BOLÍVAR Y LAS SOCIEDADES SECRETAS
PRIMERA PARTE

Por: Jorge Mier Hoffman

INTRODUCCION: La fantasía, la realidad y la historia, son tres conceptos que constituyen la transición de la humanidad... Lo que hasta ayer era una fantasía hoy es una realidad que hará historiaDonde comienza y donde termina cualquiera de los tres conceptos..? ha sido la búsqueda permanente del hombre... La religión surge como una necesidad de respuestas, y la fe determina la fijación de ideas en torno a lo cual una fantasía se convierte en realidad... La magia, que diferencia la realidad de la fantasía, encuentra en la religión su significado en los milagros... Mágico es todo aquello que no comprendemos; por lo tanto la religión se fundamenta en los poderes del creador al cual está supeditado el hombre... DIOS surge como una necesidad del hombre que exige respuestas… Aquello que no comprendemos tiene su respuesta en la voluntad omnipotente del creador; por ello, en la opinión de Bolívar, lo más cercano a la religión es la ciencia, como una eterna búsqueda de explicación al mundo que está oculto al entendimiento... Las ciencias ocultas surgieron en el pasado cuando la religión aún no había monopolizado el culto a los dioses.... Así surgió la Masonería en la corte de los faraones egipcios… Cuando el hombre era libre de escoger a su propio Dios y no existían las religiones que obligaban adeptos a sus creencias, surgieron las Sociedades Ocultas; es decir agrupaciones de individuos que sin presiones e imposiciones doctrinarias, rendían culto a su propia fe representada en los objetos más inverosímiles, dando origen a la idolatría o adoración a objetos inanimados... El cristianismo traicionó sus propios principios religiosos escritos en la Biblia, promoviendo la “idolatría” para cautivar adeptos y manipular la fe de los feligreses, en un mórbido teatro de figuras inanimadas al mejor estilo del panteón religioso egipcio, donde decenas de figuras pedían contribuciones económicas que subvencionaban a la “iglesia”, como la institución financiera promotora de la fe y hacedora de los “milagros”… Frente a esta tergiversación de la cristiandad que justificó la colonización del Nuevo Mundo escribió Bolívar:

“Lo que es el pueblo: su credulidad e ignorancia, hacen de los católicos una secta de idólatras, que hecha peste sobre los paganos nativos de América, porque adoraban las estatuas de sus dioses, mientras imponían la adoración y al culto de estatuas de piedra, esculturas de madera groseramente esculpidas, y retazos de lienzos mal embadurnados, que le generan inmensas riquezas..! Ah, sacerdotes hipócritas e ignorantes. En estas dos clases los pongo a todos”

Para el común de los hombres, los misterios encuentran respuestas en la religión, pero no para una mente analítica como la de Bolívar que exigía explicación... Si de misterios se trata, sólo basta mirar a nuestro alrededor para no encontrar respuesta al mundo que nos rodea... y eso fue lo que precisamente buscaba Bolívar: Respuestas

Como ya fue señalado, las Sociedades Secretas se iniciaron en las orillas del Nilo, como una necesidad a dar respuestas al culto y los misterios que adoctrinaba la religión del Antiguo Egipto, donde no se tenía ni siquiera en mente la idea de la salvación de la propia alma, ni tampoco tenían temores, mas que al mal y a sus posibles consecuencias. Ni siquiera la muerte era considerada como algo temido, sino que era esperada con paciencia y gran seguridad para seguir el proceso de la vida después de la muerte. Y su principal deseo no era buscar su propia salvación, sino avanzar en la escala evolutiva para lograr el desarrollo espiritual. El faraón Akhenatón fue el gran revolucionario de la teología egipcia, cuando estableció la religión más espléndida que ha conocido la humanidad, en la que participaban todos por igual, desde el Faraón hasta el esclavo; cuyo dogma consistía en la creencia y aceptación de tres principios religiosos: 1) el Monoteísmo que era declarado al gran Iniciado; es decir, la existencia de un Dios al que llamó Atón = Dios Sol; 2) El Castigo y recompensa en la otra vida después de la muerte; y 3)  El Panteísmo como la religión universal; palabra que deriva del Griego, y que significa: Todo es Dios y por consiguiente, todo es obra de Dios.  

