachas de historia patria. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1983.
 

 

Relafíca de la negra Hipólita

Por: Andrés Eloy Blanco

 ¿Uté ha visto?, ¡Le va a pegá !
 ¿Y po que le va a pegá ?
 ¿Po que e su mama ?
 Esa e rasón;
 Yo también soy su mama;
 Su mama somo la dó.
 ¡ No me le pegue al niño,
 Misia consesión!
 Déjemelo maluco,
 Déjemelo grosero ,
 Déjemelo lambío,
 Déjemelo pegón.
 ¿Qué les pega a los blancos?,
 ¿que le pega los negros?,
 ¿qué le pega a tós?
 ¡ pues, que les pegue, que les pegue,
 que les rompa el morro, que les rompa el josíco,
 que tiene razón!.

 Mi niño no é malo,
 Lo que pasa é lo que pasa, Misia cosesión :
 que defiende a los chiquitos,
 a los negritos,
 a los blanquitos,
 contra e grandulón.

 Mi niño Simón é malo,
 Mi niño Simón pelea,
 Mi niño Simón é el diablo,
 Mi niño Simón é la incorresión de la incorresión...
 ¡ Pero é que uté no sabe,
 é que uté no sabe cómo hay gente mala,
 mi ama Consesión!

 Que viene lo blanco malo,
 que viene lo negro malo,
 que viene lo grande malo,
 ¡ahí esta el pegao!
 que le brinca ala bemba, que le brinca al guargüero,
 que le brinca a la pasa, que le brinca a tó;
 y tiene justisia pa pone la mano
 y é la incorresión de la incorresión...

 ¡No me le vaya a pegá!
 Uté no é más mai que yo.
 Déjemelo endiablao,
 Deje que pelee mi niño Simón...

 ¡Ese va a sé el Coco ! Cuando me mamaba ,
 me dejaba arrugao el pesón !
 ¡Ese se va a poné flaco
 arriando mandigas con su mandadó!

 Ese va a sé bueno; ese va sé santo....
 No le pegue, mi ama ,no le pegue!
 El caporal malo,el dueño ladrón,
 el mal blanco y el mal negro,
 esguañangaos en sus manos los vamos a vé alos dó.

 Mire, mi ama Cosesión :
 el é del blanco y del negro,
 el é pa tos en la vida.
 De noble, de grande, de santo,

 Pa los Palasio ,pa los Boliva...
 Pero , mire ,misia Cosesión ,
 De pelión y justisiero,
 pa su mamita lambía.

 ¿Qué uté é su mama?.... Sí... la sangre é suya,
 pero... ¡la leche é mía!
 

 
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© Copyright Johannes W. de Wekker  junio, 2004