Antes de que Egipto adoptara el monoteísmo con su adoración solar, la religiosidad se manifestaba en el culto y adoración de innumerables dioses; celebrados con grandiosas procesiones a lo largo del río Nilo, llenas de vivos colores, despertando la devoción de los fieles que en ellas participaban, en honor a sus deidades principales: Osiris, Isis y Horus. Pero más allá de todas estas manifestaciones, aquellos que sentían la religión como algo propio y lo vivían con verdadera intensidad, buscaban pertenecer a la Logia de los Sagrados Misterios, de donde sobrevive a nuestros días la Masonería y sus rituales, donde la adoración a un solo Dios marcaba la diferencia. Akhenatón fue uno de los grandes iniciados que incentivo las Sociedades Secretas que tenían como objetivo: estimular las ciencias, trabajar por el bien común, y rendir culto a la deidad solar como generadora de energía, de luz y vida sobre la tierra. Para poder efectuar dicha tarea, Akhenatón instaló Grandes Logias distribuidas en el territorio egipcio, cuya misión era inundar al Reino de la Luz Oculta, y a las cuales estaban subordinadas Logias Ordinarias, que se consideraban preparatorias para ingresar a la Gran Logia de Menphis. Así como la religión, la Corte de Akhenatón estaba dirigida por la Organización de los Misterios, quines invocaban oraciones a cada amanecer:

Amén..!

Este “mantra” religioso invocado por el cristianismo como símbolo de veneración en su homilías… no surgió con Jesucristo como muchos creen, sino fue tomado por la Biblia de la invocación que hacía el faraón Akhenatón para alabar la salida del sol cada mañana desde su Templo de Amén en la desaparecida Tell El Amarna: Ciudad construida por el faraón para honrar al dios Sol, y que a la muerte del faraón, la ciudad fue desmantelada piedra por piedra, cuando los sacerdotes prohibieron la deidad solar, Atón, e invocaron el culto a sus antiguos dioses.

Reivindicar al Dios Sol como el astro creador de toda la vida sobre la Tierra, se convirtió en una obsesión para los seguidores de las Sociedades Secretas de Egipto, agrupadas en las tres Grandes Logias que sobrevivieron a la persecución luego de la muerte de Akhenatón, las cuales practicaban un ritual llamado: La Construcción del Templo de Amén. Durante miles de años este ritual fue observado estrictamente por los iniciados, y Egipto floreció como una gran nación, con la esperanza de retomar la adoración al dios Atón.

La tradición Egipcia pasó al pueblo judío con Moisés, sacerdote de la Corte de Akhenatón, iniciado en los Altos Misterios por los sacerdotes egipcios, quien después transmitió estas enseñanzas a la clase sacerdotal de los Israelitas. En el Antiguo Testamento (Samuel XIX-20 y Reyes II-2,5) se mencionan las Escuelas Iniciáticas en Naioth bajo la dirección del Profeta Samuel y otras en Bethel y Jericó. Los misterios egipcios fueron transmitidos de generación en generación hasta el momento en que Salomón ocupó el trono luego de la muerte de su padre el rey David.

El Rey Salomón, quien gobernó entre 976 y 926 antes de Cristo, se dedicó a la unificación de su pueblo y con tal fin erigió el Templo de Jerusalén inspirado en el Templo de Amén edificado por Akhenatón, para que fuera centro de veneración religiosa y símbolo de la unidad nacional, como lo fue la desmantelada ciudad egipcia de Tell El Amarna… El Templo era un edificio completamente simbólico, su plano, sus construcciones y ornamento representaban la síntesis de todas las ciencias, era el Universo, era la filosofía, era el cielo, representaba el Macrocosmo y los hombres al Microcosmos. Salomón lo diseñó en su mente, y su arquitecto Hiran Abiff, quien fue el decorador de la ciudad de Tiro, construyo el templo con elevada inteligencia. Para el mejor desarrollo de la obra, dividió a los trabajadores de acuerdo a la labor que realizaban, en Aprendices, Compañeros y Maestros, estructura jerárquica que los masones tomaron como forma de organización; razón por la cual, también tomaron el emblema del compás y la regla, que fueron los instrumentos utilizados por los constructores, y que hoy muestra el Signo Masonería … En el templo, Salomón guardaba el emblema del cristianismo: el Arca de la Alianza, que contenía los fragmentos en piedra de los Diez Mandamiento, y cuyo tabernáculo, dado a Moisés, permitía la comunicación de los mortales con Dios; pero también se guardaba en este recinto sagrado, el “Santo Grial”, como el elixir de la vida eterna, por ser la copa que usó Jesucristo en la última cena.

El simbolismo del Templo corresponde al cosmos y está dividido en tres partes que corresponden al cielo, al mar y a la tierra. Telas y ornamentos interiores evocan los cuatro elementos: las siete ramas del candelabro remiten a los siete planetas, las doce columnas interiores a los doce signos de zodiaco. La orden iniciática y esotérica de la Francmasonería se inspirará en este simbolismo cósmico para la disposición, el orden, la orientación y forma de la Logia… En reedificar el Templo de Amén o Salomón  se fundamenta la filosofía masónica; porque ello significaría construirlo sobre las bases de la jerarquía inteligente y de la iniciación progresiva.

Aristóteles, Homero, Pitágoras, Thales de Mileto, Virgilio, Hipócrates, Sócrates, Platón y un vasto número de otros filósofos de Grecia, se convirtieron a la masonería, cuando tuvieron la oportunidad de adentrarse en los misterios, convirtiendo a la ciudad de Alejandría en el Centro del Conocimiento Universal, de donde surgieron los inventos y teoremas que revolucionarán la historia de todos los tiempos de la humanidad… Durante los próximos 17 siglos, el sagrado fuego de los misterios, hoy Masónicos, ardió en Jerusalén sin ningún intento culpable de reducirlo o de extinguirlo, y los archivos del Templo Místico de Amén permanecieron entre las crianzas de los hijos intelectuales de Egipto, hasta que el catolicismo organizado en un ejército de las “cruzadas”, se empeñó en desaparecer todo rastro de las Sociedades Secretas… Cruzadas..! un término romántico con que la iglesia bautizó ante la historia el ejército del Papa, organizado y equipado para destruir pueblos y quemar personas que denigraran del Vaticano, aún cuando en su fe religiosa invocaran al mismo Jesucristo.

Sin temor a ser excomulgado por la Iglesia Católica, me atrevo a calificar a las “cruzadas”, como la más nefasta organización terrorista y criminal creada por el Vaticano, con la única misión de exterminar a la raza humana; para luego ampliar su campo de acción con los Tribunales Inquisidores, que asesinaron más personas que todas las guerras mundiales juntas, y que además, fueron los causantes del exterminio de las milenarias civilizaciones americanas

La historia de la iglesia católica apostólica y romana, qué es cómo se denomina el catolicismo, tiene su origen cómo institución en la iglesia qué reclama cómo fundador a San Pedro, uno de los doce apóstoles de Jesucristo, quien se dice predico y murió crucificado en Roma bajo el dominio de Nerón en el año 64, luego que el emperador incendio de Roma culpando de éllo a los cristianos. Durante los tres primeros siglos después de la muerte de Jesucristo, la iglesia fue perseguida por la monarquía. El martirio al qué los cristianos fueron sometidos y su capacidad de resistir al tormento antes qué renunciar a su fe, acelero el proceso de consolidación de la iglesia. En el año 313 el emperador Constantino publico el edicto de Milán legalizando la iglesia católica. La alianza del Vaticano con el poder imperial, le dio gran autoridad al Papa para perseguir a sus enemigos, hasta consolidarse como la religión del estado y su fidelidad a las cortes de los reyes.

Los Papas de la edad media personificaban el poder y majestuosidad de Roma para los pueblos "bárbaros" qué conquistaban en nombre de Dios.

En ausencia de un poder civil qué mantuviera unidos los territorios sometidos, los Papas se erigieron en un poder político y militar qué abarco a toda la Europa occidental para el siglo X. En 1095 el Papa Urbano II se embarco en la primera de las “cruzadas” para recuperar la tierra santa a tiempo de qué la iglesia alcanzaba su apogeo económico y militar… El Papa Inocencio III (1198-1216) en su primer sermón después de ser elegido Papa, declaraba lo que ha permanecido en el tiempo, a pesar de la evolución teológica, científica y tecnológica que ha experimentado la humanidad:

 "El sucesor de Pedro es el Vicario de Cristo qué ha sido establecido cómo mediador entre Dios y el hombre, más bajo qué Dios pero más allá del hombre; inferior a Dios pero superior al hombre; quien juzgara a todos y será juzgado por nadie"… Es decir, en la proclama católica, el Papa está por encima de todos los mortales y su palabra es Ley..!

Este poder omnipotente le daba derecho al Papa a nombra delegados qué viajaban por toda Europa, investigando y asegurándose qué sus ordenes fueran cumplidas. En el Cuarto Concilio de 1215 se estableció la prescripción de la penitencia y los procedimientos legales para inculpar y condenar a los "herejes". La inquisición había nacido y el Papa se establecía en la plenitud de su potestad (plenitudo potestatis).

Los primeros en sufrir los rigores de la inquisición fueron los Cataros del sur de Francia, agrupados en Sociedades Secretas qué pregonaban un regreso al amor y la bondad de Jesucristo, y en su apostolado rechazaban al Vaticano por sus riquezas y el poder político de los Papas. Los Cataros, a quienes los habitantes apodaron los "buena gente", adoctrinaban a la gentes cansadas de los abusos de la iglesia, provocando así la ira del Papa Inocencio III, quién ordenó una “cruzada” para aniquilarlos… Juzgados por el Tribunal de Inquisición, los Cataros y sus seguidores fueron quemados vivos, salvajemente torturados, y todas sus riquezas y posesiones pasaron al Vaticano, para engrandecer la inmensa fortuna que hoy ostenta la ciudad santa.


    EL ARCA DE LA ALIANZA      LA CRUZ         EL  SANTO GRIAL
"El pueblo me adora, y yo seré el Arca de su Alianza. Traigo el Arca de la salvación”

Bolívar a Santander el 21 de

Hacia el año 1109, un grupo de intelectuales y estudiosos de la cristiandad, se agruparon en torno a la historia del desaparecido Templo de Amén en Tell El Amarna, que una vez invocó al Dios Sol y a partir del cual, con Moisés surgió el cristianismo y la adoración a un único Dios, cuyo hijo Jesucristo descendió a la tierra… Así lo aseguraban los iniciados que se hacían llamar “templarios”… Eran personajes que se juramentaron augustos depositarios de los misterios egipcios, los cuales fueron revelados a un número pequeño de aquellos en quien ellos consideraban dignos de la iniciación, fundando Sagrados Misterios en las arenas ardientes de Nubia y de Etiopía, donde una vez Zoroastro fundo la escuela de los Magos en la Persia y Media, hacia el 520 antes de Cristo… Los templarios no reconocían la autoridad del Papa, y menos aún a la iglesia católica, la cual consideraban como una aberración de la doctrina de Cristo

 

Esta sublime institución Templaria que se hacían llamar “Caballeros del Sol” en remembranza al Dios Sol Atón, se extendió desde las planicies egipcias de Memphis, donde existió la Gran Logia, hasta las ruinas del sagrado templo en Jerusalén, donde llegó el pueblo de Moisés luego del éxodo por el desierto, tras salir de la corte del faraón Akhenatón… Jerusalén era un lugar prominente, puesto que allí convergen las tres religiones más importantes del planeta: la cristiana por su ascendencia bíblica, la judía que denigró de Jesucristo, y la musulmana, por ser el lugar donde el profeta del Islam, Mahoma, ascendió a los cielos para encontrarse con el Dios Alá… Los Ilustres iniciados templarios, hicieron de la construcción del Templo un testimonio de su gratitud al Sublime Arquitecto del Cosmos.

Es así como el Templo de Amén se convirtió en una jornada de reconstrucción que bautizaron con el nombre del Templo del Rey Salomón, como: herederos de conocimiento del antiguo imperio Egipto, estudiosos del conocimiento universal, y custodios de de los elementos simbólicos de la cristiandad que estuvieron depositados en dicho templo: el Arca de la Alianza, cuyo Tabernáculo permitía una comunicación entre la vida terrenal y el mundo celestial; y como depositarios del secreto de la vida eterna mediante el Santo Grial, como la copa que utilizó Jesús para tomar el vino en la última cena… Esta agrupación de individuos se proclamó como la máxima cristiandad en la tierra, utilizando como símbolo heráldico una “cruz roja”, que simboliza la sangre de Jesucristo en la cruz, y convirtieron las ruinas del Templo del rey Salomón en un santuario que debían edificar sobre sus ruinas, luego que su poder se hiciera sentir en todos los espacios del planeta… Fue una secta de personajes que constituyeron una Sociedad Secreta que la historia conocerá como “Templarios”, por su conexión espiritual con el Templo de Amén o de Salomón, quienes portaban el símbolo de la cruz coloreada de rojo en su indumentaria.

Pronto la Santa Iglesia Católica gobernada desde el Vaticano, excomulgó y declaró enemigos a todas las Sectas Secretas en una guerra de “cruzadas” que justificó los Tribunales de Inquisición… En el año de 1314, el Papa Clemente V con el apoyo del rey de Francia, Felipe IV, llevó a la hoguera al Gran Maestre Templario Jacobo de Molay, líder indiscutible de la orden… En Europa, muchos intelectuales de la literatura y de las ciencias se refugiaron en logias francmasónicas vinculadas al Temple, que dieron asilo y protección a integrantes de círculos masónicos.

Los hacedores del conocimiento permanecieron en el tiempo, no así la orden de los Templarios, que se infiltró en la Masonería: Masón era todo aquel individuo rebelde a la doctrina religiosa impuesta desde el Vaticano, con un Papa y un gobierno de cardenales que protegían la monarquía en una alianza macabra de sumisión y adoctrinamiento del individuo para cautivar adeptos…  Masón era todo individuo estudioso de la intelectualidad universal, y ávido de conocimiento, ante el veto irrestricto impuesto desde el Vaticano… Masón era la persona que protestaba contra la iglesia católica que torturaba y llevaba a la hoguera a miles de personas… Masón eran los fieles seguidores a la religiosidad cristiana y los preceptos bíblicos… Masón eran todo revolucionario que conspiraba contra la monarquía… Masón eran también los científicos e investigadores perseguidos por la Sagrada Inquisición Católica que prohibía las ciencias y el conocimiento.

Podemos afirmar que en esa época: ser masón era honrar la raza humana, era la expresión más genuina de la cristiandad, y una rebeldía contra el genocidio del hombre y la intelectualidad cometidos por el catolicismo

Desde el Vaticano en la etapa más siniestra del catolicismo: se prohibían los libros científicos; se desmantelaban los laboratorios de investigación; se quemaban en la hoguera a los herejes que practicaran la disección de cadáveres, como una práctica prohibida de investigar la anatomía humana; y tal fue el fanatismo religioso, que eran llevados a la cámaras de tortura a los investigadores que manifestaran teorías científicas en franca contradicción a los escritos bíblicos… Célebre fue el caso del científico Galileo Galilei, quién perfeccionó el telescopio para sus observaciones astronómicas, y en 1624 hizo público sus teorías sobre el sol y la rotación de los planetas, en base al Sistema Planetario ya descrito por Copérnico… Galilieo fue llevado a Roma ante los Tribunales de Inquisición, acusado por el Papa como “Grave de Herejía”: sus libros fueron quemados, la sentencia fue leída en todas las universidades, y por instrucciones del Papa fue sentenciado a cadena perpetua.

En una alianza desesperada de mantener a la población sumisa en la ignorancia y la manipulación religiosa, la iglesia y la monarquía condenaban las ciencias y el conocimiento; y precisamente en estos dos aspectos, que son propios de la naturaleza humana, se fundamentaba la evolución pensante del estudiante, del científico, del escritor, en fin, de todo ser racional con una visión intelectual no sesgada por la mediocridad católica; es por ello, que la masonería se constituyó en una agrupación de individuos rebeldes pero de mentalidad abierta al conocimiento y al debate de ideas.

Es así como la masonería fundamenta sus principios doctrinarios en los misterios egipcios y su elevada espiritualidad con la deidad solar,  Atón, cuyo máximo exponente fue el faraón Amenhotep, mejor conocido como Akhenatón. Por esta razón, dentro de los símbolos de la masonería, encontramos: la esfinge como el símbolo de la fuerza, el triángulo piramidal que representa la sabiduría, el ojo de Horus que todo lo ve; pero sobre todo en el misterio de la creación asociada al dios Osiris, hermano y esposo de la diosa luna, Isis.

Según la mitología egipcia: Osiris encontró a su pueblo sumido en la barbarie y les enseñó la Ley, la Agricultura, la Religión y otras ventajas de la civilización. Fue asesinado por su malvado hermano, Set, quien cortó su cuerpo en pedazos y dispersó los fragmentos… La diosa de la luna, Isis, los encontró y enterró su cuerpo despedazado… El lugar donde fue enterrado Osiris, fue venerado suelo sagrado, para edificar allí a la ciudad egipcia de Menphis. Lo interesante de este episodio de la religiosidad egipcia que hace honor la masonería con la Gran Logia de Menphis, lo encontramos también en las culturas americanas, cuando en la década de los 80 se descubrió la gran pirámide en la capital de México. Allí se halló una inmensa escultura circular que representa el cuerpo despedazado del dios Coyolxauhqui, asesinado por su hermano, y enterrado por Cuatlicue, diosa de la luna, y sobre cuyo cuerpo despedazado se edificó la capital del imperio Azteca Tenochtitlán:


(foto de escultura de Coyolxauhqui hallada en Zócalo de México)

Así como la mitología egipcia y americana tienen un simbolismo común en sus deidades, también la forma piramidal constituyó para las culturas americanas, al igual que para los egipcios, el sistema constructivo por excelencia, todo lo cual, demuestra el origen místico de la masonería, cuyo rito se remonta a las fábulas de milenarias culturas egipcias y americanas, lo cual le acredita un sentido universal.

 

LA MASONERÍA

Dios, como supremo hacedor y Gran Arquitecto del Universo, es el pilar sobre el que reposa todo el edificio espiritual de la masonería… El Gran Arquitecto es representado por la letra “G”, por el triángulo piramidal, que en su compás y la regla, son las claves de la creación.

Para la doctrina masónica, el hombre es la “piedra bruta” que ha de ser tallada hasta convertirse en la piedra perfecta o, lo que es lo mismo, en el “hombre verdadero” con iniciativa, autoestima, capacidad de análisis; pero sobre todo, emprendedor de grandes obras… Como organización esotérica, la masonería es portadora de un “secreto” que constituye la esencia de su mensaje. Este a su vez se transmite por medio de causes secretos que ningún masón puede develar bajo juramento, pero que no es más, que las fórmulas que dicta la Sociedad Secreta para que el hombre logre una transformación interior, que lo lleva a descubrir por propia experiencia la paz interior, la verdad religiosa y el conocimiento universal, que en su conjunto constituyen el camino perfecto para la realización espiritual… A esta “verdad oculta” sólo pueden tener acceso quienes hayan sido debidamente iniciados, y después hayan recorrido el camino que se abre ante sus ojos. Para descubrir el sendero de la espiritualidad y el conocimiento universal, el iniciado deberá: leer profundamente la intelectualidad sin importar las corrientes, discutir el análisis aprendido con dominio de causa, y practicar con asiduidad y perseverancia el arte de la vida. Por eso, como subraya Christian Jacq: “Los libros que anuncian grandes revelaciones sobre los secretos masónicos, no pueden ser más que imposturas, ya que el conocimiento y las verdades de la Orden que se alcanzan en el interior de la Logia masónica, no pueden ser comprendidas sin ser vividas”.

 

La jerarquía iniciática de la organización masónica, se articula a través de una escala de jerarquía formada por grados sucesivos, que vienen a ser como los escalones por los que se debe ir subiendo para llegar a la verdad suprema del conocimiento. El número de estos grados varía según los ritos: 99 en el egipcio, 3 en el inglés, 7 en el francés, 10 en el Rito sueco, y 33 en el Rito escocés; que en su conjunto se dividen en tres grupos: aprendiz, compañero y maestro; como las tres fases de la iniciación masónica, y que se corresponden con la muerte y resurrección interior del hombre ante la vida… El carácter universal de la Francmasónica no prohíbe a sus miembros la asociación con persona alguna sin importar su corriente religiosa; y el masón es libre para asistir a la iglesia de su fe, pues es dueño de su propia conciencia y de su espiritualidad… Esto evidencia el carácter no teológico de la masonería, y por el contrario, es de una total apertura a las creencias religiosas, dentro de un estricto ambiente de misticismo y dogmatismo, en cuanto a sus principios e ideología.

 

Con el tiempo, la masonería comenzó a proliferar en todos los países europeos, con la misma rapidez en que se sucedían los cambios en todos los géneros de la sociedad: económicos, políticos, científicos y literarios… Su carácter antimonárquico la convirtió en enemiga de las Cortes europeas y por ende del Vaticano… El 24 de junio de 1717 se constituye la Gran Logia de Inglaterra, la cual les dio un impulso intelectual a todas las demás que se fueron creando en otras naciones… Nuevamente el Vaticano encuentra en esas Sociedades Secretas un peligro a su adoctrinamiento religioso y poder monárquico que les garantizaba sus riquezas… La masonería se convirtió en caldo de cultivo para las ideas revolucionarias que se estaban sucediendo en todo el planeta, al extremo, que los proyectos de Constitución de Estados Unidos y Francia, surgieron de los intelectuales que la integraban… Las transformaciones que engendraban los partidarios de la masonería, más que la Orden misma, se convirtieron en una pesadilla para la monarquía imperante asociada con el Vaticano… El Papa denunciaba a la Sociedades Secretas como las causantes de la revolución social y la rebeldía que empezaba a gestarse en el trabajador del campo, y propone destruir los movimientos revolucionarios y nacionalistas amparados por la masonería, ante el peligro de que ésta se adueñase de los estados pontificios y amenace con infiltrar al propio Vaticano… En 1738, el Papa Clemente XII promulga la “Bula” por la cual quedan excomulgados de la iglesia a todos los católicos que formaran parte de la masonería; y además decretó los Tribunales de Inquisición para todos sus integrantes… Fue una aberración teológica de tal magnitud, que no obstante de responder a puros intereses económicos y en un siglo de ignorancia y sumisión, aún hoy en día la misma Bula está vigente, cuando Juan Pablo II recordó en 1983: La Bula del Papa Clemente XII y ratificada por el Papa León XIII, está vigente, por lo cual resulta incomprensible ser católico y masón”… y el cardenal Ratzinger recordó oficialmente en nombre del Vaticano: “Siguen vigentes los artículos 2335 y 2336 del Código de Derecho Eclesiástico, según los cuales, quienes dan su nombre a la Secta Masónica incurren en Excomunión”…El argumentos esgrimidos por Juan Pablo II, fue expuesto por el Cardenal Pablo Poupard (Presidente del Consejo para la Cultura -Vaticano): "La Francomasonería mete en un mismo paquete todas las visiones del mundo. Es lo que yo denomino el 'relativismo absoluto'… Y el cristiano no puede admitir eso porque sólo Jesucristo es la verdad. Había que decirlo de forma clara: ninguna visión del mundo puede situarse en el mismo lugar que la verdad de Cristo"

 

A partir de 1738, la satanización le fue etiquetada a la masonería, presentándola como una organización diabólica que rendía culto a Satanás, donde se hacían orgías, se violaban jóvenes vírgenes, se hacían ritos con sangre de animales, se fomentaban asesinatos de sacerdotes, se conspiraba contra los reyes como herederos de Dios, y se promovían revoluciones sociales… A partir de entonces, la masonería fue prohibida como una vez lo fueron los Templarios, y la iglesia inició una persecución atroz contra sus integrantes, prohibiendo su difusión, por el temor que encierra la afinidad de la cultura de los faraones con la doctrina cristiana en muchos de sus rituales.

El escritor Jorge Zalamea, nos describe cual era la visión sesgada de conocimiento e instrucción que imperaba en las colonias españolas del Nuevo Mundo, cuando Bolívar viaja por segunda vez a Europa a comienzo de 1804:

“Sabido es que uno de los más atentos cuidados de la política española en su América, fue el monopolio de la instrucción. Un peregrino concepto hacía suponer a los gobernantes que un pueblo ignorante, supersticioso y atemorizado por los castigos temporales y eternos, era de más fácil gobierno que una sociedad capaz de libre e ilustrado juicio. Partiendo de esta idea, los reyes delegaron en el clero el cuidado de educar a las juventudes india y criolla, seguros de que sus ministros sabían mantener a los pueblos de América en esa dichosa inocencia del entendimiento que ellos reputaban indispensable para los intereses terrenales de la corona y salvación eterna de las almas americanas. Basta decir a este respecto que sólo en México y Lima se permitía la enseñanza del derecho de gentes, matemáticas y ciencia náutica; que la instrucción popular se reducía al aprendizaje de memoria de unas cuantas oraciones y cánticos que negros e indios recitaban sin recibir explicaciones sobre su significado; que la introducción de libros que no hubiesen sido revisados y aprobados por el Consejo de Inquisidores estaba rigurosamente prohibida, y que en cuanto a lo que en el resto del mundo sucedía, vivíase en una incomparable ignorancia"


Cuando los jóvenes estudiaban fuera del aula de clase, los frailes vigilaban su educación, para asegurarse de que no se incurriera en el sacrilegio y desacato de pensar más allá de lo que se le obligaba a estudiar… Como se representa en esta pintura, donde el joven Simón Bolívar recibe clases de Andrés Bello, en presencia de un religioso.

Motivado al adoctrinamiento y el racismo que imperaba en el Nuevo Mundo, los criollos blancos de familias adineradas podían saltarse este escollo enviando a sus hijos a estudiar a Europa. Tal fue el caso de Bolívar. Por tanto, su identidad cultural estaba configurada en gran medida por la influencia del Viejo Mundo y en concreto de España; por ello su primer viaje en 1799, tenía como finalidad educado como blanco y como tal fue recibido y agasajado en las cortes española y francesa como vasallo español. Más tarde, motivado a la muerte de su esposa María Teresa, emprende un segundo viaje a Europa en un recorrido de tres años, entre 1804 y 1806… Este segundo viaje marcará definitivamente su personalidad, con un cambio radical de 360º, cuando Simón Bolívar dejará de ser el oligarca insensible a la explotación de América, para convertirse en el redentor de un continente, que bien hace honor al dios Osiris que llevó a Egipto la libertad y la felicidad; o como el dios Quetzalcoatl, el redentor de las culturas americanas… Como bien supo resumir Miguel de Unamuno:

“El quijotesco amor a la gloria, la ambición, la verdadera ambición, no la codicia, no la vanidad del pedante, no el deseo de obtener pasajeros aplausos, sino la alta ambición quijotesca de dejar fama perdurable y honrada, le movía. (....) Bolívar se preocupaba de lo que de él dijera la historia, como los héroes homéricos y como también los condenados dantescos”

Ver: Bolívar y las Sociedades Secretas – Segunda Parte

Por: Jorge Mier Hoffman

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